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4 Opinión SÁBADO 25 2 2006 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: José Luis Romero Adjunto al Consejero Delegado: Emilio Ybarra Aznar Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil ATRAPADOS EN LA LETRA PEQUEÑA H LA CONTRAOPA DEL GOBIERNO L Gobierno aprobó ayer en Consejo de Ministros una serie de medidas orientadas a impedir la opa lanzada por la alemana E. ON sobre Endesa. Por encima de consideraciones técnicas, resulta reprochable la intención última del Ejecutivo, que en esta ocasión no legisla para es decir con el fin de regular determinada materia, sino que lo hace a la contra esto es, con el único objetivo de frustrar una operación empresarial. A partir de ahí, de esa enorme laguna argumental que justifique lo salido ayer del Consejo de Ministros, son demasiadas las contraindicaciones y perturbaciones que para el conjunto del sector energético se derivan de las nuevas normas. La principal, y más grave, es la inseguridad jurídica que provoca una batería de medidas en tiempo y en forma improcedentes y que, al final, reducirán, en una u otra medida, los beneficios de las empresas del sector. El decreto de tarifas y las nuevas competencias para la Comisión Nacional de la Energía, con el fin de facultarla para auditar opas de empresas extranjeras, surgen como movimiento reactivo ante una operación determinada. El Gobierno de Rodríguez Zapatero cambia las reglas del juego en plena partida, lo que convierte a todo el sector energético español en un instrumento al servicio de sus fines, en rehén de su particular y sobrevenida estrategia. Buscar una mera casualidad entre el real decreto de ayer y la oferta de E. ON por Endesa es un ejercicio de ingenuidad, impropia en cualquier caso de un Gobierno que se ha jactado de ser el abanderado del libre mercado. Y arguir como excusa la búsqueda de un campeón nacional es un ejercicio de autoengaño. En una sociedad abierta este torpe movimiento defensivo del Ejecutivo puede tener onerosas consecuencias para los intereses generales, como ayer quedó de manifiesto tras la seria advertencia lanzada por Bruselas (minutos antes de que el Gobierno aprobara las medidas) La Comisión se vio obligada a intervenir de urgencia ante la decisión del Gabinete ministerial. E Hace apenas tres días sosteníamos desde estas mismas líneas que en torno a la opa de Gas Natural sobre Endesa se habían cometido muchos errores- -el más grueso el ningunear al Tribunal de Defensa de la Competencia, que desaconsejaba la operación- -y que eran necesarias, más que nunca, templaza y cautela para no cometer más. El Ejecutivo, sin embargo, ha vuelto a errar y esta vez las consecuencias de esta equivocación pueden ser, en términos de credibilidad e imagen exterior, muy negativas para España. Porque lo que ayer hizo el Gobierno no puede calificarse siquiera de intervencionismo o proteccionismo. Es otra cosa, pues de lo aprobado ayer en el Consejo de Ministros sale deteriorado todo el mapa energético, sin distinciones ni apenas salvedades. Hasta el punto de que, desconociendo cuál va a ser el final de esta situación, el daño ya está hecho. Es decir: que independientemente de si es Gas Natural o E. ON quien consigue hacerse con el control de Endesa, el que pierde es el sector por entero. Legislar a salto de mata tiene estas contraindicaciones. Recurriendo al dicho popular, el Gobierno mató ayer moscas a cañonazos. Triste remedio, porque, por más que se empeñe, siempre se impondrá en una Europa sin fronteras la ley del mercado. Tal vez Zapatero no entienda que la capacidad financiera, tecnológica y estratégica priman sobre la mera voluntad de unos gobernantes. Sólo es cuestión de tiempo. La opa de Gas Natural sobre Endesa es legítima, como lo es la de E. ON y como lo fueron otras operaciones semejantes anteriores que no llegaron a consumarse, en muchos casos por la oposición de un gobierno que consideró que no eran convenientes a su visión del interés general, pero sin utilizar para ello nuevas leyes específicas y fabricadas al caso. Esa es la gran diferencia con la situación creada ayer por el Ejecutivo: que ha decidido parapetarse en el BOE y usarlo como dique de contención para poner trabas a una empresa concreta que ejerce los derechos inherentes al libre mercado. ACE casi un mes, Rodríguez Zapatero y Artur Mas posaban sonrientes ante los fotógrafos en las puertas de la Moncloa, tras llegar a un acuerdo sobre el Estatuto catalán. Desde entonces, las cosas, lejos de avanzar, se han complicado hasta el extremo de que el escenario político catalán se ha convertido en un peligroso cruce en el que todos creen tener preferencia. ERC, incapaz de superar la afrenta del Gobierno; CiU, crecida por el papel relevante que le otorgó Zapatero, y el PSC, entre dos fuegos, aguantando a duras penas la campaña de acoso y derribo de la figura de Maragall, con el Gobierno de ariete, intentan ponerse ahora de acuerdo sobre quién tiene la competencia en materia de aeropuertos y puertos, si el Estado o la Generalitat. Cinco horas de reunión no fueron ayer suficientes para alcanzar el consenso, porque los intereses partidistas de unos y otros- -vencedores y vencidos- -complican las negociaciones. Selecciones deportivas, notariado, juegos y espectáculos, trabajo, símbolos nacionales y Paradores son algunos de los asuntos en los que el desencuentro se hace patente. Es la letra pequeña de un Estatuto que, más allá de aquella foto, renquea en medio de la batalla política. EL IBEX Y EL CÓDIGO CONTHE E MOTIVOS PARA UNA MANIFESTACIÓN L esfuerzo del Gobierno en devaluar los motivos de la manifestación convocada para esta tarde por las víctimas del terrorismo está condenado al fracaso, principalmente porque, haya o no realmente en curso una negociación con ETA, el Ejecutivo apenas conserva crédito cuando lo niega. Si el Gabinete hiciera un repaso de los últimos meses, comprendería sin esfuerzo por qué la inmensa mayoría de las víctimas del terrorismo están seriamente preocupadas. Batasuna disfruta de una legalidad de facto que no le corresponde por su estado de formación disuelta y suspendida. El Partido Comunista de las Tierras Vascas ocupa escaños, como prolongación de Batasuna y ETA, gracias a la pasividad del fiscal general del Estado. Ha sido la iniciativa de los magistrados del Supremo, y no de Conde- Pumpido, la que va a impedir que Parot y todos los asesinos en serie como él salgan antes de lo que, en justicia, merecen. El presidente del Gobierno no asiste al Congreso de las Víctimas del Terrorismo. Las Cortes no apoyan una condena de los últimos atentados, porque es oportunista ¿Cuándo, entonces, es momento? Y el PSE cada día muestra con mayor notoriedad su aprobación por las tesis nacionalistas sobre el conflicto político ¿Qué espera el Gobierno que sientan las víctimas de ETA? E Día sí y otro también, Batasuna dicta condiciones para la superación del conflicto armado con seguridad pasmosa de que tarde o temprano se discutirán en el proceso- -indebidamente llamado de paz- del que el jefe del Ejecutivo dice que nos hallamos ante el inicio del principio Mientras, entre atentado y atentado, en el Parlamento vasco los socialistas se muestran incapaces de pedir una paz con vencedores y vencidos silencio reprobable, pero coherente porque es el propio Gobierno el que no quiere ni unos ni otros. Naturalmente que tendrá que haber vencedores y vencidos. Y entre los primeros, las víctimas del terror, que son el más rico patrimonio del Estado de Derecho y de la dignidad. A ellas, y a toda la sociedad, se les ha dado motivos suficientes para temer un futuro que no desean. Cuando el compromiso solemne de un jefe de Gobierno de que no negociará la autodeterminación apenas conmueve a las víctimas, el problema no es de éstas sino del Ejecutivo. La manifestación de esta tarde tiene motivos, todos los que ha generado una confusa y estéril política de expectativas sobre el final de una ETA más soberbia y confiada que nunca. Y en especial los que aportan la necesidad, ética y moral, de arropar a quienes tanto han entregado en esta lucha por la libertad de todos. L código unificado de recomendaciones sobre el buen gobierno de las sociedades cotizadas, alambicado y eufemístico nombre con el que la Comisión Nacional del Mercado de Valores pretende ordenar la actuación de las empresas, ha logrado unir a la práctica totalidad de las entidades que integran el Ibex 35, entre las que se encuentran las más importantes compañías de España. El consenso alcanzado entre ellas tiene como objetivo la denuncia de la iniciativa puesta en marcha por el organismo que preside Manuel Conthe, que ha logrado aunar las críticas de lo más granado del sector empresarial. En una misiva, tan firme como educada en lo formal, el presidente de Bolsas y Mercados Españoles, Antonio Zoido, pone el acento en los aspectos más negativos de un proyecto cuestionado por su afán excesivamente reglamentista, obsesionado en regular ámbitos y espacios que, por su propia dimensión, no pueden estar sujetos a un Código que invade competencias y pretende marcar el compás de las empresas. Conthe debería entender que no todo es regulable y que, en ocasiones, textos como el promovido por la CNMV se convierten en el peor remedio. Las observaciones presentadas por la práctica totalidad de las sociedades del Ibex deberían hacerle reflexionar.