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102 VIERNES 24 2 2006 ABC Deportes Rienda, a la sombra de un gigante La esquiadora española es la favorita para adjudicarse la medalla de oro; Paco Fernández- Ochoa la aconseja bien: Juegatela por ganar, arriesga a tope, la plata o el bronce te dejan cara de tonto TOMÁS GONZÁLEZ- MARTÍN Quién le diría a su padre que un trabajo de portero en un edificio de Sierra Nevada permitiría a su hija explotar unas posibilidades deportivas que la convertirían en la mejor esquiadora de la historia de España. María José Rienda ascendió a Sierra Nevada cuando tenía nueve años y desde ese momento sólo quiso hacer una cosa: seguir ascendiendo. Hoy, a sus 30 años, tras 17 dedicados a conseguir el más alto nivel, María José Rienda vive el día más importante de su vida. Es injusto. Se juega toda su carrera a la ruleta rusa, en dos bajadas, cuando es la española que más pruebas de la Copa del Mundo ha ganado en la historia de nuestro deporte. ABC ha dialogado con Francisco Fernández- Ochoa, el único medallista de oro del esquí nacional, para que la aconseje bien. Nadie mejor que Paquito puede explicar cómo se afronta esta ocasión única. Y le ha llamado al pan, pan, y al oro, oro. Sus rivales por las medallas Tina Maze Eslovena, de sólo 22 abriles, es una consumada especialista en eslalon gigante, prueba que seleccionó sin duda desde que comenzó en este negocio. Es demasiado joven y le falta una vuelta, pero se apuntó el primer gigante de la temporada, en Solden, y amenaza con ocupar uno de los tres cajones hoy. La acusan de haberse aburguesado un poquito, de dormirse en los laureles, desde que ganara su única prueba. Hoy se podrá comprobar. tuvieron la plata y el bronce! ¡Y estaban conmigo en el podio! Es el mejor ejemplo de que ser segundo no sirve para nada Una postura que consolida con lo sucedido en el Mundial de Saint Moritz 74: Era joven y entonces te ocurren cosas que no te pasarían con más años. Sólo logré el bronce porque me quedé bloqueado. Quería y no podía. No iba... y fui tercero. Cuando vi que el oro era para Gustavo Toeni, se me quedó una cara de gili... Anja Paerson La sueca de 24 años es la principal rival de la española. Incluso, para la prensa tradicional del esquí europeo es la primera candidata al oro, porque la define una regularidad competitiva al más alto nivel. Puede ser oro o bronce, pero nunca falla. Sólo se decepciona a sí misma cuando no vence y eso define carácter. Julia Mancuso Tercera en Ofterschwang, la estadounidense ha mostrado una progresión y un momento de forma que la convierten en una posible intrusa en el podio olímpico Anja Paerson, su principal enemiga Anja Paerson, Nicole Hosp y Janica Kostelic deben ser sus grandes opositoras, sin descartar a Kathrin Zettel, Tina Maze y Julia Mancuso, que ha mejorado demasiado. María José asume que para vencer hay que planificar bien las dos mangas. En la primera se debe arriesgar al máximo. Si el primer acto sale bien, en el segundo es prioritario no fallar y correr sin conformarse, porque el éxito puede escaparse. Calibrar la medida entre el riesgo y la seguridad es el secreto en la segunda bajada. No se pueden hacer dos mangas perfectas y la clave es cometer los menos errores posibles dice la andaluza, que ayer probó la pista de la verdad, realizó una suave sesión física y se puso en manos de la fisioterapeuta. Partirá con el dorsal número uno. El que se ha ganado. El que hoy debe refrendar. Mire, María José es la mejor- -advierte Paquito- Tiene clase, técnica y fuerza de voluntad. Es muy buena. De las pocas que no desentonaría contra hombres. Sus rivales son Paerson, Kostelic y la americana (Mancuso) Las demás son bultos sospechosos. Pero es la favorita y debe ir a ganar, no pensar sólo en medalla Subraya su tenacidad: La conozco desde que tenía catorce años. A los treinta años continúa esquiando porque posee una cabeza privilegiada. De lo contrario se habría suicidado, se habría inmolado... Humilde como pocos, el único oro del esquí español quita méritos a su especialidad y ensalza la que practica la mujer que puede emularle: El eslalon no tiene mérito al lado del gigante o el descenso. Son las dos disciplinas cumbre y lo demás es una ruina. ¡Había que ver a Stenmark y a Tomba bajar a toda velocidad! El eslalon lo puedes preparar tú solo, porque es cuestión de reflejos y de velocidad. Pero el gigante es el esquí en estado puro. Es la prueba de la técnica por excelencia Lo que Francisco no admite es que triunfar en un gigante se valore igual, con un oro, que ganar en curling y otras cuitas. Se han inventado rollos para regalar medallas. ¿Qué es el curling frente a una victoria en un gigante? Es lo mismo que comparar un oro en badminton con el maratón El oro nunca lo olvida nadie He hablado con María José y se lo he dicho claramente. ¡Hay que salir a ganar, debe arriesgar al máximo, tiene que ir a por el oro y nada más! Si empiezas a pensar que una medalla vale, no arriesgas y cuando recibes la plata o el bronce se te queda una cara de tonto... Lo digo por experiencia. ¡María, de la plata y el bronce nadie se acuerda dentro de veinte años, pero el oro nadie lo olvida! ¡No lo olvides tú! Francisco reafirma sus recomendaciones con sus vivencias de la medalla de oro que conquistó en Sapporo 1972: Mi triunfo significó mucho para mí y para el deporte español. Todo el mundo se acuerda de mi capa... y espada, ja, ja... ¡Pero fíjese, ni recuerdo quiénes ob- Nicole Hosp A sus 22 años, la austriaca es la tapada de esta final. Tiene hambre de oro. Una lesión la hizo temer que no llegaría bien a los Juegos. No ha explotado porque primero se dedicó a la velocidad, hasta que comprendió su pecado de juventud y se centró en las pruebas técnicas. Su triunfo en el gigante de Cortina y y su plata en el eslalon olímpico la han dado seguridad para alcanzar ya el Olimpo Janica Kostelic Oro en la combinada y plata en el supergigante, la croata de 24 años decía ayer que quizá no dispute el gigante, pero nadie la cree. Su padre Ante dibujó el recorrido y tiene información privilegiada para colgarse su quinto oro olímpico Kathrin Zettel La más joven de las aspirantes. A sus 19 años tiene ganas de consumar un podio y de mover la silla austriaca de Nicole Hosp. Más centrada en el eslalon, como su paisana Schild, el fallo en su prueba la obliga a jugársela a lo gigante MI DIARIO: HOY ES EL DÍA LA HORA DE LA VERDAD MARÍA JOSÉ RIENDA e acabó la cuenta atrás. Ya sólo queda ponerle la guinda al pastel, que ojalá sea de oro. ¿Qué como afronto la prueba de hoy? Con la certeza de que hemos hecho un buen trabajo, confiada en mis posibilidades, con la moral a tope y con dosis masivas de ilusión. A la hora de redactar estas líneas les puedo asegurar que estoy muy tranquila. Me gusta la pista, me gusta el estado de la nieve y me encuentro física y psicológicamente muy bien. Claro que pienso en colgarme una medalla y, si es posible, la que te otorga el título de campeona olímpi- S ca. Pero hay que tener los pies en el suelo. Ese mismo objetivo lo tienen todas mis competidoras y las hay extraordinariamente buenas. Va a ser difícil, pero tengan por seguro que voy a poner el corazón en el empeño. Si lo consigo me alegraré por mí, claro, pero también por toda esa gente maravillosa que tanto me apoya y tantas ilusiones se ha estado haciendo. Todo lo que me ha ocurrido en los últimos meses es algo hermoso, impensable. Si no hubiera sido por el trabajo, que te devuelve a la cruda realidad, hubiera creído estar en una nube. Hay de- masiada euforia y lo comprendo. Pero quiero que piensen que para ganar una medalla hay que correr al límite, sin reservas. Y que el riesgo es enorme. Puedo ganar, sí, pero también quedar fuera de las medallas o de la carrera. Si ocurriera lo último, que ojalá no, espero que lo comprendan. Yo seguiré siendo la misma María José Rienda y volveré a competir para ganar. Desde primeras horas de la tarde de ayer estoy concentrada en la Villa Olímpica. Anoche no pude compartir cena con los Príncipes de Asturias, que han venido para apoyarme. ¡Menudo honor! Ángel, mi marido, sí estuvo con ellos. Espero que hoy, tras la prueba, don Felipe y doña Letizia tengan motivos para sentirse orgullosos de esta granadina.