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68 Espectáculos VIERNES 24 2 2006 ABC VIERNES DE ESTRENO Nueva York Natalia Verbeke y Jordi Mollá Carlos Saura: Me hice cineasta porque quería contar historias Carlos Saura se encuentra en Nueva York, donde el Instituto Cervantes ha programado un pase de su película Ay, Carmela El cineasta recordó en una charla su carrera, y dijo que todas sus películas están hechas con la misma pasión, así que no tengo favoritas Saura, que prepara dos películas, recordó sus inicios como fotógrafo: Me hice cineasta porque quería contar historias Prosigue el rodaje de Gal basado en investigaciones periodísticas Prosigue en Madrid el rodaje de la película Gal que protagonizan Natalia Verbeke, Jordi Mollá y José García, y que dirige Miguel Courtois Lobo El filme cuenta la investigación periodística que llevó a cabo durante quince años un grupo de periodistas españoles sobre la génesis, actuaciones y consecuencias de los Gal. El guión de la película es de Antonio Onetti. El Nuevo Mundo La mirada exquisita y contemplativa de Terrence Malick EE. UU. 135 minutos Director: Terrence Malick Intérpretes: Colin Farrell, Christian Bale, Christopher Plummer E. RODRÍGUEZ MARCHANTE Terrence Malick es un cineasta meticuloso, que se lo piensa, que hace peliculones de tres horas como quien hace miniaturas, que tiene una filmografía tan corta como honda y del que uno sabe de antemano que en sus imágenes se desentraña una rara ecuación entre la parsimonia, la estética, la acción, la pachorra y la eclosión narrativa. El nuevo mundo es una visión poética, buenista y luminosa del choque de culturas en la América colonial de principios del XVII, entre la pureza indígena y la contradicción británica; y articulado todo esto con dos blancos al fondo: un aura a lo whitman y un romance níveo encarnado en las legendarias figuras de Pocahontas y el capitán John Smith. El punto de vista, o la atalaya desde la que veremos la historia, salta a un lado y otro de la línea (la delgada línea verde, en esta ocasión) pasamos de la épica del conquistador a la lírica de la conquistada: la historia se va abriendo ante los ojos del mirón como una Colin Farrell, en El Nuevo Mundo flor de temporada, grandes paisajes, grandes emociones, grandes problemas... Malick, fiel a su estilo, usará la misma cámara contemplativa para narrar las batallas como para narrar los romances, e intenta un equilibrio en el eje de su mirada, que pasará del capitán a la princesa indígena. Colin Farrell y Q Orianka Kilcher se cargan sucesivamente el peso de la trama y del drama, y de ese modo tan calmo, casi indolente, consigue Malick que prenda entre ellos (o la sensación en el espectador de que prende entre ellos) una de esas pasiones a lo cumbres borrascosas y, lo que es más importante y difícil, que corra la química entre los dos actores. Tanta intensidad y parsimonia hay en estos dos primeros tercios de la película, tanto cine enorme, cuidadísimo y casi oloroso, que el tercero (se podría identificar con la aparición del personaje que interpreta Christian Bale) y definitivo parece apresurado y hasta un poco caricaturesco: la película se desliza hacia el desenlace a grandes zancadas; todo ocurre a grandes trazos, sin sutilezas, como al trote para llegar a un final de carrera de velocidad tras la sensación evidente de lo que era puro fondo. Por lo que sea, al puntillista Malick se le ha ido el pespunte al final; aunque el entramado no deja por ello de ser excepcional, de una calidad extrema, con un gusto exquisito por la imagen y por los grandes formatos. En fin, y dentro de diez años, la próxima. Escuela de altos vuelos Apostando al límite El nacimiento de una pasión En terreno copado EE. UU. 100 minutos Director: Mike Mitchell Intérpretes: Kurt Russell, Kelly Preston, Bruce Campbell JAVIER CORTIJO Ludópatas enroscados EEUU. 2005 Director: D. J. Caruso Intérpretes: Al Pacino, Matthew McConaughey, René Russo JOSÉ MANUEL CUÉLLAR Minuciosa búsqueda España, 2005 Director: Jesús Sánchez Romeva (documental) J. M. C. uena raro, pero el déjà vu puede ser la criptonita más letal y caer a plomo sobre una película como ésta, con familias superheroicas, academias mutantes y críos con capa y pijama que sacan las castañas del fuego a sus padres. ¿A que les suenan tales coordenadas? Una lástima, porque el material que tenía entre manos Mike Mitchell Sobreviviendo a la Navidad y, glups, Gigoló era, si no superpoderoso, sí majete. Pero tal rémora, junto con demasiados clichés del cine teen y un highlight final algo balbuceante (aunque haya bebés de por medio) no hace cuajar la faena. Igual si hubieran tirado más por la vena freak del gran Bruce Campbell... De todas formas, un entretenimiento fetén estilo clásicos Disney con, mira por dónde, Kurt Russell de zagal. S casión fallida de entrar de lleno en este mundo que a muchos se los come por los pies (más bien por las manos) la ludopatía. En este caso, la película de Caruso (no David, que ya le gustaría a éste llegarle a la suela de los zapatos al gran Horatio) la pasa rozando. Entra más en los que se aprovechan de ellos que en los enfermos en sí. Es una pena porque banaliza la historia, pasa de puntillas sobre el drama y se diluye cuando entran en liza los personajes más interesantes (el mafioso y el árabe arruinado) que pasan por allí sin ninguna profundidad. Eso sí, el Matthew se pasa todo el día enseñando cacho (Pe se debe de estar poniendo las botas) y Pacino, aun envejecido, muestra detalles de gran lucidez. Son detallitos, aquí y allá, que soportan la película en un nivel pasable. O laro ejemplo de un trabajo largo, arduo y meritorio que no ha quedado suficientemente reflejado en el resultado final. Es una trayectoria excesivamente larga, muchas leyendas, demasiado recorrido como para poder constreñirlo y ofrecer algo verdaderamente sólido. Las historias se dispersan, a veces se mezclan y, sin duda, el lado cinematográfico en sí se difumina. Con todo, no cabe duda de que el trabajo que se ha realizado para profundizar en las raíces del fútbol son valiosas y perfectamente documentadas (tres años de trabajo) pero la filmación en sí de Sánchez Romeva se queda corta, no resulta verídica ni contundente, quizás porque no fuera ésa su intención, pero el caso es que el celuloide no llega a la altura del excelente trabajo documental. C