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64 Espectáculos VIERNES 24 2 2006 ABC entrevista a STEVE MARTIN actor No quise volver a La pantera rosa original para no dejarme influir Steve Martin se ha atrevido a ponerse en la piel del Inspector Closeau, una piel casi inseparable de Peter Sellers, en el remake de la celebérrima comedia de Blake Edwards. Ahora se estrena el resultado de tamaña irreverencia. Es La pantera rosa que ha dirigido Shawn Levy TEXTO: FABIÁN W. WAINTAL LOS ÁNGELES. Steve Martin admite que en un principio había rechazado el ofrecimiento de emular a Peter Sellers en una nueva versión de su popularísima interpretación del inspector Closeau en La pantera rosa Había dicho que no, porque no pensaba que fuera la película adecuada para mí- -responde el actor- Pero después lo pensé; escribí algunas escenas posibles y me parecieron divertidas Por eso Martin también comparte el crédito de co- guionista en la película, además de haberse ocupado de seleccionar a algunos actores del elenco, como su amigo Kevin Kline. ¿Quiso ocuparse de todo usted mismo? ¿No le resultó demasiado complicado? -Por definición, quise hacer de todo porque escribí parte del guión, pero no entiendo si la pregunta quiere decir si yo fui demasiado tonto al hacerlo todo o si ello resultó demasiado difícil. Bueno, algo de tonto sí que hay (Se ríe) Pero a mí me gusta un humor físico que también sea inteligente, los personajes tienen que moverse de un lugar a otro con cierta lógica, en vez de recibir un golpe en la cabeza por nada. ¿Se nota la influencia de Peter Sellers? -Por supuesto es una influencia total porque él creó este personaje con Blake Edwards. Yo no había querido volver a ver las películas originales hasta que terminaramos la filmación, porque no quería dejarme influir demasiado. Pero después sí las vi y noté que en la primera película Peter Sellers aparece muy poco y tiene bastante acento británico. En la segunda, aparecía más afrancesado; y en la tercera, el acento francés se volvió ya muy loco. ¿Y qué le pareció La pantera rosa cuando vio la película por primera vez? -Me gustó mucho. Me gustaron la película y los actores. Creo que hay mucho para disfrutar. ¿Piensa seguir interpretando al célebre personaje en más ocasiones? -Yo firmé contrato por una película más, por lo menos. ¿Ya decidieron qué es lo que llevará la edición del DVD? -No depende de mí, sino del director y del productor. Pero el otro día me llamó Shawn Levy preguntándome lo que deberíamos agregar al DVD y ense- guida propuse las escenas que quedaron fuera de la película. Hay ciertas tomas que se cortaron por alguna razón y probablemente podamos mostrarlas ahora. Me alegra que lo hagan porque a mí me parecieron muy divertidas. ¿Qué opina de que se muestren en los DVD los secretos de la filmación de una película? -Creo que en cierta forma le quita la magia al cine. Toda Peter Sellers vía sigo odiando es una incuando muestran cófluencia total mo se filma una pelíporque creó cula. Con el director puedo llegar a rodar al personaje una misma escena con Blake siete o doce veces hasta que sale bien, y Edwards una persona con una cámara de vídeo muestra de repente una de las peores tomas en la televisión. No me parece bien. Por eso tengo como regla no permitir grabaciones de vídeo durante la filmación, solamente en los ensayos. No me parece que se deba revelar cómo rodamos una película. Prefiero guardar mis secretos. ¿Al principio de su carrera soñaba con llegar tan lejos en Hollywood? -Yo nunca tuve aspiraciones de convertirme en una gran estrella. Sólo aspiraba a hacer comedia en cualquier forma que fuera. Aunque fuese haciendo trucos de magia en Disneylandia o en un pequeño teatro de Knots Berry Farm en California. Sólo quería subir a un escenario sin albergar en absoluto el sentimiento de que fuera a llegar mucho más lejos. A medida que fui creciendo, a los 20, ya no quise seguir viajando por el país, de un nightclub a otro. Entonces cambié la forma de pensar, pero básicamente me mueve el placer de estar arriba de un escenario, imitando a nuestros héroes, la gente que me hizo amar la comedia, los grandes cómicos de la historia del cine como Charles Chaplin, Laurel y Hardy o Jerry Lewis. ¿Recuerda alguna representación importante al principio de su carrera que le haya quedado en la memoria? -Estuve en el show de Johnny Cash una vez. No lo conocía tan bien, pero había estado en su casa durante una fiesta. Fue a principios de los años 70, tal vez en 1974. Grandioso. Habían puesto un micrófono y cada uno subía para hacer algo. Además de Johnny Cash, también estaban Kris Kristofferson y otros artistas más. Yo hice algo muy pequeño, tengo un instinto bastante bueno y sé cuando parar. Hice dos minutos y me fui, porque nadie quiere escuchar al chico nuevo. Todos quieren ver a las grandes estrellas. Johnny Cash me pareció una persona muy agradable. ¿Cuál es el mejor consejo profesional que ha recibido en su vida? -Yo vivía en el condado de Orange, que estaba tan lejos del mundo del espectáculo que era lo mismo que vivir en Hawai. Nunca recibí ningún consejo ni nada. Simplemente buscaba un lugar que tuviera un escenario y ahí subía con mi banjo. ¿Y qué le aconseja a quienes sueñan con llegar a Hollywood? -Cuando la gente me pregunta cómo se logra el éxito en Hollywood, siempre aconsejo lo mismo, aunque me tomen por un loco que no soy: Hay que ser tan bueno que nadie pueda ignorarte ¿Alguna vez ha vivido la fama con arrogancia? -Nunca tuve problemas en ese sentido. Me siento un hombre con suerte y también creo que soy inteligente. No solía pensar así, pero con el tiempo, después de haber estado en este negocio tantos años, me di cuenta de que algo debo tener. Y no me noto mejor que los otros. Ocurre que al hacer comedia, uno siempre se ríe del fracaso y no se puede ser arrogante. Con la arrogancia, se muere, porque te golpean por todos lados. Y ya bastante te pegan por ser un comediante de éxito. ¿Sigue coleccionando obras de arte? -La verdad es que no considero que yo tenga una colección de arte Tengo bastantes cuadros porque siempre me ha interesado la pintura a lo largo de todos estos años. Empecé comprando artistas americanos del siglo XIX y seguí con el resto. Debo tener probablemente diez o quince cuadros que ahora me gustan mucho, con pintores ingleses, y que he prestado a la Galería Nacional. ¿Seguirá escribiendo, que es otra de sus pasiones? -Pienso tomarme seis semanas de vacaciones, aunque no sea en la playa. Quiero sentarme y pensar lo que sigue, pero quiero escribir algo. Hace bastante tiempo que no lo hago. El guión de La pantera rosa es lo últi- mo que he escrito. ¿Piensa llevar al cine otro de sus libros, como ya hizo con la novela Shopgirl -Debería seguir con Shopboy pero no. No hay una segunda parte para Shopgirl Hay otra novela que escribí El placer de mi compañía y estoy en conversaciones para llevarla al cine, pero depende de que me siente a escribir el guión. Ni siquiera he tenido tiempo para volver a leer el libro. ¿En la parte creativa le interesa más la interpretación que escribir un guión? -Ahora, escribir me parece más importante. Diría que en otros tiempos no lo era, pero ahora incluso me da placer. Es un sentimiento diferente. Escribir puede resultar muy excitante. Y me gusta resolver los problemas que se presentan al escribir, corrigiendo hasta que el texto se siente que está bien. En la interpretación se producen dos sensaciones diferentes. Una, cuando la haces; y otra, cuando ves que funciona. ¿Cuando rueda o escribe una escena de comedia, está seguro del nivel