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58 Sociedad VIERNES 24 2 2006 ABC Ciencia JOSEP CALL Investigador del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva No sólo los humanos somos capaces de expresar ideas complejas Bajo el título Los gestos de los grandes simios y la evolución del lenguaje este investigador de la conducta de los primates pronunció ayer en Madrid una conferencia dentro del ciclo Los secretos de la comunicación: ¿qué se dicen los animales? que organiza Cosmocaixa TEXTO: JOSÉ MANUEL NIEVES FOTO: CHEMA BARROSO Castorocauda lutrasimilis Encuentran el fósil de un mamífero acuático de hace 164 millones de años b El hallazgo retrasa en más de cien millones de años la fecha en que se creía que los mamíferos pudieron empezar a diferenciarse en la era de los dinosaurios J. M. N. MADRID. Durante los más de ochenta millones de años que duró la era de los dinosaurios, los mamíferos tuvieron muy pocas posibilidades de desarrollarse y su presencia, meramente testimonial, se reducía a unas pocas especies adaptadas a entornos limitados, como el subterráneo, y difícilmente accesibles para los dueños indiscutidos del planeta. Sólo después de la extinción de los dinosaurios, hace 65 millones de años, los mamíferos primitivos pudieron salir de sus refugios y empezar a poblar los diferentes entornos de nuestro mundo. Sólo entonces, se pensaba, pudo comenzar el proceso de especiación que dio lugar a la inmensa variedad que podemos contemplar actualmente. Sin embargo, el paleontólogo chino Qiang Ji y sus colegas publican hoy en Science un hallazgo que puede cambiar para siempre este concepto: un mamífero acuático, parecido a los castores actuales, con grandes escamas, miembros diseñados para nadar y dientes adaptados para capturar y comer peces. Una criatura, pues, perfectamente adaptada al medio acuático... pero con 164 millones de años de antigüedad. Bautizado como Castorocauda lutrasimilis, el nuevo fósil está extraordinariamente bien preservado, hasta el punto de ser perfectamente reconocibles partes tan delicadas como la piel, en la que se pueden apreciar escamas. Los autores del artículo están convencidos de que este nuevo espécimen demuestra que la evolución de los mamíferos, de los que nosotros formamos parte, fue mucho más compleja de lo que se pensaba hasta ahora. El lenguaje, dice Josep Call, es un gran mosaico de habilidades muy diversas, y no sólo la consecuencia del desarrollo de la comunicación vocal. Desde las señales químicas de virus y bacterias al complejo lenguaje global que algunos atribuyen a los delfines, todas las criaturas vivientes buscan las mejores formas para hacer saber a sus semejantes cómo y dónde alimentarse, protegerse o reproducirse. Colores y formas funcionan como auténticos carteles que provocan reacciones y comportamientos concretos en quienes los observan. Numerosos gestos, desde expresiones faciales o corporales al mismísimo lenguaje de los signos, son utilizados cada día por las varias especies de primates (entre las que nos encontramos nosotros) para expresar ideas complejas. ¿Cómo hablan los animales? -Para averiguarlo, solemos usar la comunicación vocal como un modelo para la evolución del lenguaje. Esto se basa en el estudio de las comunicaciones de los monos, en especial de aquellas que expresan alarma. Hay monos que tienen diferentes tipos de alarma para diferentes tipos de depredador. Por ejemplo los monos tota, en África, tienen una vocalización específica para indicar la proximidad de leopardos, otra para serpientes y otra más para águilas. Los demás monos reaccionan de formas diferentes ante cada una de ellas. Por eso se ha puesto mucho énfa- sis en que este es un buen modelo para el estudio de la evolución del lenguaje. ¿Y ese modelo ya no sirve? -Sí que sirve, pero hay otra tendencia, que es el estudio del rol que desempeñan los gestos. Los gestos han sido muy importantes en la evolución del lenguaje humano. Y la novedad que hemos podido comprobar en nuestros experimentos es que los gestos de los antropoides son muy flexibles, es decir, que ellos mismos deciden qué gestos usan en cada momento. Y en qué orden. Y esto contrasta con las vocalizaciones, que son mucho más fijas y también más recientes, desarrolladas durante los últimos siete millones de años. Sólo los humanos somos capaces de modificar a voluntad nuestras vocalizaciones. Los animales no pueden alterarlas, a excepción de los loros y los pájaros cantores. ¿Por qué se puede cambiar el lenguaje gestual y no la forma de vocalizar? -Porque en el primero hay un mayor control motor. El aparato vocal, sin embargo, no lo pueden controlar la ma- Los gestos son la forma de comunicación más flexible que hay, ya que pueden combinarse de formas distintas yor parte de los animales. Pero le damos más importancia a esta que a otras formas de comunicarse porque es la nuestra, la que más utilizamos. ¿Por qué son tan importantes los gestos en la comunicación? -Porque son la forma más flexible de comunicación que hay. Puedes combinarlos, hacerlos de uno en uno o en secuencias, cambiarles el orden... Gracias a los gestos, no sólo los humanos somos capaces de expresar ideas complejas. ¿Qué clase de ideas? -Hay que distinguir entre lo que se comunican entre ellos, de forma natural, y lo que son capaces de hacer cuando intervienen seres humanos. En su medio, los gestos se usan para pedir cosas concretas: ven aquí dame esto Suele ser casi siempre un formato imperativo y la comunicación se da entre dos individuos. Pero con humanos es distinto. Y pueden usar gestos que se les enseñan y que no tienen de forma natural, como el de señalar con el dedo. Y lo usan a la perfección. Señalan la comida, pero no sólo, sino también el instrumento necesario para conseguirla si la comida no está visible. Es decir, son capaces de referirse a algo que no está físicamente presente. Y esto es otro nivel de razonamiento. Con el lenguaje de signos, además, muchos ejemplares se demuestran capaces de construir frases completas. Frases simples, sí, pero inequívocas. Josep Call, ayer, en la Residencia de Estudiantes, durante la entrevista con ABC