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ABC JUEVES 23 2 2006 Opinión 7 TRIBUNA ABIERTA POR KYLE WINGFIELD OPAS SIN FRONTERAS Éste es el tipo de acuerdo que necesita Europa para corregir esas distorsiones del mercado Los monopolios titulares son un problema para los consumidores europeos de energía E ON parece haber acabado con las esperanzas de Madrid de tener a un campeón del sector de los servicios en España y ha puesto en marcha la competencia transfronteriza y el mercado único europeo de la energía. La oferta de 29.100 millones de euros de la empresa energética por Endesa, anunciada el martes, sin duda supera a la propuesta de 22.000 millones entre dinero y acciones que Gas Natural puso sobre la mesa en septiembre. El ente regulador de valores español bien podría seguir adelante y aprobar la oferta de Gas Natural mañana, tal y como está previsto. Pero los accionistas de Endesa, que tienen intención de reunirse el sábado, estarían locos si se quedan con Gas Natural, a menos que piensen que Bruselas va a bloquear la oferta de E. On. Eso nos lleva a la tercera fecha que rodea al anuncio llamativamente oportuno de E. On. El pasado jueves, Neelie Kroes, comisaria de Competencia de la UE, prometía tomar medidas contra las distorsiones reales del mercado provocadas por las mayores empresas de energía del continente. Debido a que en el informe de Kroes se citaba a grupos titulares de Francia y Alemania- -entre los que está presumiblemente E. On- sería excusable que ustedes pensaran que la empresa alemana se estaba pitorreando de la comisaria al pujar por Endesa. También estarían en un error. Éste es precisamente el tipo de acuerdo que necesita Europa para empezar a corregir esas distorsiones del mercado Los monopolios titulares son un problema para los consumidores europeos de energía, ya que, aparte de los propietarios, poco ha cambiado desde que los Estados de la UE fueron obligados a liberalizar sus sectores de la electricidad y el gas. Por ejemplo, en España, los dos grandes proveedores de electricidad- -Endesa e Iberdrola- -todavía controlan un 80 por ciento del mercado. Ambas son empresas nacionales centradas principalmente en sus mercados internos, donde apenas rivalizan entre sí, y mucho menos con empresas extranjeras. Una fusión de Gas Natural y Endesa sólo serviría para reducir la competencia en España y no contribuiría ni un ápice a la creación de un mercado único europeo de la energía. Eso es parte del motivo por el que, el pasado otoño, Bruselas estudió con detenimiento la forma de retirar la jurisdicción a las autoridades de la competencia españolas, cuya recomendación no vinculante, opuesta a la fusión, fue rechazada por el Gobierno de Zapatero como un favor a los seguidores de Barcelona, donde tiene su sede Gas Natural. Sin embargo, una combinación de E. On y Endesa rompería el conveniente acuerdo que permite a un par de empresas de servicios tradicionales repartirse el mercado eléctrico español. E. On no estaría interesada en Endesa si no creyera que la unión le da un valor añadido. Aparte de penetrar en el atractivo y creciente mercado ibérico, E. On se afianzará en Latinoamérica y cimentará su posición como la mayor empresa de servicios del mundo. En España, será Iberdrola la que tendrá que esfor- zarse para no perder el ritmo. Los consumidores deberían salir ganando. También se sentirán presionados los gigantes energéticos de los países vecinos. La unión E. On- Endesa estará en mejor posición- -y no sólo geográficamente- -para enfrentarse a EdF en Francia o a Enel en Italia. Incluso si esos tres terminan siendo los únicos titanes energé- ticos del continente, como han vaticinado algunos observadores, entre ellos el consejero delegado de E. On, Wulf Bernotat, el mercado seguramente sería más competitivo tanto a nivel de precios como de servicios. Esto se debe a que, para alcanzar ese nivel de consolidación, cada una de estas megacompañías tendría probablemente que adquirir empresas más pequeñas que operasen en los países de origen de sus rivales. Endesa, por ejemplo, tiene una participación considerable en la segunda compañía eléctrica de Francia, Snet. Endesa por sí sola posiblemente no sea capaz de sacarle provecho a esa presencia en el mercado y presionar a EdF competitivamente. Pero eso puede convertirse en una posibilidad factible con los recursos mucho mayores de E. On. EdF tendría que ajustarse rápidamente. Ésa es, al menos en teoría, la razón por la cual la Comisión Europea quiere que la liberalización de las empresas de servicios públicos se traduzca en competición transfronteriza. En su página web, Kroes señala: Por regla general, la Comisión no se opone a las grandes compañías, especialmente si se consolidan como actores europeos (en vez de nacionales) En otras palabras, una empresa empeñada en ampliar su reino tendrá más incentivos para aumentar su eficiencia- -y trasladar esto a los consumidores- -que una que esté intentando proteger un feudo seguro. Como me dijo un abogado especialista en Derecho de la Competencia, la Comisión debería haber revisado la adquisición de la empresa de gas alemana Ruhrgas por parte de E. On en 2001, pero hará todo lo posible para que se lleve a cabo esta transacción entre E. On y Endesa Todo lo cual podría dejar a Gas Natural compuesta y sin novio. Esto no debería ser así durante mucho tiempo. El apetito en Europa para las adquisiciones que se vio el año pasado claramente se está alargando en 2006. En cualquier caso, los directivos deberían empezar a pulir su francés, italiano, inglés o alemán. En los tiempos que corren, hace falta más de un idioma para entenderse en Bruselas. Kyle Wingfield es editor de la columna Business Europe del Wall Street Journal. The Wall Street Journal 2006 Dow Jones Company, inc. REVISTA DE PRENSA POR JUAN PEDRO QUIÑONERO ENDESA Y ESPAÑA EN EUROPA La gestión gubernamental del caso Endesa afectará a la credibilidad y al puesto de España en Europa. Handelsblatt se apresuró a destacar la advertencia de la Comisión Europea al presidente Zapatero contra cualquier tentación de obstaculizar políticamente las maniobras en curso. Ante la posible irrupción de un nuevo actor italiano, Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ) sentencia: Resistencia de España. Competencia de Italia Der Tagesspiegel subraya que el grupo socialdemócrata del Parlamento europeo (con palmaria mayoría alemana) apoya calurosamente la oferta de E. On. Desde otro ángulo, Die Welt subraya la existencia de un bando español partidario de la solución alemana Y en otro de sus numerosos artículos, FAZ recuerda que, en verdad, Zapatero y Solbes también apoyaban una solución que eliminase empresarialmente a Manuel Pizarro. En Londres, Financial Times cita a Lorenzo Bernardo de Quiróz, afirmando: Sería un escándalo internacional que el Gobierno intentara bloquear la oferta de E. On Por su parte, el Independent afirma: Hay una cierta hipocresía cuando se intenta resistir en el caso Endesa y se apoyan las operaciones internacionales de Telefónica o Ferrovial, al asalto de Londres En París, Le Monde pone el dedo en una llaga hispanoeuropea: Parece evidente que la Comisión Europea hubiera sido menos conciliante que Zapatero en la primera oferta de Gas Natural Liberation sentencia: A Zapatero le ha tocado otra patata caliente Le Figaro cree que a la Europa de la energía la esperan nuevos seismos En ese plano, la edición europea del Wall Street Journal no tiene totalmente claro que la formación de megagrupos continentales sea buena para los consumidores y sospecha que la primera consecuencia de la formación de un gran grupo europeo sea el aumento del precio de las tarifas energéticas. En esa misma línea, aunque mucho más elíptico, el Herald Tribune subraya la preocupación de la Comisión Europea por la eficacia del mercado único. Desde Luxemburgo, Tageblatt hace una lectura diplomática continental. A su modo de ver, los patriotismos económicos se resisten a morir Tageblatt entrevista a Jean- François Bellis, profesor de Derecho europeo de la competencia, que declara: Se trata de resistencias de otra época. Dicho esto, todo el mundo sabe que el proteccionismo económico es vana agitación, y que sus recursos de resistencia son teóricamente nulos