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18 Nacional EL DEBATE CATALÁN, EN LA CALLE (I) LA POLÉMICA LINGÜÍSTICA MIÉRCOLES 22 2 2006 ABC (Viene de la página anterior) las consignas, sino también las inspecciones y hasta un cierto sistema de delación. La Oficina de Garantías Lingüísticas permite a los ciudadanos bajarse de internet un formulario para denunciar, como en los bucos venecianos, el incumplimiento de la normalización del catalán. Por fortuna no se cumplen las consignas dice Miquel Porta Perales, intelectual de prestigio, antinacionalista declarado, catalanista de relieve, autor de Dos mejor que una una espléndida defensa liberal del bilingüismo en tolerancia y sin imposiciones. Muchos profesores rellenan sus impresos diciendo que imparten en catalán, y luego lo hacen en castellano Pero eso se ha intensificado la inspección y la amenaza. Convergencia toleraba, el tripartito sanciona constata Porta. Y añade una coletilla socarrona: Las comunicaciones administrativas son en catalán, pero las de los impuestos son bilingües Para Ferran Toutain, profesor de la Universidad privada Raimon Llull y firmante del célebre manifiesto de intelectuales antinacionalistas, el nacionalismo metió un gol al bilingüismo al lograr que el Estatuto del 79 definiera al catalán como lengua propia, y al castellano, no Toutain recuerda los incumplimientos de sentencias judiciales sobre los impresos de preinscripción escolar, que suelen ser en catalán, y lo patético que le pareció ver a un inmigrante que trabajaba de camarero en el Raval con un letrero en el pecho que decía parlo català A eso hemos llegado Y a más, según el colectivo Convivencia Cívica Catalana, combativa asociación que ha denunciado numerosas discriminaciones en el sistema educativo. La norma es sibilina: garantiza la educación en castellano, pero asigna al solicitante un tratamiento individual que discrimina al alumno y resulta, en la práctica, disuasorio. Según CCC, que llegó a presentar un informe en la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo, la realidad de una mayoría de castellano- hablantes en edad escolar contrasta con una abrumadora mayoría de la educación en catalán, que ha conducido a la práctica erradicación del español como lengua vehicular, con numerosos incumplimientos de la propia normativa de garantías. Algunos comercios exigen el conocimiento del catalán a sus empleados para la atención al público ELENA CARRERAS La Ventafocs y un Boadella con subtítulos I. C. BARCELONA. Fa molt de temps, en un regne molt llunyà vivia una noia bonica que es decia Ventafocs Una versión en catalán de la Cenicienta, con dibujos de Disney, resalta junto a otros cuentos en una mesa cercana a la calle en la librería Happy Books, del Paseo de Gracia. Los libros infantiles, convenientemente subvencionados, figuran en cabeza de la edición en lengua vernácula en Cataluña, seguidos por los grandes best sellers como El codi Da Vinci o los títulos más conocidos de Michael Crichton y Ken Follet. En la acera de enfrente, en la Casa del Libro, la mayor librería de Barcelona, la versión catalana de La sombra del viento puede encontrarse junto a Soldats de Salamina de Javier Cercas o La pell freda de Albert S. Piñol, tres de los escritores catalanes más vendidos. Paulo Coelho tiene una versión traducida de El Zahir en edición limitada con dedicatoria manuscrita a meus estimats lectors catalanas Más difícil resulta encontrar obras de clásicos contemporáneos como Josep Pla (existe un facsímil espléndido de El quadern gris o Llorenç Villalonga, a quien la joven dependienta confunde con José Luis de Vilallonga, el polémico marqués de Castelvell. En el Teatre Lliure de Montjüic, Albert Boadella, el provocador dramaturgo que lidera la rebelión civil contra el nacionalismo, tiene en cartel En un lugar de Manhattan su versión iconoclasta, mor- daz y paródica del Quijote. El montaje de Boadella es una significativa muestra del bilingüismo natural de Cataluña. La obra se representa en español, pero los folletos están escritos exclusivamente en catalán, idioma en el que los asistentes, un público predominantemente universitario, comentan entre sí la representación. Fiel a su espíritu burlón, transgresivo, Boadella ha añadido una pirueta lingüística al asunto, y un día a la semana la pieza se desarrolla con subtítulos... en inglés. La realidad es que el impacto de la inmersión ha sido negativo para ambas lenguas señala Ferran Toutain, y los chavales llegan de la escuela tan analfabetos en catalán como en castellano Diagnóstico en el que coincide Josep María Via, quien destaca el uso frecuente de conversaciones paralelas. Paz, una abogada de Vilassar de Mar, confirma que numerosos juicios comienzan en los dos idiomas y acaban, por puro pragmatismo, desarrollándose en castellano. La letrada apunta que tras 17 años de oficio, ayer recibí mi primer auto judicial en catalán y aboga por la normalidad no traumática, como la mayoría de los catalanes. No me gustan las consignas, pero con todo este infantilismo político están haciendo que me sienta más catalana Joaquim Triadu reta al periodista: Te pago una cena donde quieras si me encuentras un niño de siete a diez años que no hable castellano El periodista está tentado de buscarlo en la comarca de Tierras del Ebro (Tarragona) donde nueve de cada diez habitantes considera el catalán como lengua habitual. Pero Ferran Toutain constata que el uso so- cial del catalán ha disminuido a medida que aumentaba su oficialidad, y curiosamente más en la franja escolar, que es la que recibe la presión Toni Pont, propietario de una empresa de distribución de vinos que se comercializa bajo el lema de los buenos vinos de España admite que soy bilingüe, bueno, regular: pienso en catalán, pero somos un poco fenicios y si hay que comunicarse hay que usar formas amplias, ¿no? El caso es que, tras 500 años de convivencia idiomática, según Batllori, los problemas siguen patentes, y el debate está vivo en ciertos niveles, inevitablemente asociado al debate del Estatuto. Menos en la calle, donde la gente tien- No me gusta que ahora no den clase en castellano. Que se sepa catalán, sí, pero obligarte, no. Eso no me parece bien (Antonio Villegas, jubilado andaluz de Badalona) de a buscar la aproximación expresiva de la forma menos conflictiva. Podía haber sido mejor resume Ferran Toutain; es curioso: añoramos a Pujol y sin embargo él fue el responsable de toda esta deriva Joaquim Triadu se pone metafórico y esencialista: En Holanda no desapareció el mar porque le pusieran diques. Pero sin los diques no existiría Holanda. Pues Holanda es el catalán y el mar es el castellano. El castellano seguirá, pero el catalán necesita protegerse para sobrevivir. Porque no es indioma que sirva para nada, sólo nos sirve para ser Y Paz, la abogada de Vilassar, suspira mirando al Mediterráneo: Somos ocho millones tirando largo, frente a 400 millones de hispanohablantes: me pregunto qué estamos pintando Por si acaso, el taxista que lleva al periodista al aeropuerto, navarro con 43 años de estancia en Cataluña, agarra el letrero de libre y lo blande con rabia. Mire lo que dice aquí: libre. En español; desde el 92 me están metiendo la presión para que lo cambie. Y no me da la gana. Precisamente por eso: porque soy libre para hablar lo que quiera. ¿O no?