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102 Deportes MARTES 21 2 2006 ABC FÓRMULA 1 John McEnroe gana el torneo de dobles en San José con 47 años en su regreso a las pistas. Logró su primer título en 1978 y repite 28 temporadas después. Ahora volverá al circuito de veteranos, aunque no descarta continuar entre los profesionales Un circuito por los casinos de Las Vegas puede suplir a Indianápolis J. C. C. MADRID. En honor de su eminencia el dólar, el Gran Premio de Estados Unidos puede cambiar de parada. Bernie Ecclestone, el dueño de la Fórmula 1, ha apuntado que Las Vegas podría convertirse en el nuevo escenario si las negociaciones con el circuito de Indianápolis no prosperan. Desde el año pasado, Indianápolis se traduce en oprobio para la Fórmula 1. Allí se elevó a cisma la guerra de los neumáticos en 2005. Catorce de los veinte coches de la parrilla- -los que llevaban Michelin- -se negaron a concursar y Michael Schumacher- -con Bridgestone- -alcanzó su victoria más amarga. El contrato de Indianápolis con Ecclestone acaba el 3 de julio, un día después de la celebración del Gran Premio de 2006. Y Ecclestone ha declarado a la revista italiana Autosprint que prefiere marcharse a Las Vegas. ¿Presión para renovar o verdadera intención? Ecclestone ha deslizado que sería ideal un trazado por el Strip la carretera de los casinos más importantes Así que se podría ver a Fernando Alonso acelerando por el Luxor Hotel y sus 4.400 habitaciones, el Excaliber en forma de castillo, el París Hotel con forma de Torre Eiffel, el Mandalay Bay y su playa privada o el pantagruélico Casino Caesar s Palace sede de grandes veladas de boxeo. Estamos trabajando en ello dijo Ecclestone. También lo está el circuito de Indianápolis. Eso comentó su portavoz Fred Nation. Tuvimos conversaciones después de la carrera del año pasado y decidimos esperar al 2 de julio- -fecha de la carrera de este año- -para confirmar que podía resultar un éxito y no un fracaso Genial en cuatro décadas TEXTO JOSÉ CARLOS CARABIAS MADRID. Todo empezó en Hartford, en el estado de Connecticut, unas cuantas millas al norte de su adorada Nueva York. John McEnroe rubricó con el título individual la propaganda que anunciaba el advenimiento de un mesías, del tenista llamado a lapidar a Jimmy Connors, gobernador por entonces del circuito, número uno mundial desde 1975 de manera ininterrumpida. Guillermo Vilas pugnaba sin éxito por destronar a Jimbo. Bjorn Borg ya se hacía respetar. Y gente como Orantes o Gerulaitis acumulaban trofeos y fama. McEnroe lucía camiseta blanca con rayas, cinta roja al pelo y malas pulgas de sol a sol. Ganó aquel torneo de Hartford en 1978. Hace 28 inviernos. Ayer completó su regreso triunfal en San José. También ganó el dobles. Con 47 años. Hay cosas que el tiempo no cambia. La volea de McEnroe, por ejemplo. Esa destreza natural, que surge espontánea desde la muñeca para golpear la bola con delicadeza, sin aspavientos mecánicos, sin la rigidez adquirida en los entrenamientos, todo eso pudo ser admirado por los espectadores de la californiana San José. Big Mac venció haciendo pareja con el sueco Jonas Bjorkman, 34 años, en una demostración de que la veteranía es un grado. Suman 81 años entre ambos. Los estadounidenses Paul Golstein y Jim Thomas vendieron cara su derrota, 7- 6, 4- 6 y 10- 7. McEnroe deshace así el empate que mantenía en su palmarés. Ha conquistado 77 títulos individuales (el tercer mejor registro de la historia, detrás de Connors- -109- -y Lendl- -94- y hasta ayer, 77 de dobles. Ya tiene 78 e iguala en la segunda posición con Tom Okker. En honor del genial jugador, el partido se clausuró como debía: una volea cruzada imposible para la pareja americana. Big Mac dejó así su sello en la John McEnroe intenta la volea en la final del torneo de San José ATP. Quería devolver la atención a los certámenes de dobles, una modalidad que ha cedido interés en beneficio de los individuales. En San José no hubo más que ojos para el veterano cascarrabias, quien durante la semana no protagonizó ningún incidente verbal según estableció su costumbre tiempo atrás. AP Inspirado en Foreman Y lo hizo inspirado en el instinto competitivo de George Foreman, el boxeador que se coronó campeón del mundo de los pesados en 1973 ante Joe Frazier, se retiró de las doce cuerdas para atender su fundación para personas desfa- vorecidas, y se calzó de nuevo los guantes a los 42 años, antes de proclamarse de nuevo campeón a los 45 ante Michael Moorer. Como Foreman, McEnroe ha esparcido su talento en cuatro décadas. Empezó a ganar en 1978, siguió con una pila de torneos en los ochenta y acabó en 1991 a título individual. Se había retirado en 1994, con 36 años. Es maravilloso. No lo puedo negar, es muy bonito. Sentía que se podía lograr, pero no lo sabes con certeza hasta que no ha sucedido dijo ayer McEnroe. Ahora volverá al circuito de veteranos, aunque la victoria le puede seducir para seguir en la ATP.