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40 Madrid MARTES 21 2 2006 ABC SE DICE SE COMENTA EN SU PROPIA TRAMPA La alcaldesa de San Fernando de Henares, Montserrat Muñoz, es uno de los principales valores políticos de su partido, Izquierda Unida. Sin embargo, los problemas para presentarse a las próximas elecciones locales le vienen, precisamente, de los estatutos internos de su formación, que le prohíben estar más de tres legislaturas en el mismo cargo, como es su caso. En la dirección regional de IU están buscando soluciones excepcionales para evitar caer en la trampa que han construido ellos mismos. MADRID AL DÍA IMPUESTOS La Concejalía de Hacienda viene estudiando la puesta en marcha de una campaña informativa para comparar el peso de los impuestos que las diferentes Administraciones tienen en el bolsillo de los sufridos contribuyentes madrileños. Todos los datos apuntan a que la cantidad que los ciudadanos pagan a las arcas municipales en sensiblemente inferior a las que destinan a la Comunidad y al Estado, sobre todo si se pone en relación con los servicios que se prestan. CAMBIO DE CICLO PEDRO MONTOLIÚ LA OPINIÓN DEL LECTOR Pueden dirigir sus cartas a esta sección: Correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7. 28027 Madrid Fax: 917 424 104. Correo electrónico: madrid abc. es Nuevos voluntarios La Comunidad de Madrid ha creado recientemente un cuerpo de voluntarios para catástrofes que actuará en todos los municipios de la región. Como voluntario de protección civil de un pueblo me pregunto: ¿Para qué llevo seis años de voluntario si ahora aparecen otros que son los verdaderos voluntarios y no yo? ¿Nos ha informado a los que llevamos más tiempo para que nos hagamos de ese cuerpo? ¿Cómo nos vamos a coordinar? ¿En realidad quieren que lo hagamos? ¿En que casos van a actuar? ¿Quién los dirige? El desánimo es grande pues parece que nuestro trabajo, tanto en lo sanitario como en lo social, no ha sido valorado en absoluto por la Comunidad, lo que en mi opinión es una catástrofe. Javier Canseco Margallo IGNACIO GIL Cercanías. Lunes 20. Hora punta matinal. Atocha. Los trenes llevan retraso. Un hombre intenta subirse a uno; las puertas del convoy no cierran y el personal de seguridad intenta bajarle a empujones y tirones. No es justificable esa actitud de Renfe ya que, además, nos hace parecer borregos y llegar tarde al trabajo. Raúl Zafra Ramón Dichosas obras Las obras de nuestro alcalde de Madrid afectan a mi barrio, la Ribera del Manzana- res, lo que me lleva a las siguientes reflexiones: 1 Se habla de la contaminación, la boina de Madrid, etcétera, ¿no será también que el polvo generado por dichos trabajos también influye? 2 Los camiones, hormigoneras y máquinas que pasan por mi calle lo hacen a velocidad endiablada; es un barrio residencial con muchos niños y no menos mayores. ¿Quién controla a los que van a semejante velocidad? El alcalde no, desde luego. 3 En una democracia entendida como el gobierno del pueblo hay que preguntar al mismo hasta cuándo hay que hacer pis, o al menos explicarlo claro y conciso en el programa electoral: ¿a usted le han preguntado algo sobre las obras o sabía al detalle en que iban a consistir? Yo ni me enteré y leo bastante se lo aseguro. Ah ¡Mi barrio lleva dos días sin luz en las farolas, caldo de cultivo para carteristas y pasto de piernas rotas. Alcalde, ¡déle al interruptor! Antonio José Arce Aparicio DIMES Y DIRETES SUMMUM STATUTUM U vamente reglamentistas y comn Estatuto, que no el Espletamente extemporáneos. Más tatuto representa un oraún, pienso que la capacidad de denamiento jurídico báreformar lo que está establecisico que aplicado, en nuestro cado delata siempre las verdadera so, a las Comunidades Autónointenciones de quien lo establemas, regula la manera en la que ció La Constitución determina se articula la relación de éstas ANTONIO que los Estatutos sólo pueden ser con el Estado. Conviene saber, además, que la palabra Estatuto PÉREZ YUSTE reformados mediante los procedimientos que se establezcan en proviene del latín Statutum ellos, lo que me produce cierta que significa algo así como lo perplejidad porque, si un Estatuto, coque está establecido lo que no cammo digo, regula las relaciones entre el bia La cosa no deja de tener su gracia Estado y una Comunidad Autónoma, enporque lo que resulta inmutable, más tiendo que ambos deberían tener las misbien, es ese deseo irrefrenable de andar mas posibilidades de iniciar una reforcambiando los Estatutos y no el de que ma, ambos deberían tener la misma caestos permanezcan en el tiempo, que es pacidad de aprobación y ambos debelo que me parece sensato para la estabilirían poder refrendar su apoyo a la misdad política en general y, dicho sea de ma a través de aquellos de quienes emapaso, para la salud coronaria de algún na su poder: el pueblo. Siendo así, no hapolítico en particular. En vista de ello, bría nada que objetar porque, en tal came interesa cada vez más la capacidad so, ni el Estado ni ninguna Comunidad de reforma de los Estatutos que esa relaAutónoma terminaría por imponer su ción interminable de títulos, capítulos y criterio a la otra parte, ni tampoco el artículos que son, casi siempre, excesi- pueblo soberano, todo él, dejaría de poder enmendar o refrendar las decisiones de sus gobernantes. Por eso pienso que mala cosa es que al amparo de ese derecho constitucional, un Estatuto se blinde a sí mismo para que sólo una parte de los participantes en el contrato pueda tener la iniciativa de su reforma y de su refrendo popular. Se llega, entonces, al Summum Statutum y cuando eso sucede, como pretenden los animadores del nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña, se es desleal con la misma Constitución que permite su reforma y se le falta al respeto a la parte del pueblo que resulta excluida de su refrendo, siendo que también en ella reside la soberanía que hace posible éste o cualquier otro Estatuto. Así que ya puestos, me tomaré la licencia de añadir una propuesta más a lista de reformas constitucionales que aguardan en capilla. Es muy simple y justa: que cualquier iniciativa de reforma de un Estatuto pueda partir tanto de la Comunidad Autónoma como del Estado. Profesor de la Universidad Politécnica de Madrid e ha quedado a tan sólo tres años de cumplir el medio siglo. Cuando la piqueta caiga en las próximas semanas sobre el aparcamiento de la plaza de Santo Domingo se habrá puesto fin a un ciclo urbano que se inició a finales de los años cuarenta. No es que por entonces hubiera en la ciudad muchos vehículos pero a los vecinos de entonces les parecían demasiados. La respuesta municipal fue construir los primeros pasos subterráneos para peatones, estrechar las aceras para aumentar las zonas de estacionamiento y plantear reformas urbanas con el fin de mejorar la circulación. Las medidas fueron, sin embargo, insuficientes ante el crecimiento imparable del parque automovilístico por lo que el alcalde, José Finat y Escrivá de Romaní, conde de Mayalde, decidió autorizar en 1955 la construcción de un aparcamiento de 300 plazas sobre unos jardines que se encontraban semiabandonados en lo que había sido solar de uno de los grandes conventos madrileños, el de santo Domingo el Real. La inauguración de este aparcamiento el 22 de diciembre de 1959, con planos del ingeniero José Ynzenga y del arquitecto Eugenio Gutiérrez Santos, fue todo un hito. Era el primero de España y, según los periódicos, de toda Europa si bien no se puede afirmar tal extremo en un momento en que el régimen franquista estaba empeñado en demostrar que aquí se acometían proyectos vanguardistas, como el edificio España, que estaban a la cabeza del ranking internacional. Ahora, aquel aparcamiento que inicialmente cobraba a los usuarios 1,50 pesetas a la hora y que a lo largo de su historia fue ampliado dos veces, ha sido expropiado y cerrado por el Ayuntamiento y va a ser demolido para abrir una plaza en la zona. Por encima de la eliminación de la escena urbana de este equipamiento, lo que está claro es que el ciclo que convirtió unos jardines en aparcamiento ha dado paso a otro en el que los aparcamientos comienzan a dar paso a los espacios peatonales. Es la prueba más tangible de que algo ha empezado a cambiar. S