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ABC LUNES 20 2 2006 Sociedad 51 Una bisabuela ciega y de 62 años da a luz a su duodécimo hijo, segundo por fecundación in vitro Pienso que soy mejor madre ahora dijo tras alumbrar a un niño sano de tres kilos de peso N. R. C. MADRID. Ser ciega, tener tres bisnietos, veinte nietos y once hijos, además de sus flamantes 62 años, no han sido motivos suficientes para hacer desistir a Janise Wulf de sus deseos de ser madre. Por obra y gracia de la fecundación in vitro esta californiana de la localidad de Redding (EE. UU) ha pasado a formar parte del cada vez más concurrido club de las madres abuelas Su duodécimo hijo se llama Adan y es un varón que pesó tres kilos, a pesar de nacer con tres semanas de adelanto. Siempre quise a los niños. No siempre es fácil, pero te aporta mucho. Pienso que soy una mejor madre ahora que soy más vieja declaró Janise en una entrevista difundida ayer por la cadena televisiva NBC. Explicó que quería tener hijos con su tercer marido, Scott, de 48 años, con quien se casó hace siete años tras dos matriminos anteriores. El periódico local de Redding cuenta que la feliz madre es ciega prácticamente desde nacimiento. Perdió la visión por un exceso de oxígeno en la incubadura. No es la primera vez que Janise recurre a los avances de la ciencia para aumentar su gran familia. El pequeño Adan también tiene un hemano de tres años y medio que fue concebido con un tratamiento de reproducción asistida. A pesar de sus 62 años, Janise Wulf no bate ningún récord de maternidad tardía. La última marca la ostenta una rumana de 67 años que el año pasado dio a luz a dos gemelas; una de ellas falleció al poco de nacer. La menopausia ha dejado de ser una barrera para la ciencia, pero cada vez hay más voces que reclaman límites a la edad para ser madre. Los felices padres, Janise y Scott, tras el nacimiento de su pequeño Adan AP