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34 LUNES 20 2 2006 ABC Madrid Las antiguas terminales de Barajas languidecen mientras las ventas en sus tiendas caen hasta un 40 Muchos establecimientos se han visto obligados a reducir sus plantillas b Dos semanas después de la apertura, la actividad en la T- 4 es frenética. En las otras terminales, apenas se vislumbra movimiento de pasajeros, taxis o comercios JOSÉ M. CAMARERO MADRID. La soledad se está convirtiendo en el único pasajero dispuesto a pasearse por las antiguas terminales del Aeropuerto de Barajas. Salas de espera vacías, pantallas de información sin completar, escaleras mecánicas paradas, carros portaequipajes infrautilizados, y sobre todo, establecimientos comerciales casi sin movimiento. Porque en apenas dos semanas, desde que se pusiera en marcha la nueva Terminal 4 del Gran Barajas- -aglutinando todos los vuelos de Iberia y otras grandes compañías internacionales- las tiendas de la T- 1, la T- 2 y, sobre todo, las de la T- 3 (que albergaban el Puente Aéreo) han visto cómo sus ventas se han reducido hasta un 40 por ciento en tiempo récord. Así lo estiman la mayoría de comerciantes consultados por ABC; porque aunque sea todavía pronto para realizar un balance general, ya están padeciendo sus consecuencias. La primera de todas ellas, la reducción de puestos de trabajo. Porque no todos los comercios instalados en lo que hasta hace poco era el aeropuerto han conseguido licencias para instalarse en la nueva terminal. Se han vuelto a sacar a concurso todos los comercios en la T- 4 asegura Pablo Fábrega, supervisor del Servicio de Protección de Equipajes, por lo que no hemos podido trasladar a nuestros empleados a las nuevas instalaciones De empresarios con maletín a jóvenes ahorradores Entre todos los cambios que se pueden observar en las antiguas terminales de Barajas, el de la T- 3 es el más llamativo. Porque esta terminal, que antes albergaba los vuelos del Puente Aéreo de Iberia ahora sólo es utilizada por una compañía de bajo coste. Hasta el pasado 5 de febrero, los maletines eran un elemento constante en el espacio, pequeño pero funcional, de la T- 3, la última de las adquisiciones de Barajas antes de ampliarse hacia la T- 4. Los hombres de negocio que se dirigían a Barcelona, con sus ordenadores portátiles y móviles de última generación, llegaban raudos a tomar el primer vuelo que partiera hacia la Ciudad Condal. Ahora, los maletines son sustituidos por grandes mochilas, los ordenadores por revistas, y los trajes por deportivas. Porque los usuarios de esta línea de bajo coste suelen presentar este perfil. Además de este cambio generacional, la T- 3 ha cambiado radicalmente de aspecto. Tanto, que la mayoría de sus establecimientos comerciales han cerrado: no obstante, se espera que, tras el verano, puedan retomar su actividad. Todavía se acumulan en sus rincones los letreros de Iberia anunciando puntualidad máxima en el Puente Aéreo, las pantallas con la disponibilidad de los aviones apagadas completamente y los pasillos de accesos con unas rampas eléctricas que esperan algún viajero. También algunos quioscos de prensa- -que hasta ahora eran líderes en cuanto a ventas y la envidia del aeropuerto- -han cerrado su actividad. En el caso de los que están a la entrada del aeródromo las ventas ya no son las mismas. Antes no sobraba ni un periódico afirma Ana María Tagalés, porque a mediodía estaban todos vendidos Pero ahora, todas las tardes, cuando hace recuento, tiene que devolver a las distribuidoras numerosas publicaciones excepto algún día que puede haber un pico en la demanda reconoce. Ése es precisamente el problema al que se enfrentan estos establecimientos. Mientras que antes tenían una facturación estable, ahora cada día es una sorpresa afirma Tagalés. Algunos días puedo vender lo normal pero otros me voy desesperada Más allá de los datos que arrojan los establecimientos, se trata de un comentario generalizado, incluso entre los clientes: ¡Vaya situación tenéis! ¿no? exclamaba María del Carmen Uzquiano, una de las clientes de The Body Shop Porque también los propios viajeros que se dirigen a estas terminales han notado una disminución asombrosa Comodidad para los viajeros Eso sí, a ellos les permite andar con más comodidad o no tener que esperar largas colas para comer o facturar; y a los trabajadores de las aerolíneas también les ha venido bastante bien en este sentido. Antes teníamos que esperar mucho tiempo para comer en el restaurante, pedir un refresco e incluso ir al baño recuerdan Carlos y Rosa, una pareja de jóvenes que se dirigía a Praga con la compañía Spanair. Ayer mismo, facturaron en apenas diez minutos y, tranquilamente, se fueron paseando hasta El Trébol uno de los restaurantes de la T- 2 en el que degustaron un menú del día. ¿Has visto? le comentaba él a ella ante la ausencia de aglomeraciones. Esto es una gozada En el caso de los trabajadores, tanto de las aerolíneas como de Aena, también les ha venido bien la tranquilidad. Que nadie piense que las terminales están desiertas, porque sigue habiendo mucho pasajeros explica Marisa Durán, una de las empleadas de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea, que se encargan de informar sobre los tránsitos y conexiones de vuelos a los clientes. El problema- -prosigue- -es que Barajas estaba casi colapsado y ahora nos da la sensación de que esto no es un aeropuerto, aunque sea una percepción errónea Lo cierto es que pocas capitales europeas cuentan con un solo aeródromo que concentre toda la actividad. En el caso de Londres, además de Heathrow- -el primer aeropuerto del continente- -cuentan con otros tres, más pequeños, eso sí, pero también más funcionales y cómodos; París cuenta con el gran Charles de Gaulle, pero también con Orly, que ha conseguido descongestionar los vuelos y sus instalaciones; Berlín, con Tegel... Ajustes de plantilla Ante la disminución de las ventas y la escasez de clientes, la reducción de plantillas se hace indispensable asegura. De hecho, algunas empresas como las de alquiler de vehículos han optado entre trasladar a sus empleados a la nueva terminal o rescindirles sus contratos. Otras empresas, como la ONCE, han optado por ajustar su plantilla de vendedores a la nueva demanda. Fabián Varela, uno de los vendedores que llevaba años instalado en la T- 2, se ha visto obligado a trasladar su quiosco y ver cómo algunos de sus compañeros se iban a trabajar al centro de Madrid. Se nota que hay mucha menos gente, porque la mayoría de los grandes vue- Acostumbrarse al nuevo Barajas Habrá que acostumbrarse a una imagen que en principio puede parecer desoladora, aunque es más habitual en otros aeródromos de todo el mundo. Pero parece difícil aceptar un Gran Barajas con mostradores vacíos, pantallas sin completar o ausencia de largas esperas y viajeros durmiendo en cualquier esquina. Porque este es el panorama que se encuentra cualquier turista que llegue a las antiguas terminales. Desde la parada de Metro de Aeropuerto nada parece haber cambiado con la inauguración de la nueva terminal, porque toda- los están en la otra terminal afirma Fabián, quien asegura que él ha visto reducidas las ventas de cupones en dos tercios. Pero el caso más negativo lo representan aquellos establecimientos que ni siquiera han podido mantenerse abiertos. Algunos bares, como El Aviador han echado definitivamente el cierre. Otros anuncian que se están haciendo reformas e informan cuáles son los puntos de venta de comida o bebida más cercanos.