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ABC LUNES 20 2 2006 11 España readmite a tres de los 73 subsaharianos devueltos a Marruecos tras la crisis de las vallas Espero que en marzo se pueda culminar el acuerdo para la reforma del mercado de trabajo MADRID. El presidente del Gobierno se muestra especialmente satisfecho con la marcha de la economía y asegura que las perspectivas son muy buenas Tras recordar que en 2005 la tasa de crecimiento- -3,4 por ciento del PIB- -fue prácticamente el triple de la media de los países de la Unión Europea, pronostica que para este año será de un 3,2 o 3,3 Además, anuncia para el próximo mes de marzo la firma de un acuerdo con sindicatos y empresarios sobre la reforma del mercado de trabajo. ¿Cuáles son los últimos datos económicos que maneja el Gobierno? -Hay tres datos nuevos muy positivos, que nos afianzan en el optimismo general sobre el crecimiento de la economía y la creación de empleo: el índice de producción industrial, que marca un ritmo de actividad fuerte; el aumento en un 80 por ciento de la inversión extranjera directa en 2005, con un incremento de 7.000 millones de euros, que es más de lo que recibimos por fondos europeos en todos los conceptos; y estamos empezando a recuperar exportaciones, con un crecimiento de en torno al 5 por ciento en los últimos meses, un indicador en el que sólo nos gana Alemania. -Pero la factura de las importaciones sigue siendo muy elevada... -Sí, y tenemos que reducirla. Estamos importando mucho porque la factura del petróleo es alta y porque el país crece mucho. El reto que tenemos por delante es incrementar nuestra producción en bienes tecnológicos para exportar más e importar menos. Pero hay una expectativa francamente buena y una situación de las cuentas públicas por la que, entre comillas, somos la envidia de toda Europa. Vamos a tener un superávit en 2005 cercano al 1,5 del PIB, y será el primer año de toda la historia que va a haber superávit del conjunto de todas las Administraciones Públicas, incluido el Estado. -Sin embargo, los datos de inflación tampoco son muy positivos... -Hemos tenido un repunte fuerte como consecuencia de la subida de los precios energéticos y de las tarifas, pero nuestra estimación es que en el verano estará claramente por debajo del 3 por ciento. -A mayor crecimiento, mayor recaudación. ¿Es eso lo que va a permitir más gasto social? -Y bajar los impuestos. ¿Bajar más de lo que prevé el proyecto de reforma que ha presentado el vicepresidente económico? -La reforma fiscal va a ser una inyección importante en el bolsillo de los trabajadores, especialmente, y de las empresas, para mejorar aún más el crecimiento y el empleo. Esto lo podemos hacer aumentando el gasto social, como vamos a hacer, porque tenemos muy bien saneadas las cuentas públicas, que es un factor esencial. Tenemos la deuda en unos porcentajes de los mejores de todos los países desarrollados en estos momentos. Además, estoy convencido de que, aunque bajemos los impuestos, no bajará la recaudación porque se producirá el efecto de más inversión y de más empleo. Nuestras empresas están con un potencial inversor impresionante, no hay más que ver los resultados que están teniendo las grandes compañías. Ahora tenemos que hacer todo el proceso de fortalecimiento tecnológico de la pequeña y mediana empresa, que es fundamental. -Y la reforma del mercado de trabajo, ¿para cuándo? -Espero que el próximo mes se pueda culminar el acuerdo con sindicatos y empresarios. Zapatero sostiene que la reforma del Estatuto catalán se ha centrado do a él y va a vivir muchos años con ese Estatuto, y a lo mejor todos, porque seguramente será para siempre en los aspectos esenciales. Ese va a ser el marco del juego político en Cataluña y, por tanto... pasa igual con el PP. ¡Si no lo va a cambiar! Si ni siquiera van a proponer cambiarlo, reformarlo. Por tanto, ¿por qué no incorporarse ya? sabiendo que es un Estatuto razonable. No es lo que aprobó el Parlamento de Cataluña, pero es un avance importante de autogobierno. Es un Estatuto que se ha centrado. Desde el punto de vista de lo que es la posición de ERC, creo que debería apoyarlo. ¿Comparte el criterio de que sería incoherente que ERC siguiera en el gobierno de Cataluña si votara en contra de la reforma impulsada desde ese mismo gobierno? -Dejemos el gobierno de Cataluña para el presidente de la Generalitat. Mi tarea, como líder de la mayoría en el Parlamento y como presidente del Gobierno, era sacar un Estatuto en los términos que comprometí ante el Pleno del Congreso y ante los españoles: constitucional, que respondiera al interés general y que en el ámbito de la financiación permitiera un avance pero garantizara la solidaridad. El Estatuto de Cataluña, y las demás reformas estatutarias, se van a culminar dentro de un respeto impecable a la Constitución. -En su último Consejo Nacional, al que usted asistió, el PSC reivindicó su autonomía para elegir a sus socios de gobierno en Cataluña, pero al mismo tiempo Maragall prácticamente acotó el margen que le corresponde a usted para elegir a los suyos. ¿Falla la partitura o fallan los intérpretes? -Son dos ideas distintas. Fui al Consell Nacional del PSC para afirmar dos ideas: que tenemos un buen Estatuto y que es en gran medida del PSC, y que nadie puede estar pensando en las próximas elecciones sino en los próximos años. Pasqual Maragall dijo algo así como que el acuerdo con CiU no podría hipotecar lo que representaba un gobierno de izquierdas. No estoy en desacuerdo con eso. Añadiría un matiz: hacer un Estatuto es una obra de todos; sólo si es una obra de todos vale para todos. A partir de ahí, serán los electores los que decidan el gobierno. Somos la envidia de toda Europa por la situación de nuestras cuentas públicas. Vamos a tener un superávit en 2005 cercano al 1,5 por ciento del PIB Hemos tenido un repunte fuerte de la inflación, pero en el verano estará claramente por debajo del 3 por ciento Este año creceremos un 3,2 ó 3,3. Hay tres datos muy positivos: el ritmo de actividad industrial es fuerte, la inversión extranjera directa ha crecido un 80 por ciento y estamos empezando a recuperar exportaciones Aunque bajemos los impuestos, no bajará la recaudación