Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
6 Opinión LUNES 20 2 2006 ABC VADE MECUM EN FIN HERIDAS DE PAZ ASADO mañana Felipe González, Bernardino León y Piqué presentarán en Madrid el libro Cicatrices de guerra, heridas de paz (ediciones B) escrito por Shlomo Ben- Ami, que fue ministro de Asuntos Exteriores de Israel cuando la Cumbre de Camp Daviden el año 2000, y que encabezó la delegación israelí en el último y fallido intento de llegar a un acuerdo con Arafat en Taba en 2002. Es una obra esencial para comprender la tragedia de la guerra entre árabes e israelíes, que ya dura más de medio siglo. En aquellos momentos el Gobierno israelí, cuyo primer ministro era el laborista Ehud Barak, asumió riesgos notables al empujar un acuerdo audaz que estuvo a punto de materializarse y que, como se demuestra en este libro, sólo fracasó por la falta de liderazgo palestino y, según JORGE mi opinión, porque al frenTRIAS te del mismo se encontrabauno de los políticosmás nefastos y corruptos del siglo XX. Tras la ruptura de las negociaciones, los parámetros Clinton que fueron una plataforma de paz razonable, quedaron sepultados por una violencia estéril y difícil de contener. Los laboristas, además, perdieron el poder. Después, la historia es conocida. Al no ser posible la paz, por la obstinación de unos líderes palestinos corruptos, el Estado de Israel ha tenido que defenderse con todos los medios a su alcance para no ser barrido del mapa por una intifada cada vez más sanguinaria y atroz- ¿ustedes se imaginan un atentado como el de Hipercor más o menos cada quince días? -apoyada por gobiernos terroristas como los de Irán y Siria. Desde el buenismo político se critican esas medidas tan eficaces para combatir la barbarie como la del muro o los ataques selectivos contra los núcleos duros del terrorismo. Pero la realidad es que desde que Sharón, tras el fracaso de las negociaciones que Ben- Ami relata en su libro, decidió combatir con mano de hierro la barbarie, ésta ha disminuido y la economía israelí es ahora una de las más prósperas del mundo. Desde luego, la primera de Oriente Medio. La paz sólo será posible si se entiende como una búsqueda de estabilidad en la que cada una de las partes obtenga sus objetivos más vitales sin avasallar a la otra de un modo susceptible de malograr el empeño de paz al completo Ben- Ami sostiene en su lúcido análisis, dedicado a Ruth, su mujer, que de lo que se trata, pues, es de encontrar un equilibrio razonable. ¿Es posible extraer de ese conflicto consecuencias útiles para otros, por ejemplo España, con su problema terrorista y nacionalista? Alguna sí: que no hay atajos en la lucha contra el terror y que si se utilizan todos los medios que la ley permite, pero ni uno menos, se acaba ganando la batalla. Pero otras no: que aunque a los catalanes de Pujol les gustaría ser israelíes y a los de Carod palestinos para su desgracia nacieron en España; y como le dijo un arzobispo castrense a Setién, los muertos del conflicto español sólo los ha puesto una de las partes. Aunque sea duro decirlo, el nacionalismo catalán o el vasco nunca tuvieron el valor de plantear un conflicto abierto. Siempre prefirieron esa actitud tan cobarde de los recogenueces LOS MUERTOS YA DECIDIERON P E que habían decidido, en el ejercicio de ese derecho que L derecho a decidir su futuro (el de los vascos) es ahora reivindica Otegi con toda solemnidad, una cosa la piedra angular de todo el proceso Nunca he distinta de lo que ETA y sus cómplices habían decidido estado más de acuerdo con Arnaldo Otegi, el porque tenían que decidir. tavoz oficial de esa organización que las más altas instanPor lo tanto, no es a nosotros ni a los vascos que acatacias judiciales del país declararon en estado de muerte ron la voluntad mayoritaria de sus conciudadanos a civil todavía no hace muchas semanas, pero que respiquienes tiene que convencer Otegi de que el dera con más aliento cada día gracias al oxígeno recho a decidir es la madre del cordero. Es a que el Gobierno decidió suministrarle en su moquien no respetó, a tiro limpio, ni esa decisión ni mento con vistas a futuras operaciones quién sael propio derecho a decidir. Por lo tanto, bienvebe si concertadas. nida sea la invocación de Otegi a lo que, para noPero iría más allá. No es que el derecho a decisotros, resulta de una aplastante obviedad, si es dir sea la piedra angular únicamente de lo que que quiere indicarnos con ello, a quienes no estaOtegi llama, con evidente eufemismo, el procemos en el secreto del comienzo del principio del so (un término que figura en lugar destacado en fin que va a dedicar a partir de ahora lo mejor el nomenclátor que los nacionalistas han ido poEDUARDO de sus esfuerzos a convencer a sus generales de niendo en circulación, junto a otros como conSAN MARTÍN que ha llegado la hora, después de tanta muerte y flicto o pacificación y que hemos adoptado de tanto sufrimiento, de que sean ellos los que respeten pastueñamente concediéndoles de partida la enorme de una puñetera vez el derecho de los vascos a decidir ventaja de aceptar el significado que ellos mismos dan a su futuro esos vocablos) No; el derecho a decidir constituye siemSospecho sin embargo que, como ocurre con los depre la condición necesaria, en el País Vasco o en la Patamás términos incluidos en el diccionario para incautos gonia, de todo acto político que invoque como elemento elaborado por el nacionalismo vasco, la expresión derenuclear la voluntad popular, en especial cuando aquel al cho a decidir no signifique para ellos exactamente lo que se refiere el representante de la ilegalizada Batamismo que para nosotros. Y la sospecha se convierte en suna con el nombre de proceso significa en realidad casi certeza cuando, a su defensa de ese derecho, Otegi una revisión cuasi constituyente del marco institucioañade la consideración de que lo que se ha hecho hasta nal del País Vasco y, por extensión, de toda España. ahora no ha funcionado porque no lo hemos elegido Fue precisamente porque la Constitución de 1978 recolos vascos libre y democráticamente De forma que el gía ese derecho por lo que los vascos decidieron mayoritaderecho a decidir, tal como lo entiende ese nacionalisriamente, un buen día de finales de 1979, dotarse de un mo, sólo se reconoce efectivamente cuando se decide en instrumento de organización de la convivencia política un único sentido, porque, en caso contrario (es decir, coque proclamaba en su artículo 1 que el Pueblo Vasco, o mo en cada una de las 23 elecciones libres celebradas en Euskal Herria, como expresión de su nacionalidad, y pael País Vasco desde 1979) los vascos no habrán elegido ra acceder a su autogobierno, se constituye en Comuni libre y democráticamente Algunos confiamos todavía dad Autónoma dentro del Estado español... Y fue poren que esta interpretación del derecho a decidir tan claraque ETA- -y los escuderos que la han secundado fielmenmente expresada por Otegi no se olvide cuando se empiete en su paciente labor de limpieza etnopolítica- -no ce a discutir en serio el comienzo del fin a partir de esa aceptó esa decisión por lo que la organización terrorista piedra angular decidió asesinar a lo largo de estos años a todos aquéllos