Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 19 2 2006 Cultura 67 Ahora, mi posición en el mundo ha dejado ya de ser activa para convertirse más que nada en expectativa, contemplativa y reflexiva He de seguir hasta el final, en un fútil intento por salvar mi personal historia con el mínimo deterioro que las circunstancias consientan tinarse en mantener una actitud siempre analítica ante el espectáculo del mundo. Esto me coloca en una situación interiormente incómoda, con la sutil sensación de estar un poco en falso, es decir, en disconformidad con mi esencial naturaleza y condición- -que no obstante me resulta inescapable- -y de la que razonablemente no podría huir. Con ella he de seguir hasta el final, en un fútil intento por salvar mi personal historia con el mínimo deterioro que las circunstancias consientan. Y llegado a este punto, sólo me resta ya ofrecer el testimonio de mi presencia en la tierra con la conciencia desengañada y humilde de su insignificancia. Lo hago brindándoles a los posibles lectores interesados, en este nuevo y final apartado de mis Recuerdos y olvidos, una selección de mis más recientes escritos. Estos últimos escritos responden a una actitud profundamente cambiada, por efecto de los naturales cambios que trae la edad. Ahora, y desde la crisis que constituyó para mi organismo la concurrencia de varias dolencias, mi posición en el mundo ha dejado ya de ser activa para convertirse más que nada en expectativa, contemplativa y reflexiva. Así, mi existencia anterior se me aparece ahora como una unidad de acción en un panorama que ha venido alterándose con el paso del tiempo y al que mis personales reacciones debían acomodarse sin perjuicio de la unidad básica y fundamental de mi personal carácter. En esta fase actual de mi estancia en la tierra todo ello me acude a la mente como algo definitivamente pretérito, cerrado. Y de este modo he tendido a trazar retratos de personas que formaron parte de mi realidad, y que quizá habían aparecido ya antes en las páginas del libro, dejando una huella persistente en mi memoria, así como a rememorar episodios o personalidades que también dejaron en mi ánimo testimonio de su presencia: son varias de las pequeñas piezas que el lector encontrará a continuación en este libro. Como último complemento, se añaden algunos textos de índole varia, ordenados como los dichos retratos, en el orden de su fecha, que encuadran mis actividades últimas de escritor, cerrándose con el discurso que, bajo el título, suficientemente expresivo por sí mismo, De vuelta en casa pronuncié el 19 de enero de 2005 en la Biblioteca Nacional. EFE Homenaje a Arthur Miller en Oviedo Robert A. Miller, hijo del dramaturgo estadounidense Arthur Miller, afirmó ayer que el poder de la obra de su padre radica en la esperanza que imprimía a todas sus historias. Participó en Oviedo en la inauguración del ciclo de cine con el que la Fundación Príncipe de Asturias rinde homenaje al escritor, que recibió el premio Príncipe de las Letras en 2002 y que falleció el año pasado. En la imagen, Robert A. Miller, junto a José Sacristán, con quien conversó en el escenario del Teatro Filarmónica de Oviedo IGNACIO GIL El Festival Flamenco de EE. UU. se clausura hoy con más de 20.000 espectadores Alrededor de 2.700 escolares neoyorquinos aprenden compás en directo b La cita de este encuentro fla- madrileño. Aquel episodio en mi salud pertenece a una serie de graves crisis de la que apenas pude al fin salir, penosamente, y lograr recuperarme, hasta haber llegado a ser de nuevo quien era y quien sigo siendo. Sin embargo, reflexiono ahora, y me pregunto hasta qué punto he podido alcanzar en efecto una recuperación tal. Sé que el pasado nunca vuelve; y me doy cuenta de que hoy, si el mundo (nuestro mundo, mi mundo) es otro, también este sujeto observador que soy yo, siendo quien era, es sin embargo ya otro. Siempre quise y me esforcé por aplicarme con discreta reserva y sin ningún afán exhibicionista a la tarea que mi esencial vocación me asignó desde bien pronto y hasta quizá ya demasiado tarde. Pero tal vez mi persistencia vocacional, aunque también y sobre todo el cambio del escenario externo (es decir, del modo en que la sociedad ha llegado a entender y valorar hoy las actividades dentro de cuyo ámbito puede desenvolver la suya un escritor) haya dado lugar a que la ejercitada por mí deba moverse por último dentro de un ambiente, el que hoy existe, donde todos los equívocos, confusiones y malentendidos tienen cabido. El volumen no pequeño de mi obra escrita, tomado ahora en perspectiva, ha convertido, por efecto de las cambiantes circunstancias, a este modesto observador que soy yo- -crítico e irónico- -de su propio entorno, en una especie de involuntario actor a quien, pese a todo, su condición natural le hace persistir y obs- menco se traslada ahora a Londres, donde participarán el BNE, la compañía Antonio el Pipa o Miguel Poveda, entre otros MARTA CARRASCO ENVIADA ESPECIAL NUEVA YORK. Hoy, cuando el bailaor jerezano Antonio El Pipa remate por bulerías, habrá concluido la sexta edición del Festival Flamenco de Estados Unidos, al que han asisitido más de 20.000 personas. El programa más intenso del festival ha tenido lugar en Nueva York, donde los aficionados han podido sumergirse en las distintas variantes del flamenco que hoy día se hace en España: desde bailaoras ya leyendas de la danza como Merche Esmeralda o Cristina Hoyos, que pusieron en pie al público del City Center, hasta las más modernas propuestas del flamenco, que llegaron de la mano del Nuevo Ballet Español de Ángel Rojas y Carlos Rodríguez. La cita de este encuentro flamenco con el mundo anglosajón se traslada ahora al teatro Sadler s Wells de Londres, donde ya han actuado Sara Baras, Andrés Marín, Vicente Amigo y Enrique Morente. A partir de hoy el programa londinense lo componen el Ballet Nacional de España, la compañía Antonio el Pipa, la gala de Andalucía con Merche Esmeralda y Manolo Marín, Miguel Poveda y el Ballet Flamenco de Andalucía que dirige Cristina Hoyos. Las noches de estreno aquí en la Gran Manzana, entre la calle 55 esquina con la Séptima Avenida, se convertían en un ir y devenir de aficionados y maestros, como Héctor Zaraspe o Lola Greco, quien fascinó a un público entregado. Pero no todo ha sido la escena, porque el Flamenco Festival ha extendido sus redes de compás más allá del City Center, impartiendo cursos por bailaores como el Pipa, Lola Greco, Carlos Rodríguez o Ángel Rojas, que han tenido una magnífica acogida, y por los que han pasado más de cien alumnos. Además, en colaboración con el teatro y dentro del programa didáctico, las compañías españolas han realizado distintas matinées para niños. En el programa han participado 2.700 escolares de diferentes escuelas de Manhattan, Queens, Brooklyn y alrededores de la Gran Manzana, quienes en su colegio aprendían compás de la mano de profesores de flamenco residentes en Nueva York, para luego verlo en vivo en la escena del City Center.