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ABC DOMINGO 19 2 2006 65 Ayala publica la segunda edición de Recuerdos y olvidos con una parte inédita: desde los 80 hasta hoy El Festival Flamenco de EE. UU. echa hoy el cierre con más de 20.000 espectadores; toma el relevo Londres UNOS OSOS BIEN EDUCADOS Y POLÍTICAMENTE CORRECTOS E. RODRÍGUEZ MARCHANTE Las cartas de don Julio y don Geraldo La publicación de la correspondencia entre Caro Baroja y Gerald Brenan revela la relación del hispanista británico con el antropólogo español b Nuevas cartas de Caro Baroja a Brenan y 41 del hispanista británico al antropólogo escritas entre los años 1953 y 1970 narran la historia de la amistad JUAN LUIS TAPIA GRANADA. Más francés que español es como calificaba el hispanista Gerald Brenan al antropólogo Julio Caro Baroja. Simpático, extremadamente inteligente, famoso por su agudeza y su discernimiento, el más brillante y más erudito de todos los españoles es lo que contaría de su amigo a Sir Victor Pritchett hacia el año 1983. Una amistad andaluza es el título del libro que recoge la correspondencia entre Caro Baroja y Brenan entre los años 1953 y 1970. La edición ha corrido a cargo de Carmen Caro, quien ha traducido las cartas, elaborado las notas y la introducción. El primer contacto epistolar se produce en 1953, tras leer Caro Baroja el libro El laberinto español una obra cumbre de Brenan en la que aborda las causas de la Guerra Civil. Pero el antropólogo supo de la existencia de don Geraldo, como le llamaban en La Alpujarra, dos años antes, cuando junto a George M. Foster llega a la localidad alpujarreña de Yegen para realizar un estudio etnográfico. Será gracias al posadero alpujarreño como Julio Caro Baroja oye hablar de Brenan por primera vez. El hispanista residió en Yegen tras la I Guerra Mundial y fruto de aquella experiencia escribió años más tarde el clásico Al Sur de Granada L o que son las cosas, no hubo grandes películas, pero el jurado se las ingenió para hacer un palmarés aseado. La bosnia Grbavica la británica The road to Guantanamo la iraní Offside la danesa En Soap en riguroso orden el Oso de Oro, mejor director para Winterbottom y los dos premios ex aequo del jurado. Y a esto se le suman los premios de interpretación a Moritz Bleibtreu por Las partículas elementales y a Sandra Huller por Requiem ambos alemanes, y ahí está, el Palmarés de esta 56 Berlinale, una edición que ningún crítico se la contará a sus nietos con la voz impostada de las grandes batallas. Ya ni siquiera choca que exista tanta sintonía entre el festival, el jurado, la crítica internacional y lo políticamente correcto. Los premios son un modelo de compostura, de ajuste de cuentas, de voluntad cinematográfica de enderezar entuertos: Grbavica honra a las mujeres bosnias que fueron violadas en Sarajevo por la soldadesca serbia; Winterbottom refleja y condena en The road to Guantanamo los abusos del gobierno de EE. UU. contra islamistas presos en Afganistán; Offside muestra el ridículo y vejatorio trato a las mujeres en Irán, y lo hace mediante una metáfora sencilla y eficaz: les prohíben entrar a los campos de fútbol; En soap se abogaba por la dignidad individual con la relación entre una mujer y un travestido. En fin, cada película premiada defiende, o mejor, patrocina una causa justa, y ese es el fundamental motivo que las hace merecedoras del galardón. Pero también se han visto momentos de gran cine en la de Robert Altman A prairie Home companion y en la de Sidney Lumet Find me guilty con interpretaciones inolvidables de Meryl Streep, de Woody Harrelson y, en especial, por sorprendente, Vin Diesel. Todos ellos, actores y películas, estaban en la competición, pero no patrocinaban más causa justa que la propia del cine. Así son los festivales, y tal vez así deben ser; luego las salas comerciales, las taquillas, suelen tener sus propias leyes. Hay que consignar, también, que el premio Alfred Bauer lo ganó la argentina El custodio de Rodrigo Moreno; este premio está llamado a convertirse en el más importante de este Festival, y ojalá que lo sea ya desde esta edición. Gerald Brenan ne 42 años y se va a encontrar con un hombre de 62 narra Carmen Caro. El escritor español llega al pueblo malagueño en noviembre de 1956. La casa de Brenan en Churriana era una villa de recreo situada en el antiguo camino de Torremolinos. Cuidaban de su casa y le atendían unos alpujarreños que habían bajado con él de las alturas. Pese a mi estado físico hice varias excursiones con Brenan y su mujer y el paisaje de Churriana me prendió tanto que, sin reflexionar demasiado, decidí comprar por allí alguna casita escribió Julio Caro Baroja. La finca que adquirió fue El Carambuco bajo En casa de Bre- Julio Caro Baroja nan entra en contacto con toda una serie de figuras nuevas, la mayoría ingleses y estadounidenses, como V. S. Pritchett, Augustus John, Gamel Woolsey, que es poetisa y mujer de Brenan, Cyril Connolly, Joanna Carrington, Frances y Ralph Partridge, los Davies y Marjorie Grice- Hutchinson. Las cartas revelan los libros y las lecturas que unieron a los dos amigos. Compartirán biblioteca e intercambiarán publicaciones, y se pedirán asesoramiento. Una amistad andaluza Correspondencia entre Julio Caro Baroja y Gerald Brenan. Edición: Carmen Caro. Caro Raggio editor Cambios en su plan de vida Durante dos años, entre 1953 y 1955, se escriben con asiduidad, pero no se conocen hasta octubre del 55. Caro Baroja expresa su fascinación por las tierras andaluzas en la obra Los Baroja y su relación con Brenan le producirá un cambio en su plan de vida. En unas cartas al hispanista británico escribe: Mi ideal sería vivir tres meses en Andalucía, tres o cuatro en Vera, alguna temporadilla en Inglaterra y lo que sobrara en Madrid. Pero nada más que lo que sobrara Este plan, según Carmen Caro, se realizará gracias a la correspondencia y la atracción de Brenan Julio sólo podrá hacerlo realidad cuando muere Pío Baroja en 1956, a quien ha estado cuidando en sus últimos años. Ante las numerosas invitaciones del inglés para que Julio Caro Baroja pase unos días con él en Churriana, finalmente decide marchar. Tie- Conspiraciones, Franco cede el poder Madrid, 29- 6- 59 Querido Don Gerardo: En vísperas de coger el tren para Vera le pongo a V. estas líneas. He encontrado Madrid más incómodo que nunca y bajo una ola de calor abrumadora. Esto parece el Pakistán o Persia. Por lo demás hay revuelo político y son ya muchos los que conspiran contra el gobierno: incluso dos o tres ministros. Ahora está de moda ir a la cárcel por haber desarrollado actividades monárquico democráticas, lo cual quiere decir que los hijos de familia olfatean algo. En verdad, la situación económica asusta, pero dudo de que haya un genio capaz de arreglar esto. Los monárquicos vuelven a discutir cuál es el heredero legítimo del trono, y ahora hay un grupo que defiende los derechos del hijo del infante mudo. Lo mejor sería elegir como rey a un sargento norteamericano de esos de sonrisa asegurada. Así estaría contento todo el mundo Julio CARO BAROJA Churriana, 11- 7- 59 Querido amigo: Me encantó recibir su divertida carta. Nosotros también hemos sido arrastrados por los rumores políticos, radiados por una emisora francesa. Franco, nos hemos enterado, ha decidido traer de vuelta a Don Juan desde Portugal y pasarle el poder; la Falange se desarmará y se celebrarán elecciones libres. Pero a pesar de que julio es un mes monárquico y España el país de los milagros, no voy a creer nada hasta que no lo vea Gerald BRENAN