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64 DOMINGO 19 2 2006 ABC Cultura y espectáculos CLAUSURA DEL FESTIVAL DE CINE DE BERLÍN MICHAEL WINTERBOTTOM Director de cine El ejército norteamericano sale malparado, pero no tengo la culpa de su política exterior BERLÍN. The road to Guantanamo cuenta la historia de los tres de Tipton: tres jóvenes de Birmingham que fueron detenidos en Pakistán, acusados de ser miembros de Al- Qaeda y encarcelados en Guantánamo durante dos años, antes de ser liberados sin cargos. -Parece que su película va a traer cola... -No era mi intención crear polémica, aunque supongo que el asunto que estamos tratando es bastante complejo. ¿No le parece que la historia que cuenta tiene muchos agujeros? Cuesta creer que esos tres jóvenes llegaran a Afganistán por casualidad. -Vamos a ver, no era mi intención rellenar los agujeros de la historia, ni cuestionar su versión de los hechos. Mi intención era darles la oportunidad de contar la historia tal como ellos me la transmitieron a mí. Si me hubiera puesto a investigar, a contrastar los hechos, eso habría sido otra película. Esta era su historia contada por ellos mismos. Nada más. ¿Cambiaría la película si fueran culpables? -Creo que nada cambiaría si fueran culpables, pero no creo que lo sean. Todo el mundo habla mucho de qué hacían en Afganistán, pero hay que tener en cuenta que lo que hay entre Pakistán y Afganistán es cualquier cosa menos una frontera. Cualquiera puede entrar ahí sea lo que sea lo que anda buscando. Nadie es culpable por ir a dormir a una mezquita si no tiene dinero- -que es lo que ellos hicieron- ni por estar en el momento equivocado en el lugar equivocado. No podemos sospechar de todo el mundo en todo momento. Es absurdo hacer eso. ¿Cree que la película tendrá algún efecto sobre Guantánamo? -Si la pregunta es si creo que habrá alguna revolución, la respuesta es que no. No va a haber revolución. Hay que pensar una cosa: si hace cinco años alguien hubiera dicho que Estados Unidos tendría una prisión en Cuba donde llevarían a gente de todo el mundo sin acusarlos de nada y los retendrían allí en condiciones inhumanas durante años, nos hubiéramos echado a reír. Lamentablemente nadie tiene ningún poder para acabar con ello y además, lo peor de todo, es que al hacerlo público Estados Unidos ha conseguido legitimidad para aplicar este tipo de política sin que nadie pueda echarles en cara que lo están ocultando. Es bastante paradójico, ¿no cree? ¿Le molesta que algunos puedan tacharle de anti- americano? El realizador británico se alzó ayer con el Oso de Plata al mejor director por The road to Guantanamo una película que mezcla documental y ficción TEXTO: TONI GARCÍA SERVICIO ESPECIAL FOTO: REUTERS Winterbottom, ayer tras recibir el Oso de Plata al mejor director en la Berlinale Palmarés de la Berlinale Mejor película. Grbavica de Jasmila Zbanic (Bosnia) Director: M. Winterbottom y M. Whitecross, por The road to Guantanamo Actor: Moritz Bleibtreu, por Las partículas elementales Actriz: Sandra Hueller, por Requiem Gran Premio del Jurado: Ex aequo para la película danesa En Soap de Pernille Fischer Christensen, y el filme iraní Offside de Jafar Panahi. Premio del Público: A Prairie Home Companion de Robert Altman. Sección Panorama. Premio del Público: Bubot Niyar de Tomer Heymann (filme suizo- israelí) Premio Fipresci (Federación Internacional de Críticos de Cine) Requiem de Hans- Christian Schmid, y Knallhart de Detlev Buck. -No me cansaré de repetir que esta película no es anti- americana, ni mucho menos. Hay un montón de americanos que están en contra de lo que está pasando en Guantánamo. Repito: me he limitado a contar la versión de los tres de Tipton. -Pero reconocerá que los americanos salen un poco mal parados en la película... -Por supuesto, el ejército norteamericano sale malparado en la película, pero yo no tengo la culpa de su política exterior. ¿Cómo empezó este proyecto? -Bueno, dos meses después de que soltaran a Shafik, Asif y Ruhal me reuní con ellos y les entrevisté. De allí salieron más de 600 páginas de transcripciones que resumimos en un guión de 90. Yo conocía su historia por los periódicos, así que se puede decir que ha sido una historia de largo recorrido. ¿Qué opina de lo que pasó ayer en la rueda de prensa? (los protagonistas reales de la historia se negaron a contestar las preguntas de los periodistas) -Pues que esas tres personas se encontraron frente a una sala abarrotada de periodistas. Esa era su primera vez en un festival de cine en una situación semejante, les hicieron preguntas delicadas y se pusieron nerviosos. Es normal que después de lo que han pasado se sientan intimidados ante una situación como ésta. -Pero en su película ellos mismos afirman que la situación que sufrieron no les afectó tanto. (Tuerce el gesto) No, yo creo que ellos dicen eso, porque es lo que se supone que deben decir, pero es evidente que cualquier ser humano que pase por eso sufra las consecuencias. En mi país se les reconoce por la calle y su historia es algo muy familiar, no es fácil vivir con eso a cuestas. Por supuesto que les afectó. ¿Y a quién no? ¿Cree que lo que les ha pasado puede radicalizarles? -Esa es una pregunta difícil de contestar. Ellos mismos reconocen que se han vuelto más religiosos, pero no creo que ello pueda equivaler a que sean ahora más radicales que antes. No lo sé, como he dicho antes esa experiencia no puede ser valorada por alguien que no la haya sufrido. ¿Qué reacción espera del gobierno de Tony Blair? -Ninguna. ¿Por qué debería haber alguna reacción si hasta ahora han permanecido absolutamente callados?