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56 Los domingos DOMINGO 19 2 2006 ABC 25 AÑOS DEL 23- F LECTURAS Después del fallido golpe, el 27- F los ciudadanos invadieron la calle- -Madrid en esta imagen- -para manifestarse contra cualquier intento de cambiar las reglas del juego Memorias Un día de febrero Es posible que queden explicaciones que dar, piezas que encajar, pero los acontecimientos de febrero de 1981 han merecido el análisis de observadores de distinto signo, incluidos algunos de sus protagonistas POR MANUEL LUCENA GIRALDO biografías del gran timonel Mao que muestran su crueldad paranoica y su patético egotismo. Verdad y punto de vista Por eso, porque vivimos en una España democrática y en un estado de derecho, sabemos que uno de los protagonistas de lo que de manera mayoritaria se describe en la historiografía como un intento de golpe de Estado el entonces teniente coronel de la guardia civil Antonio Tejero Molina, dedicado en la actualidad según nos cuenta José Oneto en 23 F. La historia no contada (Ediciones B) al cultivo experimental de aguacates en la Costa del Sol, señaló en su juicio que lo que quería era que alguien le explicara lo sucedido, porque yo no lo entiendo (Actas del juicio, folio 3970655 v. La búsqueda y recomposición de lo acontecido se ha manifestado en sucesivas oleadas, con sospechosas coincidencias cronológicas: 1991, 2001 y 2006. Semejante exactitud, que apunta a una percepción editorial que parece demasiado vinculada a razones relativas al oportunismo en la venta de libros, no impide que en exacta coincidencia con esas coyunturas y en años intermedios hayan aparecido volúmenes con interpretaciones y memorias de personajes que, en su particular ajuste de cuentas con amigos y sobre todo enemigos, optaron por hacerse presentes en las mesas de novedades. Hay, por supuesto, un relato dominante, que contempla el 23- F y ay años que parecen reducirse en el balance de la historia a sólo uno de sus días, como si todos los demás no hubieran acontecido y la rabia y el milagro de lanzarnos a la calle a ver qué hacíamos o qué nos hacían no importara excepto en esa jornada crucial. 1981 fue uno de ellos, apenas por lo que ocurrió uno de sus días de febrero, lo que dejó aquel mes tumultuoso de fines de invierno también reducido a uno de esos acrósticos enigmáticos que por su propia incapacidad de significado tanto gustaban a los dictadores como Stalin Agitprop GPU Gulag porque dejaban al hombre común sin capacidad de respuesta, pues no sabía de qué le hablaban, o de dónde le caería el tormento del juicio final. H Hay años que parecen reducirse a uno solo de sus días, como si no hubiera sucedido nada más. Es el caso de 1981, el año del 23- F Nosotros tenemos 23- F En el ensayo- novela Koba, el temible (Anagrama) un feroz ajuste de cuentas con Stalin y sobre todo con los complacientes intelectuales que en la próspera Europa de la segunda postguerra defendida por los Estados Unidos justificaban al genocida soviético, Martin Amis, uno de los mejores novelistas británicos de su generación, señaló que la primera muerta de su régimen fue la verdad. Nosotros quizás no sabemos, 25 años después, cúal fue toda la verdad del 23- F, pero sí nos podemos acercar a ella, hablar, escribir y hacer memoria sin temor ni censura. No vivimos en el Irán de los ayatolás ni en la China postmaoísta, donde trucan los buscadores de internet para que la palabra libertad no aparezca y prohíben las