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52 Los domingos DOMINGO 19 2 2006 ABC 25 AÑOS DEL 23- F EL JUICIO Condenados Qué fue de los golpistas del 23- F El juicio del 23- F dejó en evidencia que ni la justicia militar, ni el Gobierno quisieron llegar jamás al fondo de la cuestión. Hubo 22 condenados, y sólo tres de ellos con penas significativas TEXTO: L. L. CARO las diez de la mañana del 19 de febrero de 1982 daba comienzo en las instalaciones del Servicio Geográfico del Ejército, en la madrileña barriada de Campamento, el juicio contra 33 imputados por el 23- F que, 47 sesiones y 13.000 folios de sumario después, condenaba por rebelión a 21 militares, y a un único civil, Juan García Carrés, por un delito de conspiración. Al teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero, al teniente general Jaime Milans del Bosch y, posteriormente, al general de División Alfonso Armada- -a este último, en la revisión de la sentencia que hizo el Supremo tras la apelación del Gobierno de Calvo Sotelo pidiendo mayor severidad- -les fue impuesta la pena máxima de 30 años de reclusión y la accesoria de separación del servicio. Tejero cumplió 15 años y 9 meses en la cárcel. De los otros dos, ninguno llegó a pasar diez entre rejas. Empezando porque no todos los implicados se sentaron en el banquillo, algunos no esperaban demasiado de un juicio que desembocó en un fallo que indignó a muchos: amén de los absueltos por aquello de la obediencia debida el Tribunal Militar estableció para 11 de los 22 condenados penas iguales o inferiores a tres años. Dicho de otro modo: al emitirse la sentencia, 3 de junio de 1982, la mitad de los que fueron considerados culpables por participar en el golpe de Estado ya había cumplido más de un tercio de su castigo en prisión preventiva, y lo que recibieron fue la libertad para marcharse a sus casas. De hecho, al no superar sus condenas los 3 años, tampoco perdieron el uniforme y muchos de los sublevados prosiguieron su carrera militar, ascendiendo en el esca- A García Carrés, el único civil condenado, registró el término 23- F como marca comercial. Armada se dedicó al cultivo de flores; Manchado García, al de limones, y Pardo Zancada se doctoró en Periodismo lafón al ritmo de sus años de antigüedad en el Ejército. Sin ir más lejos, el entonces capitán de la Guardia Civil Carlos Lázaro Corthay, que murió en Madrid el pasado 19 de diciembre, se retiró de coronel y pasaron a la reserva por edad con grado de teniente coronel sus compañeros Juan Pérez de la Lastra y Francisco Acera Martín. Es más: ambos fueron galardonados con la Cruz de San Hermenegildo a los 20 años de servicio, lo que les supuso también algo más de 72 euros de premio en la nómina de cada mes. Entre lo que el juicio del 23- F deparó a Tejero, Milans y Armada, y la pedrea penal que afectó a estos once tenientes y capitanes, está otra media docena de golpistas que, ellos sí, fueron despedidos de las Fuerzas Armadas por condenas de más de tres años. La más alta de este grupo, la que recayó en el entonces general de División Luis Torres Rojas, ya fallecido, que era gobernador militar de La Coruña el día de autos. El papel que desempeñó el rebelde ultraderechista aquella tarde pasó por ponerse al mando de la División Acorazada Brunete- -que él mismo había mandado hasta 1980- -suplantando al general Juste, ocupar con ella los puntos estratégicos de la capital, como la sede de RTVE, y luego difundir un comunicado relatando el éxito del golpe. En un derroche de benevolencia, el Consejo Supremo de Justicia Militar le había condenado a 6 años de prisión, luego doblados hasta los 12 años de privación de libertad por el Tribunal Supremo. Fue indultado en 1988, una vez cumplida la mitad de su pena. Algo más de tiempo, siete años, permaneció en la prisión militar de Alcalá el comandante Ricardo Pardo Zancada, que aprovechó Un dibujo- -no hubo fotos en la vista- -muestra a Tejero yendo a declarar LAS PENAS Jaime Milans del Bosch, 30 años Alfonso Armada, 6 años por decisión del Tribunal militar, aumentado a 20 por el Supremo Antonio Tejero, 30 años Luis Torres Rojas, 6 y 12 años Miguel Manchado 6 y 8 José Ignacio San Martín 6 y 10 Diego Ibáñez Inglés, 5 y 10 Ricardo Pardo Zancada 6 y 12 José Luis Abad Gutiérrez 6 años y un día Jesús Muñecas Aguilar 3 años y seis meses A tres años, el teniente Más Oliver, capitanes Álvarez Arenas, Pascual Gálvez y Gómez Iglesias A dos años, capitanes Francisco Dusmet, Cid Fortea, Lázaro Corthay, Pérez de la Lastra, Bovis González y Acera Martín A un año, el capitán de Navío Camilo Menéndez El Tribunal Supremo decidió, un año después de la sentencia militar, condenar a un año a los tenientes absueltos en primera instancia para pintar cuadros al óleo y doctorarse en Periodismo. Incorporado a la vida civil, trabajó en un estudio de aparejadores de unos familiares, y el mes pasado, difundió un artículo en apoyo al teniente general José Mena- -que el día de la Pascua Militar criticó el Estatuto de Cataluña- -en el que lamentaba el asalto ya descarado a la unidad de España desde dos comunidades autónomas Al igual que sucediera con Torres Rojas, a Pardo Zancada, que acudió al Congreso con 113 soldados de la Brunete para reforzar a Tejero y negoció la rendición de los asaltantes con el teniente coronel Eduardo Fuentes Gómez de Salazar- -el llamado pacto del capó porque el comandante escribió sus condiciones apoyado en un jeep aparcado- el Supremo le duplicó el castigo de 6 años de privación de libertad al que le había condenado el Tribunal militar. En idéntica sentencia, ocurrió lo propio con el coronel Diego Ibáñez Inglés, cuya condena pasó de 5 a 10 años de reclusión. El militar, ya fallecido, era entonces se-