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50 Los domingos DOMINGO 19 2 2006 ABC 25 AÑOS DEL 23- F LOS TESTIGOS DEL GOLPE (Viene de la página anterior) ¿Qué recuerdos conservan de los diputados? Es de suponer que entre sus señorías hubo reacciones muy variadas. Julia Navarro: Me impresionó Suárez, que no se movía pese a la tensión y el peligro cierto de que le pegaran un tiro. Manuel Antonio Rico: Lo de Suárez fue maravilloso, no sólo cuando se quedó sentado al principio, sino más adelante, cuando se levantó con la mano en el bolsillo del traje, y dijo: Yo soy el presidente del Gobierno de España Ahora sí que lo matan, me dije. Creo que era consciente del momento histórico y decidió que si tenía que morir, lo haría con dignidad. Julia Navarro: Fue sobrecogedor. Charo Zarzalejos: Un comportamiento ejemplar que agigantó su figura para siempre. Y no os olvidéis de Manuel Gutiérrez Mellado enfrentándose a Tejero. Julia Navarro: Cierto. Y el gesto de Antonio Jiménez Blanco, ex diputado de UCD y presidente del Consejo de Estado en aquella época, también fue impresionante y no ha sido suficientemente valorado. Al enterarse de la noticia, acudió a la Cámara para correr la misma suerte que sus compañeros. Un gran demócrata. Víctor Márquez Reviriego: Fue el único que estuvo aquí voluntariamente. Susana Olmo: Cuando los guardias civiles se llevaron a Felipe, Carrillo, Guerra, Suárez... fue dramático. Fraga se levantó para defender a Bandrés, que tenía el rostro como la cera. Don Manuel, que siempre ha sido un caballero, las cosas como son, le dijo algo así como sabes que odio tus ideas, pero en este momento daría mi vida por la tuya Charo Zarzalejos: Tras sacarlos del hemiciclo pensé que no volveríamos a verlos con vida. También observé muy agobiados a Chus Viana y a Txiqui Benegas. Al llegar la noche pensaron en salir del Parlamento para contar lo que habían presenciado. ¿Les resultó fácil? ¿Cómo vivieron las últimas horas de ese 23 de febrero? Charo Zarzalejos: Pude hacer algunas llamadas para informar. Escribí la crónica en unos papeles sueltos. Tenía intención de quedarme allí el mayor tiempo posible, pero los guardias nos pidieron que nos marcháramos. Poco antes ya habían salido voluntariamente algunos periodistas e invitados. Manuel Antonio Rico: Entré en el despacho del presidente del Congreso, que sorprendentemente estaba abierto y accesible a todo el mundo, y llamé a Radio Nacional, pero no quisieron saber nada. No fue posible que me pasaran a antena o que me grabaran. Prado del Rey estaba tomado. Cuando salí a la calle, Madrid era una ciudad desierta. España no reaccionó. Si hubiera sido por la población, el golpe habría triunfado. Nadie movilizó a nadie. Charo Zarzalejos: Afuera se pasó tanto miedo o más. Susana Olmo: El Gobierno y los representantes de los partidos políticos estaban secuestrados en el Congreso... Manuel Antonio Rico: El país se quedó pasmado, ésa es la realidad. No hubo un rector que convocara a los universitarios... Por no hablar de los sindicatos. Charo Zarzalejos: Madrid parecía una ciudad fantasma. El recuerdo del franquismo todavía estaba muy reciente. La gente se refugió en sus casas y se quedó a la expectativa, pegada a la radio. Julia Navarro: Salí del Congreso con Jordi García Candau y nos fuimos al Palace, para ver qué se cocía allí. Decían que había instalado una especie de cuartel general. Fingimos que éramos clientes del hotel. Manuel Antonio Rico: Yo fui a Prado del Rey en busca de un micrófono, pero me tacharon con un rotulador muchos de los párrafos que escribí. Sentí una frustración inmensa. Fue muy decepcionante. Pude sacarme la espina al día siguiente, a las ocho de la mañana. Buenos días. El golpe ha fracasado No era verdad del todo, pero llevaba camino de serlo. Víctor Márquez Reviriego: A mí me tranquilizó el mensaje televisivo del Rey- -y esto lo dice un republicano- aunque no vi claro el desenlace hasta la salida de los diputados. Por la mañana me acerqué a la redacción de Triunfo que entonces era una revista mensual, y me vine al Congreso. Julia Navarro: Tuve la certeza del fin del golpe cuando vi a los guardias civiles saltando por las ventanas. Del 11- M se dijo que fue el día más terrible de la historia re- Fue Tejero el que encañonó a Landelino. Llevaba tricornio Libreta y notas originales de Márquez Reviriego ciente de nuestro país desde el 23- F. Ustedes han vivido como periodistas ambos sucesos. Siendo en su naturaleza muy distintos, ¿son comparables? Susana Olmo: No. Los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid fueron brutales, pero la sensación de miedo e incertidumbre de los primeros años de la Transición es incomparable. Sufríamos atentados de ETA casi a diario y había ruido de sables. Sentíamos que no podíamos avanzar. No sabíamos qué iba a ser de la joven democracia española. Julia Navarro: El 11- M sentí pena, horror, rabia... pero no miedo. En cambio, al ver entrar a Tejero en la Cámara temí el fin de la democracia. Sin duda, han sido dos sucesos que han marcado nuestras vidas. Manuel Antonio Rico: Son dos sensaciones distintas, porque hablamos de dos países diferentes. El 23- F veníamos de una dictadura y España era una incógnita, Suárez había dimitido- -presumíamos que por presiones de los militares- había amagos golpistas... El 11- M, a pesar de la matanza, nadie creyó que el país se fuera a hundir. Hubo una reacción de solidaridad entre la ciudadanía; el 23- F, en cambio, la sensación fue de fuga. Charo Zarzalejos: Para mí hay otro momento muy relevante: la revolución blanca después del asesinato de Miguel Ángel Blanco a manos de ETA. Fue duro, sobre todo, para los que cubrimos la información desde el País Vasco. Susana Olmo: No olvidemos tampoco el atentado de Hipercor. Víctor Márquez Reviriego: Algo comparable al 23- F, desde mi punto de vista, podría ser el asesinato del almirante Carrero Blanco, el 20 de diciembre de 1973. Yo estaba de testigo de Nicolás Sartorius en el famoso proceso 1001, el (Pasa a la página siguiente) MANUEL ANTONIO RICO La reacción de Adolfo Suárez fue maravillosa. Pero cuando se levantó y dijo yo soy el presidente del Gobierno pensé que lo mataban CHARO ZARZALEJOS Madrid parecía una ciudad fantasma. El recuerdo del franquismo estaba muy reciente y la gente se refugió en casa VÍCTOR MÁRQUEZ REVIRIEGO Me tranquilizó el mensaje del Rey- -lo dice un republicano- aunque no vi claro el desenlace hasta la salida de los diputados JULIA NAVARRO El gesto de Antonio Jiménez Blanco, ex diputado de UCD y presidente del Consejo de Estado en aquella época, también fue impresionante. Al enterarse, acudió a la Cámara para correr la misma suerte que sus compañeros SUSANA OLMO Los atentados del 11- M fueron brutales, pero la sensación de miedo del comienzo de la Transición es incomparable, con asesinatos de ETA casi a diario y ruido de sables. Sentíamos que no podíamos avanzar