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42 Madrid DOMINGO 19 2 2006 ABC MADRID UNA Y MEDIA BOMBEROS JESÚS HIGUERAS ESTEBAN Fin de semana de retrasos y cancelaciones en la T- 4 por el viento y la lluvia Numerosos problemas por el cambio de configuración de las pistas a causa del vendaval retrasos se fueron generalizando en Madrid a partir de las dificultades en otros aeropuertos importantes. Hubo decenas de reclamaciones FERNANDO NAVARRO MADRID. Los problemas meteorológicos en la cornisa cantábrica y los fuertes vientos registrados en el litoral oriental causaron ayer numerosos retrasos y cancelaciones en la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas. A estas circunstancias, hay que unir los problemas que han surgido por el cambio de configuración en las pistas para el aterrizaje y despegue, provocado por el cambio de vientos en la zona. Por segunda jornada consecutiva, las malas condiciones climáticas se cebaron con la T- 4 y, sobre todo, con los centenares de personas que tuvieron que esperar varias horas la llegada de vuelos procedentes de diferentes puntos de la península y del extranjero. b Además, los PECADOS CAPITALES MAYTE ALCARAZ LA TERMINAL esucristo como Perfecto Hombre tenía una capacidad de asombro preciosa y así, en la escena que nos relata el Evangelio de este domingo, cuando los cuatro hombres descuelgan a su amigo querido por el tejado, Jesucristo ve la fe tan grande que ellos tienen. Se goza con ella e inmediatamente interviene para sanar el corazón de aquél que era amado por estos hombres tan intrépidos. Muchas veces nosotros nos preguntamos: ¿Por qué el Señor no me escucha? ¿Por qué mi fe no es más operativa? ¿Por qué mis propósitos de mejorar o de ser distinto no se cumplen? Y tendríamos que aprender de estos hombres, que muchas veces para provocar la acción del Señor es necesario un acto de confianza suprema, un acto de fe, romper o levantar las tejas que nos impiden llegar hasta Cristo y presentarle lo que más amamos, a un amigo o a nuestro propio corazón herido. Ante la valentía de estos cuatro hombres, Jesús se conmueve y actúa. Uno de los peligros más grandes que tenemos los cristianos de nuestro tiempo, es el aburguesamiento. Hemos convertido nuestra fe en algo fácil, el ser creyente en algo sociológico, rutinario, de cada semana o incluso de cada día, pero en definitiva, en algo cómodo; y si hay algo que sea distinto a ser creyente es la comodidad, puesto que Jesús nos advirtió que sólo es su discípulo aquél que se niega a sí mismo, que carga con la cruz y le sigue. Sin embargo, los cristianos de nuestro tiempo pretendemos tener una fe que no nos haga realizar gestos o hechos extraordinarios, porque esto nos costaría y supondría lo que dirían otros un fanatismo o una radicalidad, pero estamos muy equivocados. También el paralítico tuvo que hacer un acto de fe extraordinario cuando Jesús le dijo: Levántate, coge tu camilla y vuelve andando a tu casa Qué debió pensar aquél pobre tullido, que llevaba tantos años sin poderse mover y habría intentado tantas veces la sanación o habría rogado tantas veces al Señor su propia curación. También tuvo que hacer un acto de fe intrépido, tuvo que abandonarse a las manos de Jesús, romper con todo su pasado de fracasos y de fallos y decir: Ahora Señor, por tu nombre, por tu palabra me puedo levantar J nidos de Barcelona, Lanzarote, Ibiza o Londres llegaron, por lo general, seis horas más tarde de lo previsto. Pero los más perjudicados fueron los procedentes de Gran Canaria y Santo Domingo, con retrasos de doce y diecisiete horas respectivamente. Los mostradores de información no pararon en toda la jornada. Mi marido viene de Valencia y llevo media hora para saber el retraso con el que va a llegar porque en la pantalla no lo pone se quejaba una mujer. Más que ningún otro día, las pantallas electrónicas fueron el punto de encuentro de varias personas. Aquí hay un señor con el que he coincidido tres o cuatro veces contó Luis, que esperaba la llegada de su hijo. Deambular por la terminal Por la zona de llegadas de la T- 4 deambulaban muchas personas intentando matar el tiempo. Fue el caso de Marisa, que esperaba la llegada de su marido mientras paseaba empujando el carrito de su bebé: Qué voy a hacer, prefiero moverme y hacer ejercicio Fueron muchos los que se encontraron con la sorpresa del retraso. Un matrimonio llegó puntual a Barajas para recoger a su hija procedente de Londres, pero se encontró con una espera de cuatro horas. Ahora nos toca aguantar como tontos comentó el hombre, mientras que la mujer quitó importancia a la larga espera apuntando que aprovecharían para conocer la famosa terminal cuatro Con más humor se lo tomó un joven que, al comprobar que el vuelo de su hermano llegaría seis horas más tarde desde Ibiza, dijo que mejor que venga a nado Los taxistas también se vieron perjudicados por las cancelaciones y los retrasos. Creo que es la primera vez que se nota tanto desde que inauguraron la nueva terminal indicó un conductor. Llegadas conflictivas Desde primera hora de la mañana, las precipitaciones registradas en distintas ciudades europeas se dejaron notar en la operatividad de Barajas. Empleados de Iberia reconocieron que los retrasos se fueron generalizando en Madrid a partir de los problemas en otros aeropuertos importantes. De esta manera, muchos pasajeros vieron cómo sus vuelos salieron fuera de hora. Sin embargo, la peor parte se la llevaron las personas que llegaron al aeropuerto para recibir a sus allegados. A media tarde, las pantallas de información de llegadas marcaban cuatro cancelaciones y doce retrasos. Los vuelos procedentes de Vigo y Copenhague fueron cancelados, mientras que otros ve- te a Carod- Rovira. Vas y vienes por España- -o lo que queda de ella- -montada en la compañía bandera y casi deseas ir en la bandera de la compañía para que por lo menos te dé el fresco mientras ondea. En la T 4 pasas horas y horas en estadio terminal. Y lo de terminal no va con segundas. Y no porque uno viaje en mercancías, qué va, pero el despiste que tiene el personal en la nueva terminal de Barajas obliga a todo quisqui a pasarse horas y horas en las salas de espera. Bonita, la terminal, sí que lo es, y quiza sea por eso por lo que retienen tanto tiempo a tanta gente, para que la disfruten. Esas columnas amarillas te atraen, te hipnotizan, te atrapan y para que no las olvides nunca te obligan a observarlas durante interminables minutos. Una terapia de grupo para los supersticiosos. Sí señor. Y mientras, el alcalde como si no fuera con él, que no va (que se lo digan a Maleni Álvarez, una madre para esa terminal) Pero es que con él ya no va ni Trinidad Jiménez. Le habrá parecido Gallardón poca cosa para ella y ha insinuado que el que podría presentarse es Pedro Zerolo. Con que, si el marketing no lo remedia, veremos a Gallardón con un Zerolo a la izquierda y eso que los hay (en Génova hay muchos) que opinan que a la izquierda de Gallardón no cabe ni una pluma. Y Madrid, aún sin pasarela Cibeles, goza de buena salud en lo que a espectáculos se refiere. Yo quiero ir a ver a Heath Jedger, el otro bad boy de Brokeback Mountain, como protagonista de Casanova para alucinar por el cambio de papel tan radical; de cero al infinito, no hay término medio. Como en el caso del alcalde, que ha visitado el distrito de Villaverde cinco veces desde el 11 de enero. Va a tener que hacer caso a IU cuando le recomienda que es mejor que traslade su despacho a la nave Torroja, de este distrito, en vez de al Palacio de Telecomunicaciones, de Cibeles. Así, le sugieren, ahorraría gasolina en los desplazamientos y se evitaría además los sufrimientos de los atascos. Él que puede. Pero el que quiere ahorrar tiempo es Rafael Simancas, que clama para que le nombren, ya mismo, candidato socialista a la Presidencia regional y está desempolvando los trajes que se hizo cuando rozó ese cargo hace tres años. O eso, o cualquiera diría que quiere quitarle el puesto a Narbona reclamando a Esperanza Aguirre el agua prometida por la ministra de Medio Ambiente. U fff, llegar a Madrid, T 4 mediante, es mucho más difícil que oírle algo inteligen-