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38 Madrid DOMINGO 19 2 2006 ABC Las viviendas árbol de Thom Mayne en Carabanchel se entregarán en marzo de 2007 Las obras del proyecto firmado por el premio Pritzker y Begoña Díaz- Urgorri concluirán en noviembre residencial, de 156 viviendas sociales, mezcla pisos en altura con otros de baja edificación; se da prioridad absoluta a la vegetación y la habitabilidad MIGUEL OLIVER MADRID. Es la obra más esperada por el sector. Después del Edificio Mirador de Sanchinarro que levantó el estudio holandés MVRDV junto con Blanca Lleó, el proyecto de las viviendas sociales de Carabanchel de Thom Mayne y Begoña Díaz- Urgorri propone revolucionar el concepto de protección pública en Madrid. Pisos de dos a cuatro dormitorios en los que la habitabilidad y el contacto directo con la naturaleza cobran una importancia singular. Los cálculos previstos por la Empresa Municipal de la Vivienda (EMV) estiman que será en el mes de noviembre cuando concluyan las obras de consb El conjunto trucción. La singularidad del proyecto obligará al alcalde de la capital, Alberto Ruiz- Gallardón, a presidir la entrega de dichos pisos, que no se realizará, según las previsiones del Consistorio, hasta el mes de marzo del próximo ejercicio. La promoción de 156 viviendas protegidas del actual premio Pritzker (considerado el Nobel de la arquitectura) y su discípula española se levanta en el Ensanche de Carabanchel, cerca de la M- 40. Sólo la carretera separa las zonas verdes que crecen junto a la promoción. Eso fue lo que inspiró a los arquitectos para proyectar un complejo tradicional plenamente integrado con la naturaleza. Proyecto de Mayne y Díaz- Urgorri, donde se aprecia cómo las plantas trepan hacia las viviendas en altura Prioridad al paisaje Proyectos de autor en VPP MVRDV Blanca Lleó. Han levantado el Mirador de Sanchinarro, con 156 pisos. Destaca el gran agujero central, que ofrece un jardín comunitario en altura. Ove Arup Jaime Duró. Construyen 70 pisos en Carabanchel. El bloque tiene un original sistema de paneles metálicos que permite regular la luz solar. Rogelio Salmona J. M. Ezquiaga. Construyen 160 pisos en Arganzuela. Destaca el desdoblamiento del bloque principal en un cuerpo curvo. Ahlqvist Bernar y S. de Vicuña. Proyectan 106 pisos en Carabanchel cuyos patios tienen recuerdos de la Alhambra de Granada. Carrilho da Graça Fernández- Isla. Diseñan 147 pisos en Sanchinarro. Es una edificación continua como envolvente de una frondosa zona central. Caputo Partnership Gestión urbana. Levantan 166 pisos en el Ensanche de Vallecas. El proyecto se localiza en una esquina del desarrollo, lo que les llevó a abrir la manzana al exterior. Sheppard- Robson ACP. Proyectan 133 pisos en Carabanchel. A modo de envolvente virtual se propone un cerramiento permeable a los cinco bloques. Wiel Arets Carlos Ballesteros. Autores de 144 pisos en Usera. El conjunto se organiza en una serie de franjas horizontales donde cada una forma una extensión del Parque Pradolongo. David Chipperfield. Levantó 176 viviendas sociales en Villaverde. Se trata de una edificación de siete plantas en forma de U que experimenta una ligera inclinación en su fachada. Ricardo Legorreta. Levantó 112 pisos en Latina con Eugenio Aguinaga. Conocidas como las viviendas Tetris el conjunto destaca por sus llamativos colores y la articulación de sus bloques. El conjunto residencial dará prioridad al paisaje como elemento primario de construcción. Tanto en el sentido literal como en el figurativo, hace que el proyecto explore jerarquías y modelos sociales radicalmente diferentes utilizando como referencia el pueblo medieval más que la ciudad moderna con sus bloques de vivienda. Y es que Mayne y Díaz- Urgorri se han negado a construir el típico bloque de vivienda social sin personalidad, y que se asemeja más a una prisión que a un hogar apuntan en su estudio. El proyecto, basado en una combinación de vivienda de baja edificación con pisos en altura, se concibe como una mutación del paisaje, con las tipologías de pueblo: patios y veredas cubiertos por vegetación en enrejados que rodean los pisos de dos plantas. El complejo cuenta con 15.000 metros cuadrados de zona urbanizada. Las unidades de baja densidad se encuentran recogidas en el centro del pueblo flanqueadas por un edificio pequeño en altura en un lado y una torre de catorce plantas, por otro, que servirá de acceso al complejo. Un garaje subterráneo también permitirá a los habitantes acceder a todas las zonas del pueblo liberando así al conjunto residencial del tráfico rodado y potenciando un auténtico ambiente rural. Las calles peatonales y estrechas, contribuyen a crear el tejido social del pueblo. El proyecto también ha buscado maximizar el número de viviendas con acceso directo al exterior, concretamente a los patios públicos y privados. La importancia que se otorga a las zonas verdes culmina en un gran patio central público o paseo En total, la urbanización proporciona 3.000 metros cuadrados de paisaje abierto completamente lleno de vegetación. El enrejado cubierto de plantas y arbustos sobre la zona del pueblo que irán trepando hasta el bloque de viviendas en altura, realzará el ambiente y lo cobijará del caluroso verano madrileño. Como una alfombra- -se apunta en el estudio- -se extenderá sobre los edificios más altos, hasta ofrecer a sus habitantes un refugio idílico del entorno urbano La especialización ha llevado a los autores, incluso, a elegir las especies de plantas y arbustos que se deben plantar en todo el conjunto residencial. En las viviendas de baja edificación predominarán las glicinas, jazmi- nes y parras. En los patios privados que se levantarán en las azoteas y bajos de algunas viviendas, se plantará bambú. En los patios comunes grandes se apostará por álamos, cuyas gigantescas copas garantizan una buena sombra y frescor durante el verano. Por último, el perímetro exterior del conjunto residencial se rodeará de plantas aromáticas como romero y labanda, que tienen un fácil mantenimiento, además de grava de distintos colores. Pinar de San José La vegetación de la obra está estudiada: glicinas, parras, jazmines, bambú, romero, labanda y álamos El proyecto busca que la densa vegetación ofrezca a sus vecinos la sensación de frescor y sombra de un bosque Se trata de un verdadero pueblo que se extiende por 15.000 metros cuadrados de zona urbanizada Begoña Díaz- Urgorri señala, en este sentido, que el paisaje es el elemento primario de la obra La inspiración por un proyecto integrado plenamente en la naturaleza les llegó cuando visitaron la zona por primera vez. Lo que nos llamó la atención del entorno- -comenta la arquitecta- -es la cantidad de zonas verdes que tiene. La promoción prácticamente linda con el pinar de San José, por eso nuestra idea era convertir la obra en parte del entorno verde. Por eso en nuestro proyecto queremos apostar por el Madrid más tradicional y potenciarlo hasta el máximo El estudio recoge dos tipologías de vivienda. Las de baja edificación cuentan con dos alturas, además de una amplia terraza, y disponen entre tres y cuatro dormitorios. Los pisos que pertenecen al bloque alto, por su parte, tienen entre dos y tres habitaciones. Un laberinto de patios y corredores fomentarán la habitabilidad entre los