Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
12 La Entrevista DOMINGO 19 2 2006 ABC (Viene de la página anterior) la única idea de futuro para Euskadi, tiene que ganar. ¿Estaríamos, si se produjera la renuncia a la violencia de ETA, en una nueva Transición que incluiría la incorporación al juego político institucional de una izquierda radical nacionalista que condenase la violencia y, simultáneamente, la negociación de un cambio de la actual situación jurídico- política del País Vasco? -Lo primero es evidente. Los que están fuera de la ley sólo podrán volver a la ley respetando la ley, que es la Ley de Partidos y la ley en sentido amplio. ¿No se derogará la Ley de Partidos? -No, en absoluto. Pero los que están fuera, insisto, pueden volver si la cumplen y la respetan. Y eso supone, evidentemente, dejar atrás, condenar, apartar cualquier instrumento de acción política que tenga que ver o que esté cerca de cualquier manifestación de violencia. En segundo lugar, no debemos precipitarnos ni hablar de fórmulas jurídico- institucionales ni de cambios legislativos. Lo importante es que se asuma la idea de que ningún proyecto político en Euskadi puede imponerse desde un 51 por ciento. Pero no ya porque el Estado, en las Cortes Generales, lo frene o lo vote en contra, como pasó con el plan Ibarretxe, sino porque tiene que partir de la voluntad profunda de los actores Es evidente que lo que es necesario es que ETA no asesine, ni ponga bombas, ni extorsione ni haga ningún acto de coacción o vulnere la legalidad. Punto Es la banda la que tiene que tomar sus decisiones, pero debe saber que sólo tiene un destino: poner fin a esto; cuanto antes, mejor, y sabiendo que será un proceso largo en el tiempo Corresponde a la sociedad vasca conformar la salida hacia la paz, que es algo más que el fin de la violencia. Es un principio también de reencuentro políticos y de las mayorías o minorías que existan en Euskadi. -Esta relectura de la situación jurídico- político, ¿dónde tiene que hacerse? ¿En las instituciones o en mesas paralelas como las planteadas por Batasuna en Anoeta o las que impulsa ahora el lendakari Ibarretxe? -Los debates sobre las leyes y los procesos que afectan al estatus jurídico son siempre en las instituciones, y eso supone que deben participar aquellos que tengan la representación institucional. Cuestión distinta es que los partidos políticos pueden tener instancias de diálogo de distinta naturaleza, como las tenemos habitualmente. Pero no cabe ninguna duda de que las instituciones son el eje, el ámbito absoluto, para la toma de decisiones. ¿Entonces las mesas paralelas de diálogo no encajan en ese esquema? -En mi opinión, es algo puramente adjetivo, no sustancial. No descarto que pueda haber mesas de diálogo, pero las decisiones se toman en las instituciones y por la representación de las instituciones. Eso está claro. ¿Batasuna tendría entonces que hacer una reformulación de sus estatutos, con una declaración expresa de condena de la violencia como condición sine qua non para jugar en ese nuevo marco y ser interlocutor válido? -Evidente. Tiene que cumplir la Ley de Partidos, en los términos que la Ley de Partidos establece, y es una ley muy clara. Por cierto, hoy quiero recordar que el tiempo ha dado la razón al Gobierno sobre el Partido Comunista de las Tierras Vascas, porque se dijo que el Gobierno dejaba que ETA estuviera en el Parlamento y era radicalmente incierto. Al día de hoy nadie puede invocar que la representación que tiene en el Parlamento de Euskadi haya dado motivos para incumplir o vulnerar la Ley de Partidos. ¿Aciertan aquellos que suponen que el Gobierno estaría dispuesto en estos momentos a mover presos, a facilitar excarcelaciones mediante indultos... lo que en definitiva son planteamientos de paz por presos o de pagar un precio por la paz? -No hay nada de eso. Sería una falta de visión con perspectiva de lo que tenemos por delante si alguien plantea esto como precio, o si se habla de precio, me da igual que sea precio político o de paz por presos No hay ni precio, ni hipoteca ni subasta. Aquí sólo hay un camino, que es la democracia y la legalidad. -Pero resulta mucho más sencillo volver a la ley para quienes sólo la han infringido con la palabra que para quienes están en la cárcel por transgredirla con las armas... -He dicho que esto no era cuestión ni de un día, ni de un mes ni de un año. Puedo añadir con sensatez, y seguro que el lector lo comparte, que esto nos llevará años y que, sin duda, habrá momentos difíciles. No tenemos prisa. Yo creo que sería un error histórico. Quizá en otras ocasiones haya habido prisa, pero la prisa es un error histórico. Esto exige mucho tiempo, mucha maduración de las cosas, mucha persuasión en la confianza de lo que representa o puede representar un horizonte de paz. Y el Gobierno, pero especialmente el conjunto de las fuerzas políticas, to- Tenemos que actuar pensando en una política de Estado das, y subrayo todas, tenemos que estar pensando en un horizonte de tiempo amplio y, sobre todo, en una política de Estado. Hay quien ha dicho que los partidos que ante un proceso de paz piensan ante todo en las próximas elecciones no van a contribuir al proceso de paz. Es una frase bien conocida del proceso irlandés, y creo que acertada. -Habla de todos los partidos, pero parece que el todos no incluye al PP, que no cuenta con él... -Necesitamos al PP. Esto es objetivo, es así, y yo soy consciente. Lo necesita el Gobierno, lo necesita el Estado y lo necesita el país para afrontar un proceso de fin de la violencia, y no hablo de hoy o de mañana, porque vuelvo a ponerle en la perspectiva del tiempo, de las luces largas. Soy el primer responsable en hacer el esfuerzo máximo para buscar el concurso del PP, aunque eso exige también algo de esfuerzo por parte del PP. Yo voy a hacer todo el esfuerzo que esté en mi mano y a no dejarme llevar por el momento inmediato, porque la política tiene un cierto componente de exageración, sobre todo cuando estás sometido al escrutinio diario. ¿Tiene previsto entonces hablar con el líder de la oposición? -Claro, por supuesto que voy a hacer... Por lo menos yo, retengo un fondo de confianza en quien dirige el PP, a pesar de que creo que tiene una estrategia equivocada, pero bueno... Es mi obligación, siempre lo he pensado como una obligación. ¿Le llamará entonces en fechas próximas? -Es probable. ¿Hablarán por teléfono o será una entrevista, digamos, formal? -Ya sé que para un periodista la palabra más dura es reserva pero repasando ahora muchas cosas vividas en la pretregua y en la tregua del 98, entiendo muy bien a José María Aznar cuando decía pido prudencia, tienen que comprender que la discreción, que la reserva... ¿El Pacto Antiterrorista ya no da más de sí o tiene todavía sentido? -El Pacto, como todos los instrumen- Los que están fuera de la ley sólo podrán volver a la ley respetando la ley, que es la Ley de Partidos y la ley en sentido amplio. La Ley de Partidos no se va a derogar Si hay 140.000 ciudadanos que no rechazan la violencia, mi deber es intentar que estén en la democracia. ¡Sin darles nada! Si la llamada izquierda abertzale entra en una vía de respeto a las reglas democráticas, mi objetivo será consolidar eso para siempre Debemos ser una fuerza integradora para que nadie pueda sentirse al margen. No vamos a dejar al PP en Euskadi en una situación de aislamiento