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4 Opinión DOMINGO 19 2 2006 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: José Luis Romero Adjunto al Consejero Delegado: Emilio Ybarra Aznar Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil TRÁFICO MIRA AL CÓDIGO PENAL C LOS VERDUGOS NUNCA GANAN TA debe desistir de seguir perpetrando delitos, disolverse y desaparecer, a lo que de momento no apunta después de que- -pese la ensordecedora insistencia de los rumores que acompañan estos días- -ayer dejase claro que no está dispuesta a decretar una tregua, al tiempo que exigía un cambio del estatus político del País Vasco. Lo de siempre, más o menos. Parece claro, pues, que la banda debe ser democráticamente derrotada y, por lo tanto, vencida. Porque ése es el destino adecuado para los verdugos de la libertad, para aquellos que han asesinado, extorsionado y destruido. La polémica sobre si debe haber vencedores y vencidos a propósito de un hipotético final de la violencia terrorista es falsa en su raíz: sólo las víctimas, ahora representadas por sus allegados, han sido las que han escrito los capítulos vencedores en la historia de la Humanidad. Tratar de esconder en una semántica conciliadora la estremecedora realidad de un terrorismo que carga con casi un millar de víctimas por completo inocentes es un empeño inútil e inmoral. La búsqueda del fin del terrorismo no debe ser incompatible con el adecuado uso de las palabras que incorporan y transmiten conceptos éticos y cívicos. Edulcorar la realidad de lo que significa y ha significado el ejercicio del terror es una mala base de partida para erradicarlo de modo definitivo. El fenómeno del terrorismo etarra requiere de una catarsis colectiva que tenga efectos liberadores. Pero esa catarsis debe ser sincera, social y exigente, lo que apremia a la palabra precisa y a la fibra moral adecuada. Y en ese contexto debe haber vencedores y debe haber vencidos, por la sencilla razón de que ha habido víctimas y ha habido verdugos. Las palabras pueden ser hirientes, pero más lo son los silencios y aún resultan más dolorosos los eufemismos. Las ansias de paz- -que son generales en todos los ámbitos sociales, incluido el de las víctimas del terrorismo- -han de cohonestarse con el rigor. Incluso la generosidad con los delincuentes, para serlo y no convertirse en mera y simple cesión, ha de estar basada en una lucidez moral que no eluda enfrentarse a la E reparación que las víctimas reclaman. Los terroristas no pueden aspirar a ocupar un lugar digno en la historia. La opción por la que se decantaron cuando tenían posibilidad de hacerlo por otras democráticas los condena a una reprobación radical e irreversible y a ser considerados vencidos por los valores que ellos tratan de combatir. Ésos son los valores que representan las víctimas y, a través de ellas, la sociedad vasca y del resto de España en su conjunto. El terrorismo no es, como ha argüido con vergonzosa facundia Egibar, una técnica de la minoría para combatir a la mayoría sino la expresión brutal- -la más brutal de todas- -de quebrar la voluntad de los ciudadanos. Nosólo asesina y destruye, sino que trata de arrebatar la legitimidad del sistema democrático y de ensuciar la inocencia de las víctimas que ocasiona. Es lógico que en una fase terminal del terrorismo- -si la actual lo es- -exista la pretensión de algunos de colocar a ETA en un territorio distinto al delictivo. Ese intento es inútil, pues la existencia y deriva de la propia banda es la expresión de un fracaso, de un vencimiento, de una degradaciónque ha arrebatado vidas, provocado exilios, quebrantado patrimonios e inoculado miedo y coacción a toda la sociedad. Ni ellos ni sus epígonos pueden pretender pasar a la posteridad como luchadores sino como delincuentes. Lo mismo que ayer ETA dejó claro que no piensan decretar un alto el fuego, más vale que las cosas queden claras desde el principio, porque sólo desde la transparencia pueden abordarse soluciones que sean compartidas por la generalidad de los ciudadanos, de los partidos y de las instituciones. Si lo que se quiere es poner los cimientos para el fin del terror, hagámoslo desde el principio. Y el principio es la palabra, es el lenguaje que recoge los valores y las aspiraciones. En la colisión entre víctimas y verdugos, aquéllas mueren y éstos matan. Debe triunfar para la posteridad el recuerdo de los que entregaron todo- -su propia vida- -por la libertad y la democracia. Hagamos así un acto insoslayable de justicia. Porque sin justicia no habrá ni paz ni libertad verdaderas. OMO hoy informa ABC, la Dirección General de Tráfico va a proponer en las Cortes que el conductor que doble la tasa permitida de alcoholemia o el que supere en un 50 por ciento el límite de velocidad pueda ser castigados con hasta dos años de cárcel. Con ello el departamento que dirige Pere Navarro persigue que se modifique el Código Penal para evitar las interpretaciones discrecionales a las que aún puedan agarrarse los infractores. Se trata de especificar claramente en el Código la tasa permitida de alcohol y la velocidad límite, lo que supone una nueva vuelta de tuerca a la norma punitiva, congruente con los vientos que soplan en una Europa donde gracias a medidas de este tipo se ha conseguido reducir la mortalidad en las carreteras. El carné por puntos, que dentro de unos meses comenzará a funcionar en España, ha dado notables resultados. Y quizá también los dé la firmeza y contundencia del régimen sancionador que Tráfico propone al Legislativo. No existen demasiadas alternativas al margen de lo que ya está en marcha, o al menos su eficacia no ha sido testada. Pero sí hay alguna: la mejora sustantiva de la red viaria, cuya calidad media no se corresponde con el estándar europeo ni con el desarrollo general alcanzado por España. ERC SE PONE EN FUERA DE JUEGO E HAMÁS AL PODER... ¿Y AHORA QUÉ? ON la inauguración de la asamblea legislativa palestina se ha solemnizado el triunfo indiscutible de Hamás en las elecciones y se ha dado el primer paso para que esta organización que todavía figura en la lista de grupos terroristas pueda formar un gobierno. Desgraciadamente, la mayor parte de los protagonistas de las ceremonias de ayer hicieron declaraciones que obligan a ser poco optimistas sobre la posibilidad de una reanudación del proceso de paz en un plazo inmediato. Con los resultados electorales sobre la mesa, los palestinos están abocados a una dificilísima cohabitación entre el presidente Mahmud Abbas y el primer ministro designado Ismail Haniyeh, algo que ya sería muy complejo en una sociedad democráticamente madura y que en este caso puede suponer un ejercicio permanente de funambulismo. Si a eso se añaden las incertidumbres que dominan en Israel, con el ambiente político centrado en el dramático estado de salud de Ariel Sharón y las elecciones que tendrán lugar dentro de un mes, hacer cualquier pronóstico parecería cuanto menos un ejercicio temerario. Sin embargo, podemos apoyarnos en el pasado para utilizar alguna enseñanza. La primera de ellas es que, como se ha visto en los comicios palestinos, los europeos nos equivocamos antes cuando creíamos que la política de asistencia económica y C apoyo político ilimitado a la causa palestina nos garantizaría la simpatía permanente de la clase política y la sociedad de los territorios; y nos equivocaríamos ahora si creyésemos que limpiando sin miramientos el expediente de Hamás contribuiríamos a mejorar por arte de magia la situación. No es la UE la que necesita imperiosamente vías para poder relacionarse con Hamás, sino que, bien al contrario, Europa debe hacer comprender a Hamás que ellos sí precisan tener contactos con Occidente. Para eso, el camino más fácil es abandonar la violencia y reconocer a Israel para cumplir con las obligaciones adquiridas por la Autoridad Palestina. Pero para convencer a Hamás de las ventajas de la vía de la negociación política es necesario también lograr que la otra parte del conflicto, Israel, se comprometa a lanzar señales indiscutibles de que si los palestinos se deciden a ir por el buen camino encontrarán las consecuentes recompensas prácticas. El tiempo que queda para que se defina quién va a Gobernar en Israel es un periodo que le conviene a todo el mundo para ir ajustando posiciones y encontrar acomodo en esta situación inédita e inesperada, pero probablemente más realista que nunca. Tal vez esto pueda ser en el futuro una ventaja, pero por ahora no es fácil apostar por ello. N tierra de nadie después de que Rodríguez Zapatero alcanzase un pacto con CiU para sacar adelante el Estatuto catalán, Esquerra Republicana no termina de cogerle el aire a su situación en el mapa político. No es extraño que así sea, pues se encuentra en medio de la nada. Consciente de ello, ayer decidió secundar una manifestación que venía a reclamar el derecho de autodeterminación de la nación catalana Al margen de que no deja de ser grotesco que quien se haga eco de esa demanda sea quien está en el poder en Cataluña (coaligado con otros, pero en el poder) su apoyo a la manifestación no es más que el último síntoma de su impotencia y la constatación definitiva de que el partido de Carod- Rovira se ha quedado en fuera de juego. Bien es cierto que la formación independentista no está sola en tan incómodo lugar, que comparte con el propio presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, quien ha de multiplicar su contorsionismo político para aparentar (naturalmente sin éxito) que nada ocurre desde aquel apretón de manos entre Rodríguez Zapatero, Mas y Durán en la escalinata de La Moncloa. En política siempre se ha dicho que suele ser probable el más difícil todavía ERC ha tomado nota y se dedica a hacer oposición al Gobierno en el que participa.