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56 SÁBADO 18 2 2006 ABC Cultura y espectáculos Los conservadores del museo están en pie de guerra. En una carta dirigida a la directora lamentan desconfianzas, secretismo y marginación en los planes del centro. Tras una reunión celebrada ayer con Martínez de Aguilar, elevarán sus reclamaciones a Cultura Rebelión a bordo del Reina Sofía TEXTO: NATIVIDAD PULIDO FOTO: EPA MADRID. Hasta ahora las críticas hacia el Reina Sofía habían llegado desde fuera del museo. Así, el Plan Museológico fue duramente contestado por galeristas, críticos e incluso por anteriores directores del CARS, que se sintieron aludidos (y molestos) por lo que consideraban un ataque a su gestión. Algunos nombramientos, como el de la subdirectora, María García Yelo, levantó los ánimos del Consejo de Críticos de Artes Visuales, que emitió un duro comunicado. Las goteras en una de las nuevas salas Nouvel (resultó afectado un óleo de Juan Gris de la Academia de Bellas Artes) primero, y la desaparición de una escultura de Richard Serra, de 38 toneladas, después, indignaron al sector y minaron la imagen pública del museo. Por algunos de estos motivos, la directora tiene acumuladas hasta tres comparecencias en la Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados. Incluso el museo ha visto cómo se encadenaban a su verja miembros de Greenpeace (denunciaron que la madera de jatoba empleada en la apliación del museo procedía de talas ilegales) y el Seprona investigaba un vídeo de Jordi Benito por supuestos malos tratos a los animales. Y todo ello, en apenas año y medio. Decíamos que hasta ahora las críticas eran sólo externas, porque el jueves Ana Martínez de Aguilar recibió un documento interno, firmado por casi todos los conservadores del museo (18 más dos ayudantes; no firmaron sólo dos) en el que muestran su malestar por lo que ellos consideran una falta de confianza, secretismo y marginación en el futuro organigrama del centro. Ayer, la directora del Reina Sofía se reunió con los conservadores para conocer de viva voz sus quejas y reclamaciones. No satisfechos con lo oído, los conservadores enviarán un documento la próxima semana a la Subsecretaría de Cultura. Un hombre admira en el Reina Sofía Desnudo en el jardín de Picasso, uno de los préstamos parisinos El CARS exhibe trece préstamos del Museo Picasso de París El Museo Reina Sofía cuenta desde ayer con trece nuevas obras de Picasso, cedidas por el Museo Picasso de París, que permanecerán expuestas temporalmente junto a otras de la colección permanente de este artista, que se centran en Marie- Thérèse Walter- -una de las musas del artista y madre de su hija Maya- -y su escultura El hombre del cordero El préstamo es el resultado de un intercambio con el museo parisino, al que se han cedido cuatro cuadros y varios dibujos para su exposición Picasso- Dora Maar. 1935- 1945 que acaba de abrir sus puertas. La contrapartida que nos llega ahora de París está formada por cuatro lienzos, ocho dibujos y un grabado, que podrán verse hasta el 23 de mayo en la sala 6 de la Colección Permanente del Reina Sofía, en la segunda planta del museo. Entre las obras expuestas destacan El escultor (1931) La lectura (1932) Desnudo con ramillete de lirios y espejo (1934) y Desnudo en el jardín (1934) El resto de los préstamos gira en torno a El hombre del cordero se muestran varios dibujos preparatorios y un grabado fechado en 1942. Sin noticias En primer lugar, lamentan no conocer detalladamente la nueva estructura departamental propuesta al Ministerio de Administraciones Públicas. Dicen que sólo disponen de la información que la dirección del museo facilitó en junio del año pasado a los medios de comunicación sobre el Plan Museológico. Reclaman saber cómo queda la nueva estructura de los distintos departamentos y servicios. Además, rechazan que se provean los nuevos puestos de conservador con personas ajenas a los Cuerpos Técnicos creados específicamente por la Administración del Estado para garantizar la eficiente gestión- -científica y técnica- -de los Museos de Titularidad Estatal. Se lamentan los conservadores de que la provisión de los nuevos puestos técnicos con personal contratado fuera de Convenio cercena toda posibilidad de carrera profesional a la que los funcionarios tienen derecho. No pasan del nivel 26 y creen que esta política les impide cualquier ascenso. En el nuevo organigrama previsto se crearán dos jefaturas de Departamento, una para colecciones y otra para exposiciones (que tendrán el equivalente al nivel 29 y son de libre designación) En el organigrama figuran como subdirecciones adjuntas. De la primera dependerán nuevos departamentos. Paloma Esteban está al frente de Pintura fin de siglo- 1939 (incluido todo Picasso) Belén Galán, de Pintura 1940- 1980; Carmen Fernández, de Escultura; María José Salazar, de Dibujo, y Catherine Coleman, de Fotografía. Quedan por cubrir los departamentos de Grabado; Cine, vídeo y nuevos medios, Arquitectura, diseño y artes decorativas, y 1981- actualidad (todos fuera de Convenio) Este último está resultando polémico. Al incluir obras realizadas a partir de los ochenta, algunos departamentos se quejan de que su trabajo quedaría muy limitado y vacío de contenido. Es el caso de fotografía y vídeo. En verano del año pasado ya se le mostró por carta esta preocupación a la directora; se le pedía que reconsiderara el asunto. Pero dicen que no hubo respuesta. Algunos conservadores cuestionan la viabilidad de dividir los fondos cronológicamente, en especial en lo que se refiere a fotografía y vídeo. En cuanto al Plan Museológico reclaman una información detallada sobre su concepción, contenidos, coordinación y ejecución, ya que ha sido realizado por personas ajenas al museo. Martínez de Aguilar ha contado con dos colaboradores. Por una parte, Juan José Lahuerta, al que quiso nombrar subdirector, pero no se llegó a un acuerdo. En diciembre concluyó su estudio de los fondos de la colección hasta los años setenta y elaboró un informe, que también sirvió para redactar el Plan Museológico. Aurora Fernández Polanco se ha ocupado de la parte más contemporánea, que verá la luz a través de exposiciones