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50 Sociedad SÁBADO 18 2 2006 ABC Salud Cirugías menos agresivas y nuevos fármacos contra la incontinencia urinaria Los últimos tratamientos urológicos mejoran su eficacia y reducen las molestias ginecólogos debaten en el Clínico de Madrid los últimos tratamientos contra los trastornos de suelo pélvico y las pérdidas de orina en hombres y mujeres N. RAMÍREZ DE CASTRO MADRID. O sufrir en silencio o arriesgarse a una cirugía demasiado agresiva. Hasta hace poco tiempo, no había alternativa. Hombres y mujeres con problemas de incontinencia urinaria debían elegir entre arriesgarse o resignarse. Hoy la Medicina ofrece alternativas para tratar este trastorno que afecta especialmente a las mujeres- -entre el 10 y el 20 %lo sufren- y preocupa a los varones que han pasado por una operación de próstata. Esta semana urólogos y ginecólogos han debatido en el Hospital Clínico San Carlos, de Madrid los últimos avances contra la pérdida involuntaria de orina, desde operaciones que no dejan cicatriz y reducen las molestias hasta fármacos de nueva acción. He aquí las últimas armas para tratar un problema cada vez más presente en las consultas. b Urólogos y Saber más Quién: Es más frecuente en mujeres que en varones. El 20 de las féminas lo sufren, pero cada año se producen 2.000 nuevos casos masculinos. Por qué: Los partos vaginales difíciles (las cesáreas no lo evitan) el embarazo, el estreñimiento, la obesidad, el tabaquimso y el asma son riesgos conocidos. Edad: Los años influyen, aunque los urólogos insisten en que no es un problema de edad al que deben los pacientes resignarse. A partir de los 40 años aumenta el número de casos. En ascenso: Ahora no hay más casos, aunque se diagnostican más porque la población está perdiendo el pudor a consultar su problema. Se puede prevenir: Las mujeres deben aprender a ejercitar los músculos que rodean la vejiga desde el embarazo. Existen tratamientos: La Medicina ofrece terapias que resuelven o mejoran la calidad de vida de los pacientes. A quién acudir: Ante los primeros escapes involuntarios, no lo dude y acuda al urólogo. relacionada directamente con las cirugías del cáncer de próstata. En el sexo femenino pueden, sin embargo, producirse todas las situaciones, lo que dificulta el tratamiento. Fisioterapia, fármacos, cirugía y marcapasos urológicos son las herramientas con las que se cuenta para combatirlas y deben utilizarse de menos a más, dejando siempre para el final la cirugía más invasiva. Cuando el trastorno es leve, la incontinencia de esfuerzo puede resolverse con ejercicios de fisioterapia y rehabilitación de la musculatura que rodea a la vejiga. Pero es importante que un fisioterapeuta especializado enseñe a la paciente los músculos que debe trabajar apunta Jesús Salinas. Proporcionar folletos o simplemente dar recomendaciones generales pueden llegar a ser perjudiciales porque las pacientes contraen los músculos del abdomen, presionando y debilitando aún más el periné. La alternativa a la rehabilitación podría ser un nuevo medicamento, la duloxetina, que aumenta las contracciones del esfínter de la uretra. Este fármaco, que aún no se comercializa en España, es el primer medicamento eficaz contra la incontinencia de esfuerzo. Cuando la fisioterapia ni los fármacos funcionan, siempre queda la cirugía. El abordaje ha cambiado en los últimos años y podemos ofrecer intervenciones mínimamente invasivas, con hospitalizaciones ambulatorias o de corta estancia, con muy buenos resultados asegura el urólogo Jesús Moreno y director del curso celebrado en el Clínico. El diagnóstico, el primer paso La incontinencia no ha aumentado en los últimos años pero los pacientes han empezado a perder el pudor y un mayor número de afectados, cada vez más jóvenes, empieza a aflorar. Acudir a la consulta ante los primeros síntomas para establecer el tipo de incontinencia que se sufre es el primer paso para resolverlo. La urodinamia, una prueba que mide tanto la resistencia de la uretra como la contractilidad de la vejiga, es esencial en el diagnóstico, en opinión de Jesús Salinas, responsable de la Unidad de Urodinamia del Clínico. No basta con conocer los datos del paciente ni con una exploración física; necesitamos esta prueba para indicar el tratamiento más adecuado explica. Historia clínica, exploración y urodinamia permitirán conocer si se trata de una incontinencia de esfuerzo (los escapes se producen al toser, estornudar o saltar) de urgencia (existe un deseo de orinar imposible de controlar por contracciones involuntarias de la vejiga) o es combinada (se producen ambas situaciones en un mismo paciente) En los varones, la más común es la incontinencia de esfuerzo y está Una demanda que crece Poco a poco la palabra resignación empieza a desaparecer del vocabulario de los hombres y mujeres que dejan de controlar un acto tan natural como acudir al cuarto de baño. El número de pacientes aumenta en las consultas de los urólogos y los expertos reclaman medidas para responder a una demanda que crece. En las mujeres, la prevención es una asignatura pendiente. Desde el embarazo, deberían aprender a ejercitar la musculatura de la zona perineal e incorporar ese hábito a sus costumbres. Como una medida de higiene sanitaria más pide el urólogo Jesús Salinas. Las mejoras en el tratamiento no sólo pasan por nuevos avances terapéuticos sino por una visión multidisciplinar del problema. Los urólogos reclaman más unidades de suelo pélvico en los centros sanitarios que aborden este trastorno con la visión de varios especialistas; equipos donde urólogos, ginecólogos, proctólogos, cirujanos y fisioterapeutas tengan voz. Nuevas prótesis para ellos Las opciones quirúrgicas son variadas, desde una simple inyección de una solución en la pared de la uretra para reducir su diámetro y evitar escapes hasta la colocación de prótesis. La cirugía con prótesis también se practica con fórmulas menos agresivas que reducen los días de ingreso en el hospital y la recuperación de los pacientes. En mujeres con incontinencia de es-