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24 SÁBADO 18 2 2006 ABC Internacional Equipos de rescate filipinos atienden a algunos supervivientes en la localidad de San Bernardo, cubierta por el barro tras el corrimiento de tierras registrado ayer EPA Centenares de víctimas en Filipinas por una avalancha de lodo causada por las lluvias Más de tres mil personas desaparecidas en la tragedia de la isla de Leyte moviliza sus Fuerzas Armadas para ayudar en las tareas de rescate, que fueron suspendidas ayer por la noche por las condiciones adversas ABC MANILA. Un alud de tierra sepultó ayer el pueblo filipino de San Bernardo, en la sureña isla de Leyte, causando centenenares de muertos. Anoche se informó de que la cifra de desaparecidos podía superar los 3.000, aunque sólo se habían podido rescatar una veintena de cadáveres. Las primeras imágenes difundidas por la televisión filipina tomadas desde el cielo de San Bernardo no permiten vislumbrar o distinguir señal alguna de la población, ni edificios ni tejados, menos aún vida. Toda la zona se encuentra sepultada por una montaña de barro resumió la gobernadora de Leyte, Rosette Lerias, tras visitar el área. Lerias indicó que el lodo hacía imposible la circulación de maquinaria pesada, e informó de que las operaciones de rescate, que avanzaban muy despacio porque había empezado a llover, han sido aplazadas hasta hoy debido a la falta de electricidad. La zona afectab El Gobierno filipino Alud mortal Capa superficial del suelo 3 1 Los aludes se producen por las fuertes lluvias que saturan el suelo. Dibujo no a escala 200 km 2 Océano Pacífico Mar de la China Meridional Manila da, en el sur de Leyte, se encuentra a unos 650 kilómetros al sureste de Manila. La presidenta de Filipinas, Gloria Macapagal Arroyo, interrumpió la programación de la televisión estatal para dirigir un mensaje de un cuarto de hora de duración, en el que informó a la población de la tragedia de San Bernardo y prometió a las víctimas ayuda antes de 24 horas. Nuestros pensamientos y rezos están hoy con el pueblo del sur de Leyte. La ayuda está en camino, llegará por tierra, mar y aire. Pronto estaréis a salvo aseguró la mandataria filipina. 1 La lluvia humedece el suelo de la empinada ladera. El exceso de agua fluye sobre la superficie y erosiona la capa superior Leyte 2 Cuando el suelo se satura, la San Bernardo, Provincia de Leyte Al menos 200 residentes murieron y unos 1.500 se dan por desaparecidos Fuente: National Atlas gravedad lo empuja hacia abajo. Cuando una gran superficie de lodo cae por la montaña, arrastra árboles y construcciones a su paso 3 La raíz poco profunda del cocotero, especie que abunda en el área, pudo haber contribuido a que el suelo sea menos estable, dijo una autoridad de la Cruz Roja local Reuters ABC Cuando rugió la montaña Por aire se enviaron dos helicópteros, por mar navíos y por tierra avanzaba la 8 División de Infantería. La presidenta filipina requirió además la colaboración del sector privado. Estados Unidos se ha sumado a las operaciones de rescate con el envío de dos de los buques que actualmente tiene en el sur de Filipinas participando en maniobras conjuntas. La Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) en Filipinas también ha empezado a preparar un dispositivo para enviar material de primera necesidad a las víctimas. El Consejo Coordinador de Desas- tres Naturales de Filipinas atribuyó la tragedia a las intensas lluvias caídas en esa región en las últimas dos semanas. A pesar de que Filipinas se encuentra en su estación seca (diciembre- mayo) varios frentes lluviosos han penetrado en el país desde enero a causa del fenómeno climatológico de La Niña En San Bernardo, un pueblo costero, había censados 3.000 residentes antes de la tragedia, según datos de la administración local. Algunos supervivientes entrevistados por medios filipinos relataron que primero sintieron un terremoto y después parte de la montaña Cao- abag se abatió sobre la población. La persistente lluvia impide que el lodo se endurezca y ello dificulta las operaciones de salvamento y el acceso a los puntos más necesitados de maquinaria pesada para apartar el limo. Testigos de la tragedia indicaron que sólo unas pocas casas seguían en pie de las 375 viviendas que existían en el pueblo antes de la tragedia, por lo que se temía por la suerte de la mayor parte de la población. La catástrofe ocurrió pasadas las 11.00 de la mañana, lo que hace temer que una proporción significativa de las víctimas mortales pueda corresponder a estudiantes que se encontraban en los centros de educación. El al-