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ABC SÁBADO 18 2 2006 Nacional 17 EL DESAFÍO DEL ESTATUTO CATALÁN Socialistas y nacionalistas pactan un poder judicial propio para Cataluña El PP sostiene que la decisión rompe el modelo constitucional de 1978 b El PSOEs replica que, por prime- ra vez, el Poder Judicial se adapta al Estado autonómico, como prevé la Constitución y recoge el programa del PSOE para el 14- M J. L. LORENTE MADRID. Día importante el de ayer para la ponencia parlamentaria que estudia la reforma estatutaria catalana, con la aprobación del Título III, relativo al Poder Judicial. Los ponentes, con el voto en contra del PP, sentaron las bases de lo que se será una institución judicial propia para Cataluña. Los populares quisieron dejar claro que la decisión de la ponencia rompe el modelo constitucional, mientras los socialistas replicaron que, por primera vez, el Poder Judicial se adapta al Estado autonómico, como dicen que prevé la Constitución y recoge el programa con el que el PSOE concurrió a las últimas elecciones generales. Los ponentes del PP- -Federico Trillo, Soraya Sáenz de Santamaría y Josep Piqué- -quisieron dejar claro que ayer se vivió uno de los momentos más decisivos para el nuevo Estatuto, ya que se consagró una auténtica fractura del Estado constitucional de Derecho, al separar un poder judicial autónomo de Cataluña y en sus tres vertientes: función jurisdiccional, gobierno de los jueces y administración de Justicia. Hemos dejado de tener un Poder Judicial único proclamó tajante Federico Trillo. talán (así como del derecho propio de esa Comunidad) El ponente socialista Diego López Garrido avanzó que la ley orgánica del Poder Judicial recogerá el término mérito determinante lo que, según dijo, no impedirá que jueces no sepan ni un palabra de catalán tengan plaza en Cataluña aunque admitió que si para un mismo puesto optan un candidato catalanohablante y otro que no lo es, lo obtendrá el primero. El PSOE y CiU- -con el apoyo de los grupos minoritarios- -incluyeron enmiendas en una decena de artículos para mencionar expresamente la legislación nacional. El PP no lo consideró suficiente con el argumento de que las correcciones de socialistas y nacionalistas son sólo maquillajes para desviar la atención de lo fundamental: que no falta el más mínimo detalle a la nueva institución judicial propia de Cataluña según palabras de Soraya Sáenz de Santamaría. No lo ven así los socialistas ni los nacionalistas catalanes. Desde CiU, Nuria de Gispert subrayó que se ha ganado una carrera de obstáculos de 20 años mientras López Garrido se declaró orgulloso por haber podido plasmar punto por punto lo que el PSOE llevaba en su programa electoral. El ponente socialista señaló que, una vez más, Cataluña se ha puesto a la vanguardia en el desarrollo del Estado de las Autonomías. Soraya Sáenz de Santamaría Guerra informativa Conscientes de la importancia del día de ayer, los socialistas se pusieron a trabajar duro para ganar la batalla informativa. Así, antes de que acabase la reunión de la ponencia, habían repartido entre los periodistas notas explicativas de la postura del PSOE y fotocopias del programa electoral. En uno de esos documentos se hace un paralelismo entre las reformas estatutarias catalana y valenciana para concluir que ninguna de las dos propuestas crea un poder judicial en sus respectivas comunidades autónomas. Además, los socialistas sostinen que ambos textos contemplan de forma similar al Tribunal Superior de Justicia. Los populares, por su parte, contraatacaron horas depués con una nota en la que resaltan notables diferencias entre una y otra reforma. Discrepancias entre PSOE y CiU Durante la reunión de la ponencia que estudia el Estatuto catalán, el PSOE y CiU votaron juntos todos los artículos del Título III del texto- -que hace referencia al Poder Judicial de Cataluña- salvo uno: el relativo a la creación de nuevos juzgados y tribunales. Los socialistas defendieron que la Generalitat pueda proponer dicha creación de los juzgados, mientras los nacionalistas catalanes apostaron por dejar la competencia directamente en manos del Gobierno autonómico catalán. Por lo demás, el PSOE y CiU contaron esta vez con el apoyo de ERC, aunque los independentistas catalanes coincidieron en un par de ocasiones votando no con el PP. Los jueces y fiscales deberán acreditar un conocimiento adecuado y suficiente del catalán El Supremo, para unificar doctrina La ponencia aprobó que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña sea la última instancia jurisdiccional en todos los procesos iniciados en Cataluña, así como de todos los recursos que se tramiten en esa Comunidad autonóma, sin prejuicio de la competencia reservada al Tribunal Supremo para la unificación de doctrina. En la reunión de ayer se suprimió la mención a la función de casación que se recogía el texto aprobado por el Parlamento catalán. No obstante, para el PP, será un Tribunal Supremo propio con recurso de casación incluido. Se crea también la figura del fiscal superior de Cataluña- -un remedo del fiscal general del Estado, según el PP- -y se abre la puerta a la que Generalitat pueda celebrar convenios con el Ministerio Fiscal. La ponencia dio luz verde también a la creación del órgano de gobierno de los jueces en Cataluña- -el Consejo de Justicia- que se concibe como un órgano desconcentrado del Consejo General del Poder Judicial. En el ámbito lingüístico, el artículo 102 establece que los magistrados, jueces y fiscales que ocupen una plaza en Cataluña deberán acreditar un conocimiento adecuado y suficiente del ca- El PSC pierde en Barcelona un tercio de sus militantes en pleno debate sobre el Estatuto IVA ANGUERA BARCELONA. La Federación de Barcelona del PSC- -la mayor de las federaciones socialistas catalanas- -ha perdido del orden de dos mil militantes, según reconoció su dirección el pasado miércoles en la reunión del Consejo de Federación, lo que representa un tercio de la militancia en la capital catalana. Esta caída coincide con el debate sobre la reforma del Estatuto catalán y el declive en la popularidad del alcalde de Barcelona, el socialista Joan Clos. Tras la criba, la Federación de Barcelona cuenta ahora con 4.000 militantes. El descenso de los últimos meses ha sido igualmente significativo en una de las agrupaciones tradicionalmente más potentes del PSC, la del distrito de Sant Martí. Esta agrupación, que históricamente se presentaba como la más numerosa de España, ha pasado del millar de militantes a menos de seiscientos, en una caída en picado que sus dirigentes atribuyen a la criba de los censos llevada a cabo por el PSC. Sin embargo, esa limpieza de los censos se llevó a cabo en 2004, coincidiendo con la renovación de los cuadros directivos del PSC en el X Congreso del partido. En enero de 2005, tras un año al frente de la Generalitat y del Gobierno, el PSC anunció un crecimiento de la militancia de 3.000 afiliados, lo que les situó en los 24.710 militantes en el conjunto de Cataluña. Militancia incómoda Ahora, el descenso de la militancia en Barcelona, y en agrupaciones históricas como la de Sant Martí, se asocia desde los sectores críticos con la dirección del partido, al giro nacionalista impuesto por la dirección del PSC desde que Pasqual Maragall accedió a la presidencia de la Generalitat Los críticos asocian la caída de la militancia con el giro catalanista del PSC desde que gobierna con ERC con el apoyo de ERC e ICV, un giro que incomoda a una parte importante de la militancia, que se define ya abiertamente como seguidores del PSOE en Cataluña. Una parte de esas bajas responde así a la frustración por un programa de gobierno en el que el único objetivo parece ser la reforma del Estatuto, así como la incomodidad con el debate sobre la nación catalana que comparten esos militantes. Fuentes socialistas apuntan a que buena parte de esas bajas podría acabar engrosando iniciativas como la plataforma no nacionalista Ciudadanos de Cataluña visto el discurso del PSC desde el Gobierno de la Generalitat. En el caso de Barcelona, ese desencanto se suma al desgaste acumulado por el equipo de Joan Clos al frente del Ayuntamiento, que los socialistas ven peligrar por primera vez desde 1979. Al fiasco del Fórum Universal de las Culturas se sumó la crisis provocada por el hundimiento de las obras del Metro en el barrio del Carmelo y, poco después, la crisis municipal provocada por las denuncias de incivismo en las calles de la capital catalana. Todo ello ha llevado al alcalde de Barcelona a la peor valoración de un candidato socialista en esta plaza, mientras su socio principal, el republicano Jordi Portabella, amenaza con pactar con CiU en las próximas elecciones locales