Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
72 Cultura VIERNES 17 2 2006 ABC LA COLECCIÓN DEFINITIVA Mañana, con ABC, la decimoctava entrega de la colección de Deutsche Grammophon: las sinfonías Escocesa e Italiana de Mendelssohn, por tan sólo 9,95 euros más Música para imaginar TEXTO: ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE Coldplay anuncia en la gala de los Brit que se tomará un largo descanso E. J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. Los protagonistas de la gala de entrega de los premios Brit- -los Oscar de la musica británica- -fueron los Kaiser Chiefs, que recibieron tres galardones, entre ellos al mejor grupo británico, pero quien mereció los titulares de la Prensa fue Coldplay por un mensaje que fue interpretado como un anuncio de ruptura. Y es que, al recoger sus premios al mejor álbum, por X Y y al mejor single, por Speed of Music sus integrantes sugirieron que van a tomarse un largo descanso. Van a pasar varios años antes de que nos volvamos a ver comentó Chris Martin desde el estrado. Su breve intervención, que concluyó con un la gente está harta de nosotros, como también nosotros mismos hizo saltar las alarmas, pero ayer un portavoz de Emy anunció que Coldplay no se desintegra, sino que va a tomarse un tiempo de receso tras la gira de año y medio que terminará en julio en Japón. Continuarán trabajando en nuevo material aseguró el portavoz. Como motivo de este receso se ha aducido el deseo de Chris Martin de estar más con su esposa, la actriz Gwyneth Paltrow, que en abril dará a luz su segundo hijo. Quizá alguna de las sinfonías de Mendelssohn demuestre que existe música para escuchar con los ojos cerrados. Oír e imaginar, ver. Wagner lo explicó, cuando todavía no había arremetido contra la música judía y el autor, diciendo que Mendelssohn era un paisajista de primer orden Lo demuestran obras como la Italiana y la Escocesa también la obertura Las Hébridas Aunque sean pocos los detalles figurativos y muchos los propios de visiones dispersas, de imágenes intuidas, de ambientes nebulosos. Porque siempre es difícil que la música acierte a delinearnos una forma concreta, como mucho, un ambiente, una respiración. Y aun así hay que recordar la capilla de Holyrood House en Edimburgo, la alegría y la luz mediterránea de Roma, La gruta del Fingal en la isla de Staffa. Pero todo ello no será más que un punto de partida antes de alcanzar el ambiente de las brumas escocesas impregnado del paisaje de las Highlands y de su historia revisada por Walter Scott. Incluso esa expresión de sentimientos antes que pintura propia de una Italia que dispensa la felicidad Por esta razón no puede hablarse de música de programa, sino de algo meramente sugerente. Frente a la inicial declaración de que la música no la he encontrado en el arte en sí, sino en las ruinas, los paisajes, la alegría de la naturaleza Mendelssohn habrá de precisar que estas obras escapan a la medida que yo creía tener Schumann explicó que Mendelssohn representaba el prototipo beethoveniano al encarnar la figura del artista libre Mendelssohn representa el prototipo beethoveniano al encarnar al artista libre y desinteresado y desinteresado. Es ahí donde cabe entender su música lírica y elegantemente plástica, rigurosamente formal, no ajena a una racional sensatez estructural y a una claridad armónica de perfección académica. Música que se atiene a la impresión de lo feliz, por mucho que en los últimos años se haya descubierto que tras ella hay un proceso compositivo laborioso y ciertamente tortuoso. Pero aun así, el tradicional retrato del compositor se acerca al del niño prodigio, culto, de educación esmerada, versado en lenguas clásicas, rico, viajado y pulcro. Al de un romántico sin melenas ni conflictos que tuvo como lema lo que debe ser hecho, debe ser bien hecho como si todo fuera caminar hacia la perfección. Y hacia la claridad. En verdad, a Mendelssohn su calidad de romántico le viene impuesta desde su relación con el pasado y el gusto por el sonido. De ello da fe el Octeto cumbre de su música de cámara. Una obra sui generis maestra e inaudita, demostración de un genio de dieciséis años, que todavía se vincula al estilo mozartiano que pronto habrá de abandonar para estudiar a Beethoven. Lo fogoso y lo pasional, lo vital, están aquí presentes antes de que vengan otros aires y la naturaleza de lo armonioso se adorne con un halo subjetivo. Se le ha llamado a este estilo sentimentalismo, pues en él bulle la pasión controlada, los sentimientos pero disfrazados de cortesía. Y, sobre todo, el amor a la música instrumental, la que de verdad pertenece al siglo XIX. Apenas le quedarán tres años de vida y Mendelssohn dará forma a su concierto para violín, el opus 64. Como todos los grandes conciertos violinísticos del romanticismo, una obra única en el catálogo. Le sucede a Beethoven, Brahms, Chaikovski... Cierto es que Mendelssohn escribió un primer concierto de juventud puesto en circulación modernamente, pero se trata sólo de una obra precoz que no sobrepasa el ámbito de la curiosidad. La función del arte es irritar asegura el compositor alemán Helmut Lachenmann S. GAVIÑA MADRID. Helmut Lachenmann (Stuttgart, 1935) uno de los compositores vivos más importantes, alumno, entre otros, de Luigi Nono o de Stockhausen, lo tiene claro cuando afirma que la función del arte es la de irritar un precepto que su música ha cumplido a lo largo de su trayectoria, pero sin perseguirlo. Hace falta reflexionar antes de irritar Una provocación ante la que el público puede responder o evolucionar de dos maneras muy diferentes: Irritarse ante lo que se escucha o que esto suponga una liberación de sus ideas sobre la música Algo que no siempre se da. Prueba de ello fue el malestar provocado recientemente durante un concierto en Viena, con motivo del 250 cumpleaños de Mozart, donde fue programada su obra Accanto compuesta hace 30 años y en la que se incluyen de manera sutil referencias al Concierto para clarinete de Mozart, y que estuvo flanqueada en el programa por otras dos grandes partituras del compositor salzburgués. La labor creadora de Lachenmann se ha asentado siempre en la energía, en la expresión y en la reinvención constante. En la necesidad de construir otro mundo aun partiendo de la tradición, como demuestra buena parte de las obras de su catálogo, en las que se hace referencia a partituras de grandes maestros como Beethoven, Haydn, Wagner o Richard Strauss. Y defiende: La verdadera creación consiste en romper y abrir la tradición hacia nuevos caminos Una tradición que, en su opinión, siempre ha estado en contradicción con la Historia. Yo me adapto a ella y procuro continuar hacia adelante Lachenmann se encuentra en Madrid para asistir esta tarde, en el Auditorio Nacional, a la interpretación, dentro del ciclo Músicadhoy, de sus tres cuartetos de cuerda- Gran torso (1972) Reigen seliger Geister (1989) y Grido (2001- 02) a cargo del prestigioso Cuarteto Arditti. El compositor, que define sus cuartetos como ruidos perforados. Como una especie de motor ha intentado ir también más allá de la tradición a través de la imaginación, convirtiendo estas formaciones en máquinas de 16 cuerdas Ésa es mi manera de entender el cuarteto, que no era, por supuesto, la de Schumann Cada uno de ellos ha supuesto para él un nuevo reto, pues siempre ha rehuido la repetición aunque también reconoce que en el caso del tercero, el dilema consistió en no tocar siempre nuevos sonidos, sino en encontrar otra manera de escuchar. Abrir los oídos, sentir la música de manera distinta Y es que para escuchar la música de Lachenmann es preciso hacerlo desde la memoria, los oídos, la sensibilidad y el intelecto. Yo quisiera tocar y ser tocado con todos los sentidos La independencia iberoamericana y las vanguardias rusas en ABCD las Artes y las Letras Hoy, el suplemento cultural de ABC está dedicado a la independencia de los países iberoamericanos, que fue un proceso en el que España se descubrió como nación en un universo cultural diverso unido por la misma lengua. Además, se publican reportajes sobre la pasión de los escritores por los diccionarios; sobre las vanguardias rusas por la exposición del Thyssen y Cajamadrid; y sobre el documental Mondovino