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14 Nacional HACIA EL PROCESO DE NEGOCIACIÓN CON ETA VIERNES 17 2 2006 ABC Ibarretxe afirma que no se puede obligar a perdonar o a pedir perdón b El lendakari matiza que tampo- Evolución del voto proetarra en las autonómicas Número de votos El pacto de Ajuria Enea en 1988 puso en marcha una política de aislamiento de la izquierda abertzale, que provocó una lenta pérdida de votos 224.001 Las expectativas de final La ruptura de la dialogado tregua lleva a la producen una izquierda ligera abertzale a su recuperación del mínimo histórico apoyo electoral en votos de la izquierda abertzale, a pesar de la ilegalización co el olvido es el camino en plena polémica por el protagonismo de las víctimas del terrorismo en el proceso de paz ABC VITORIA. El lendakari Juan José Ibarretxe se refirió ayer al papel que tendrían que jugar las víctimas del terrorismo en un eventual proceso de paz. El reconocimiento moral, material, humano y el reconocimiento del daño causado es absolutamente fundamental dijo, para iniciar un proceso de reconciliación, ya que el olvido no es el camino Eso sí, también dijo que a nadie se le puede obligar a reconciliarse, a perdonar o a pedir perdón Además, Juan José Ibarretxe, habló del posible curso de futuras negociaciones y acusó al PSE- EE de asignarse un derecho de veto al pedir que los acuerdos para la normalización política se adopten por consenso y no por mayorías En esa línea, le reprochó que ahora exija el respeto a todas las sensibilidades cuando la Constitución fue impuesta sin tener en cuenta a los partidos nacionalistas. En un encuentro con periodistas, el jefe del Gobierno de Vitoria consideró que el último documento de los socialistas vascos, en el que se plantea la necesidad de que los acuerdos en torno al marco jurídico político del País Vasco se deben adoptar por consenso y no por mayorías, refleja el miedo político a la democracia por parte del PSEEE. Según afirmó, este temor responde al hecho de que en el Parlamento vasco cada vez somos más las fuerzas que defendemos que existe el pueblo vasco y que tenemos derecho a decidir nuestro futuro De acuerdo con ese argumento, subrayó que el 60 por ciento de las fuerzas de la Cámara piensan de esta manera y anunció que, además de superar el porcentaje de la anterior legislatura, la representación de los partidos nacionalistas será aún mayor en el futuro. Esto es lo que explica el miedo a la democracia que se expresa por parte del Partido Socialista cuando se habla de no aceptación de mayorías absolutas para construir consideró. Si no construimos sobre mayorías absolutas, ¿sobre qué construimos, sobre el veto que establece la minoría? se preguntó. Ibarretxe dijo asimismo que está bien que las decisiones se adopten de forma que todas las sensibilidades tengan cobertura pero recordó que el tripartito está integrado por dos partidos nacionalistas y por una formación de concepción de Estado como EB- Berdeak. El asesinato del socialista Enrique Casas, en campaña electoral, no reduce el apoyo electoral de la izquierda abertzale 199.900 186.410 157.389 151.636 166.147 Con la tregua unilateral e indefinida la izquierda abertzale logra su máximo histórico de votos 143.139 150.644 1980 1984 1986 1990 1994 1998 2001 2005 Infografía ABC La última tregua llevó a los batasunos al mejor resultado electoral de su historia La ruptura del alto el fuego redujo a la mitad la representación de la entonces EH de ETA en Bidart, que dejó a la banda acorralada policialmente, dejó a Batasuna con uno de sus peores resultados en las urnas M. LUISA G. FRANCO BILBAO. La última tregua de ETA, anunciada como indefinida en septiembre de 1998, impulsó políticamente a la izquierda abertzale hasta alcanzar su récord histórico de votos, 224.001, en las elecciones al Parlamento vasco de 1998, celebradas inmediatamente después del alto el fuego. En aquel momento, PNV y EA habían roto la política de aislamiento a la izquierda abertzale que impulsaron durante los primeros años noventa los partidos del pacto de Ajuria Enea, firmado en 1988, y que había costado a HB la pérdida de dos escaños en el Parlamento vasco entre las elecciones de 1990 y las de 1994. El importante apoyo electoral que supuso para Herri Batasuna la tregua de ETA cayó al mismo tiempo que las expectativas del final del terrorismo, que tenían entonces tanta fuerza como ahora. La mitad de los catorce escaños que consiguió Euskal Herritarrok en el Parlamento vasco en 1998 los perdió en las siguientes elecciones, en 2001, tras la ruptura de la tregua, en noviembre de 1999, y una brutal ofensiva terrorista, que incluyó en un solo mes el asesinato del concejal del PSE en Lasarte Froilán Elespe, el del ertzaina Iñaki Totorica y el del Mosso d Esquadra Santos Santamaría en Rosas, y eso que ETA se preocupó de atentar fuera del País Vasco durante la campaña electoral, con un coche bomba en Madrid a la misma hora en la que se iniciaba la jornada de reflexión. Los crímenes de ETA siempre se han traducido en pérdida de apoyo b La caída de la cúpula electoral a la izquierda abertzale, aunque los descensos han sido, en otras circunstancias, mucho menos evidentes. Por ejemplo, cuando ETA asesinó, dos días antes de las elecciones al Parlamento vasco de 1984, al cabeza de lista del PSOE por Guipúzcoa, Enrique Casas, HB bajó al 14,60 por ciento de los votos, cuando en las elecciones anteriores, las de 1980, estuvo en el 16,50 por ciento, y en las siguientes, en el 17,47. Votos y sangre La pérdida de apoyo electoral se notó en el porcentaje de votos, pero no llegó a producir un descenso del número de sufragios, ya que en 1980 HB obtuvo 151.636 y, cuatro años después, 157.389. Sin asesinato de ETA en campaña, en 1986 HB llegaba a los 199.900 votos. Los buenos resultados del PCTVEHAK en las elecciones al Parlamento vasco de 2005, a pesar de las precarias condiciones en las que trabajó en aquella campaña la izquierda abertzale, sin saber hasta el último momento si tendría una sigla en esos comicios, con Batasuna ilegalizada y fuera de los ayuntamientos, parecen también estar relacionados con la ausencia de atentados mortales de ETA durante los dos años anteriores a esos comicios. El PCTVEHAK consiguió más votos de los que había obtenido Euskal Herritarrok cuatro años antes, en 2001, pasando de 143.139 a 150.644. Hay, no obstante, otros factores relacionados con ETA que también repercuten en los resultados electorales de la izquierda abertzale. Curiosamente, después de la caída de la cúpula de ETA en Bidart, en 1992, cuando la banda parecía estar acorralada policialmente, se produjo uno de los peores resultados electorales de HB, que pasó de trece a once escaños en el Parlamento vasco y de 186. 410 votos a 166. 147. Aquellos malos resultados fueron adelantados por todas las encuestas electorales, lo que provocó que en debates internos de Herri Batasuna se llegó a plantear la no comparecencia a aquellas elecciones, cortando toda vinculación con el sistema. La propuesta fue finalmente descartada por el temor de que el voto se desviara hacia otros partidos nacionalistas. Los bajones Ese desvío hacia el PNV y EA ha sido una constante en todos los bajones electores de la izquierda abertzale, pero especialmente en las elecciones autonómicas de 2001, en las que coincidió la ruptura de la tregua con la ofensiva conjunta de los partidos no nacionalistas PP y PSE, que apostaron fuerte por conseguir el relevo del nacionalismo al frente de Ajuria Enea. Arnaldo Otegi hizo entonces una lectura de su derrota electoral en clave de país y dijo que centenares de miles de vascos han preferido votar a una opción (PNV- EA) que creían más eficaz para derrotar al unionismo español en referencia a las opciones que representaban PP y PSE. La caída en votos de EH fue similar en los tres territorios. Los 20.567 alaveses que respaldaron a la coalición abertzale en 1998 se quedaron en 11.793 y los 100.337 vizcaínos cayeron hasta los 61.128. También en Guipúzcoa se produjo una pérdida de 34.000 votos. Por capitales, el mayor descenso de EH se registró en San Sebastián, donde pasaron de representar el 19,3 por ciento de los ciudadanos al 10,4 por ciento. El desvío de votos al PNV y EA ha sido una de las constantes en los bajones electorales de los abertzales