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28 Internacional JUEVES 16 2 2006 ABC ACOGOTAR A HAMÁS N o se debe hacer la mínima concesión a los malvados. La victoria electoral de Hamás es un desastre para Oriente Próximo y preconizar la confraternización con los triunfadores en las urnas, como hacen Javier Solana y casi todos los dirigentes de la Unión Europea, es un trágico error. Hamás figura en la lista europea de organizaciones terroristas y ha obtenido la mayoría absoluta sin renunciar al terrorismo y proclamando su deseo de aniquilar al Estado de Israel. Sus dirigentes no han hecho un solo gesto que pueda hacernos suponer que van a cortar lazos con quienes se embuten en chalecos explosivos y aborALFONSO dan autobuses escolaROJO res con la aviesa intención de despedazar judíos. Hace ya tiempo, en Jerusalén, escuché de labios de un viejo periodista que mientras parte de los palestinos odien más a los judíos de lo que aman a sus propios hijos, la paz sería imposible. Era una frase tremenda, pronunciada al día siguiente de que un terrorista se inmolara en el interior de un autobús de la línea 19, y a los pocos minutos de que la madre del asesino- suicida apareciera en la pantalla del televisor, deshecha en llanto y gritando que sólo ansiaba que el resto de sus hijos siguieran el ejemplo del hermano mayor. Si hubiera elecciones libres en los países árabes, probablemente los fanáticos islámicos ganarían en muchos de ellos. El triunfo de Hamás ha sido impecablemente democrático, pero el éxito en las urnas no modifica la naturaleza de las cosas. El mundo occidental, los países donde se respetan los derechos humanos, impera la ley, hay separación de poderes y la religión pertenece a la esfera íntima del individuo, no puede confraternizar con quienes preconizan la bomba como supremo argumento. Ni moral ni políticamente se puede reconocer a un gobierno vinculado al terrorismo. Tampoco darle ayuda financiera. El mensaje de la UE debe ser claro: ustedes han ganado en las urnas, tienen derecho a gobernar y contarán con nuestra ayuda, pero antes deben renunciar al horror y aceptar el derecho a la existencia del Estado de Israel. Publica The New York Times que Washington y Jerusalén planean una campaña para acogotar a Hamás, negando el pan y la sal a los palestinos, para forzar nuevas elecciones que permitan el retorno de Al Fatah al poder. Dejando a un lado que los dirigentes de Al Fatah, con Arafat al frente, han sido unos corruptos de espanto, la táctica tampoco llevará a sitio alguno. En la larga y penosa historia del conflicto palestino- israelí no hay un solo indicio de que empujar a la población de Gaza y Cisjordania hacia la desesperación y la miseria haya contribuido a hacerla más razonable y moderada. Dicho esto, hay que subrayar que las concesiones, meter dinero a espuertas y los apoyos diplomáticos, tampoco. El codorniz- gate de Cheney, otra pesadilla política para la Casa Blanca El número dos de Bush lo describe como el peor día de mi vida la descarga del vicepresidente durante una cacería refuerza las percepciones de un gobierno con más secretos que puntería PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. El codorniz- gate -la accidental perdigonada con la que el vicepresidente Cheney alcanzó este sábado a un prominente benefactor republicano durante una cacería en Texas- -se está transformado en una nueva pesadilla política para la Casa Blanca. La lenta y poco arrepentida reacción del todopoderoso número dos de la Administración Bush está alimentando una creciente tormenta en Washington sobre las percepciones de un gobierno de gatillo ligero, poca puntería y demasiados secretos. Después de que el suceso fuera ocultado durante 24 horas y que el vicepresidente se haya mantenido en silencio durante cuatro días, las presiones se han multiplicado dentro de la Casa Blanca para que Cheney ofrezca algún tipo de disculpa o explicación pública. Maniobras que han renovado la especulación sobre un creciente distanciamiento entre el presidente b La lenta reacción ante Bush y su influyente vicepresidente. A pesar de estar considerado como el vicepresidente con más poder en la historia de Estados Unidos, Cheney habría cedido a estas presiones ofreciendo una entrevista a la simpatizante cadena de televisión Fox, propiedad de Rupert Murdoch, en la que ha descrito el accidente como el peor día de mi vida Con todo, esta tardía reacción ha puesto de manifiesto la falta de comunicación fluida entre la Casa Blanca y un vicepresidente con reputación de operar en un universo al margen del Despacho Oval, y bajo el instinto de comparecer lo menos posible ante los medios de comunicación. Este afán por el secretismo no es precisamente nuevo. Al principio de la Administración Bush, el vicepresidente libró una comentada batalla judicial para no divulgar los nombres de ejecutivos de empresas de petróleo y gas con los que se había reunido como responsable de un grupo de trabajo sobre política. Sus actividades diarias y desplazamientos, en contraste con el presidente, tampoco son del dominio públicos. Lo cual contrasta con la indiscreta locuacidad demostrada por su ex jefe de gabinete, Lewis Scooter Libby, procesado por el caso de la espía delatada. Hermetismo Tras el abrumador festival de chistes, chascarrillos y blogs generado por el codorniz- gate la oposición demócrata ha empezado a intentar capitalizar este bochorno de la Casa Blanca. Para el portavoz en la Cámara Alta, Harry Reid, el silencio de Cheney forma parte de la naturaleza hermética de este gobierno, que piensa que el pueblo de Estados Unidos no tiene derecho a saber lo que está pasando A juicio de la senadora Hillary Clinton, la negativa de este gobierno a sincerarse con el pueblo estadounidense en cuestiones grandes y pequeñas es muy inquietante porque va en contra de la forma en que se supone que funciona nuestra democracia constitucional La víctima, Harry Whittington, sigue bajo observación después de haber sufrido este martes un ataque cardiaco asintomático. El accidente de caza fue ocultado durante 24 horas y Cheney se mantuvo en silencio cuatro días REUTERS Washington admite errores en su proceder ante el Katrina El secretario del Departamento de Seguridad Interior de Estados Unidos, Michael Chertoff (en la imagen, escuchando las protestas del reverendo Lennox Yearwood Jr. hizo frente ayer a las preguntas y críticas del Comité de Seguridad Interior del Senado en relación con su actuación tras el paso del huracán Katrina reconociendo errores en su actuación. Chertoff coincidió con los miembros del comité en afirmar que era completamente correcto que los medios y la logística movilizados para hacer frente al Katrina fueron inadecuados y que se habían producido muchos fallos