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ABC MIÉRCOLES 15 2 2006 Opinión 5 UNA RAYA EN EL AGUA LONELY N una guía turística de Barcelona, Lonely Planet, se propone a los visitantes el siguiente tema de conversación para amenizar sus charlas con los nativos del lugar: ¿Cómo pudo ser Carod tan tonto para negociar en secreto con ETA? La preguntasupone de antemano dos premisas. La primera, que el viajero en cuestión tiene ganas de gresca, porque a los catalanes no les pone demasiado hablar de CarodRovira con el primero que llega. La segunda es más peliaguda: da por sentado que negociar con ETA es cosa de tontos. Escrito está. Tirando del segundo hilo se puede llegar a especulaciones muy sugestivas, que desde luego ofrecen luminosas perspectivas de conversación. Por ejemplo, la de si la condición de tonto la otorga el hecho de negociar con ETA o depende de quién lo IGNACIO haga y de cómo. También CAMACHO se puede preguntar el perplejo visitante de la Ciudad Condal qué hace un tonto con tanto poder, convertido en eje de la política autonómica y hasta de la nacional en virtud de sus alianzas parlamentarias. Ampliando el campo discursivo, cabe analizar el curioso porvenir de algunos tontos en política, asunto sobre el que el cine norteamericano ha propuesto en los últimos años algunas reflexiones enriquecedoras. La más aguda se llamaba Bienvenido míster Chance y trataba de un tonto- -un simple, más bien; un vulgar jardinero- -que llegaba nada menos que a presidente de la nación. El simple, encarnado por Peter Sellers, decía frases muy huecas que, dotadas de la solemnidad conveniente, se convertían en asertos de gran éxito. Incluso, en su simpleza, cuajaba en un aceptable gobernante, desarrollo que envenenaba el mensaje aparentemente edulcorado, y venía a sugerir por un lado que los presidentes de verdad no son mucho mejores- ¿hace falta poner ejemplos? y por el otro, que lo verdaderamente simple no era el sobrevenido líder, sino la sociedad que lo elegía. Otro tonto cinematográfico que adelantaba con provecho en la escala social era Forrest Gump. Su filosofía consistía en pensar que la vida es como una caja de bombones, en la que nunca sabes lo que se va uno a encontrar, y así prosperaba en una sociedad tan abierta que presume de que cualquiera puede llegar a cualquier sitio. Es cuestión de suerte y de estar en el sitio adecuado en el momento oportuno. En ocasiones, uno llega sin darse cuenta, que es lo que le pasaba a Forrest Gump, quien algunas veces se veía en la tesitura de hablar en público y, como míster Chance, soltaba alguna banalidad que era inmediatamente aplaudida como una ocurrencia muy profunda. El fondo del mensaje era muy shakespeareano: la vida no es más que un cuento contado por un idiota, llena de ruido y de furia. En medio de esa alharaca furiosa, a veces resulta difícil distinguir a los tontos, quizá porque en el fondo la mayoría no seamos más listos. Los redactores de Lonely Planet han planteado bajo su inocente propuesta una cuestión vitriólica. Y precisamente en días como éstos, en los que negociar con ETA parece cualquier cosa menos una tontería. O no, que diría el otro. E BANDOLEROS DE BLOG Y FORO I usted no tiene su propio blog, ni es moderno, ni está en la onda, ni nada de nada. A ver, parece que al fondo un señor levanta la mano: -Pues yo soy todo eso, porque tengo un bloc magnífico, clásico, que compré en Muñagorri. Ese bloc suyo no vale un pimiento. Acaba en ce: bloc. El hiperguay, el megamogollón, termina en ge: blog. Todo el mundo tiene su blog. Si no tienes tu blog, no eres nadie. ¿Qué significa blog? Bitácora, creo. Se cuelga en internet. Un blog es lo menos que se despacha en web. Un señor lo coloca para poner lo que se le ocurre, y para que, a su vez, los que lo lean añadan sus comentarios a calzón quitado. -Vamos, como las paredes de los retretes antiguos de la estación de Utrera, pero en internet... Más o menos. Pero las pintarraqueadas paredes de los excusados de la estación de Utrera eran un maANTONIO nual de respeto y cortesía al lado de BURGOS los blogs. Según contó Salvador de Quinta, en aquellas ferroviarias letrinas alguien puso: En este mismo rincón y en este mismo retrete, le di por culo a un factor, al que pica los billetes y hasta al jefe de estación Eso sería ahora Versalles. En los blogs se leen cosas peores, y con nombres propios: te dicen quién es el jefe de estación. Sin ninguna prueba. Mucha basura. Cobardía del anonimato. Territorio de impunidad. Lo que era la sierra con el bandolerismo es ahora el llano de los blogs. Más inquietantes, aleatorios y peligrosos. Te subías a una diligencia para cruzar Despeñaperros y sabías que te podía salir la partida del Tempranillo. Ahora entras en los blogs y no sabes lo que te puedes encontrar. Pueden robarle a cualquiera la fama, el honor, la credibilidad. La verdad misma es desvalijada a cada momento. Nadie sabe con qué intenciones. Y nada digo de los parientes cercanos de los S blogs: la familia numerosa de los foros. Piense un tema, por raro que le parezca, y de eso hay setenta foros y siete docenas de blogs. Enlazados y conectados unos con otros. Donde todas las famas son puestas en almoneda. Donde todo fundamentalismo tiene su asiento y su nick Hay quienes aseguran que en los partidos políticos hay militantes que, bien desde la sede, bien desde su casa, se dedican diariamente, echándole horas y horas, a entrar en estos ámbitos de lo que sobre el papel es saludable libre opinión, para repetir las consignas al uso y para descalificar insultando y desprestigiando a quien se atreva a llevar la contraria a sus ideas. Los talibanes nos tienen rodeados. Se está imponiendo una generalizada estética del blog virtual, y algo que es más triste: la ética del foro. Que es la absoluta falta de ética. Si esos usos quedasen por lo menos en internet, que tienes que entrar en una determinada URL para que te salga tanta basura destapada... Pero han saltado a los programas de cuchicheo y cotilleo de la TV, mal llamados del corazón. ¿Qué has hecho, corazón, para que pongan tu nombre a la basura? Con la misma temeridad e impunidad de los blogs, unos bien pagados foreros, sin mayor formación que su mala baba y su falta de rigor, haciéndose pasar por periodistas, opinan de todo lo opinable, asaltan honor y fama ajenos, de los vivos y los muertos, y se inventan lo que quieren. Ayer lo comprobé una vez más. Llamé a Houston y hablé con Amador Mohedano para preguntarle por Rocío. Sólo oyendo la voz de Amador sé cómo está Rocío, no me tiene que dar más detalles. Y le oí una voz llena de vida, de esperanza, hasta con su jí, jí, já, já. Colgué el teléfono y puse la tele. Allí, unos foreros inmisericordes estaban prácticamente metiendo a Rocío en la caja. En la caja del dinero podrido que trincan por repetir en la tele las mismas vilezas que otros bandoleros, asaltantes de la verdad, escriben gratis total en los blogs y los foros.