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50 Sociedad LUNES 13 2 2006 ABC Con 19 alumnos y otro centro educativo a 800 metros, el Colegio de Primaria Rivera Casás de San Ciprián (Lugo) cuesta a las arcas gallegas la friolera de 1.849 euros mensuales por niño. Condenado a priori a desaparecer, guarda un as en su manga: la promesa electoral del nuevo gobierno gallego Batalla política por el colegio más caro de España TEXTO: ÉRIKA MONTAÑÉS FOTOS: MIGUEL MUÑIZ SAN CIPRIÁN (LUGO) La noticia alimenta las páginas de los diarios locales desde hace casi tres años. La parroquia de San Ciprián, en el término municipal de Cervo (Lugo) cuenta con poco menos de 3.000 habitantes, unos 130 alumnos escolarizados en total, pero cobija, con apenas 800 metros de separación, dos centros educativos distintos. Y enemistados. La lugareña guerra del Villarriba y Villabajo parece más viva en este lugar que en ningún otro: el Colegio de Educación Infantil y Primaria (CEIP) Galdín se encarama en la parte alta del pueblo, donde el centenar de chavales hoy matriculados se trasladan diariamente en un autobús escolar sufragado por el Ayuntamiento de Cervo, regido por el Partido Popular. Abajo, a los pies de la Mariña lucense y a escasos metros de las frías aguas del Cantábrico, el CEIP Rivera Casás resiste con 37 alumnos, 19 de Primaria que reciben sus clases en un terreno ya desafectado y apto para uso municipal. Pervive, sobre todo, con la aquiescencia de la nueva Consejería de Educación (en manos socialistas) a pesar de que cada alumno reporta unos costes a las arcas municipales y autonómicas (entre mantenimiento, luz, agua y transporte escolar) de 1.849 euros mensuales. En suma, no hay ningún otro colegio en España, ni en la enseñanza pública ni en la privada, que resulte tan caro. Con tal sangría económica, ¿son necesarios ambos colegios? Bucear en la respuesta lleva a los dos extremos de una particular liza política, de traspaso o quebranto de competencias por parte de las administraciones, que se ha reproducido entre las gentes del pueblo como una auténtica pugna social. La terminología bélica no es algo exagerado en este caso, que ha vivido episodios de encono verbal (y otros no tan civilizados, según relatan algunos de sus protagonistas) entre los defensores acérrimos de una u otra postura. En todo caso, el más fuerte en la batalla se decidirá en los tribunales, puesto que en estos momentos hay un contencioso administrativo abierto para dirimir a qué instalaciones avala la razón. De no ser la justicia, los vecinos de San Ciprián confían en que sean los comicios municipales del próximo 2007 los que sí pongan las cosas en su sitio. Es un capricho de la Xunta y un despilfarro de dinero público A raíz de preguntas parlamentarias formuladas a la Consejería de Educación, las cifras que ha compilado el teniente de alcalde del municipio de Cervo y diputado autonómico por el PP, José Manuel Balseiro, no dejan espacio a las dudas: el pago de 7 profesores que aleccionan a 19 estudiantes de Primaria, 3.240 euros anuales por alumno en un autobús que traslada a 5 alumnos, los 60.000 euros anuales que paga el Ayuntamiento para el mantenimiento y suministro de luz y agua convierten al colegio Rivera Casás en el más caro de España para una Administración. Balseiro critica la aberración cometida por Educación al hacer caso omiso de lo estipulado por la Xunta anterior. Y acusa: Es un simple capricho que está suponiendo un auténtico despilfarro del erario público. Galdín: con premura, y legitimidad Ambos bandos coinciden en que procede la reunificación de la comunidad educativa en un solo centro, con el debido aprovechamiento del edificio restante. Así lo entendió también la anterior Consejería de Educación, primero a favor del Rivera Casás (cuestión que suscita recelos) y después del Galdín. Con cierta premura, tras haber perdido las elecciones del pasado 19 de junio, el departamento autonómico ya en funciones se apresuró en cerrar el 14 de julio de 2005 el conflicto de la comunidad educativa en San Ciprián al aprobar la desafectación de unos 5.000 metros cuadrados del terreno de abajo y la agrupación en el Galdín de todos los alumnos matriculados. Gestionó, a tal efecto, una partida presupuestaria del orden de un millón de euros para mejorar la dotación arquitectónica y tecnológica de ese colegio. Adjudicó las obras y dejó todo dispuesto para que, en septiembre, con el inicio del curso académico, San Ciprián sólo tu- El PSOE achaca el interés por derribar el colegio a los criterios urbanísticos del Consistorio de Cervo viese un colegio: el CEIP Galdín. Mientras, el Consistorio de Cervo obtenía la correspondiente modificación de las normas subsidiarias de planeamiento para reconvertir el área del Rivera Casás en una zona verde de esparcimiento. Según achaca la dirección de este último centro y reconoce el alcalde del municipio, José Insua, su maniobra de presión, ante el cambio de riendas en la Consejería, que hoy dirige Laura Sánchez (PSOE) fue convocar una reunión a principios de curso e incitar a los padres a firmar el traslado de matrícula. Se cambiaron unos 80 niños. Elena Aramendia, de la directiva de la APA (Asociación de Padres) de Galdín, justifica el traslado en los servicios de comedor, las puertas de seguridad que tiene el colegio, la supresión de barreras arquitectónicas... Con el dinero invertido, las instalaciones del Galdín me gustan más y... ¿qué me supone a mí trasladar a mis hijas a 800 metros de distancia si el centro está Dos cursos, dos Gobiernos, dos colegios y dos historias La foto que acompaña estas líneas representa parte de los matriculados en el colegio pendiente de demolición, el CEIP Rivera Casás, hace sólo dos años. La cara opuesta de lo que sucede este curso académico. El Galdín sobrevivía entonces con 30 alumnos, frente al centenar que ostentaba el colegio de abajo. Una contundente inversión presupuestaria, la lucha encarnizada del Ayuntamiento de Cervo y el convencimiento de la mayor parte de los padres dieron la vuelta a la tortilla y hoy, esta foto, es el símbolo de que en el Rivera Casás cualquier tiempo pasado, fue mejor Sin embargo, la socialización de los niños- -con 3 ó 4 como mucho en cada aula- -no se ha visto torpedeada, asegura la dirección del centro, sino que se observa la integración de los alumnos y un más correcto aprendizaje motivado por la atención personalizada. Los siete profesores que aún permanecen en el centro y la asociación de padres llegaron, incluso, a formar una plataforma para luchar por la perduración de su colegio, hasta el punto de realizar de motu proprio las tareas de limpieza y acondicionamiento del colegio. Quieren o los dos centros o la agrupación educativa en el Rivera Casás y no contemplan más opciones. Aspecto del Rivera Casás en 2004; situación contraria a la que vive hoy