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ABC LUNES 13 2 2006 Internacional 29 La OTAN nació para confrontar a la Unión Soviética y la URSS se agotó en su guerra de Afganistán. Ahora la Alianza Atlántica tiene en este atormentado país su prueba más difícil El desafío afgano TEXTO: ENRIQUE SERBETO FOTO: EPA BRUSELAS. La Alianza Atlántica aceptó en diciembre de 2001 el encargo de la ONU de desplegar una fuerza militar para ayudar a que nuevas autoridades tomasen el control efectivo del país que dejaron en su huida los talibanes. Desde entonces, la mayor organización militar del mundo, ni siquiera ha extendido su presencia a todo el territorio afgano. La cicatería de muchos gobiernos, la carencia de medios de otros, los entresijos políticos de las relaciones transatlánticas han ralentizado una operación en la que la OTAN se juega su prestigio como una entidad capaz de velar por la seguridad de occidente. En la reciente cumbre de ministros de Defensa de Taormina (Italia) los 26 ministros han podido respirar tranquilos porque el Parlamento holandés aprobó por fin la autorización para el despliegue de tropas en la ampliación de la misión conocida como ISAF hacia el sur del país. Dinamarca, a pesar de las situación creada por las caricaturas de Mahoma, no ha vacilado ni un segundo a la hora de confirmar el envío de 300 soldados. Después de Kabul, el norte después y el este en tercer lugar (donde está España) ahora la OTAN va a extender su presencia en el peligroso sur de Afganistán, donde la conflictiva frontera con Pakistán vuelve las cosas extremadamente complicadas. A la organización le falta ahora encontrar voluntarios para la futura expansión al este, algo en lo que el secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, seguramente tendrá que trabajar durante mucho tiempo para obtener los medios necesarios. Una mujer con burka pasa ante la Policía antidisturbios en el centro de Kabul no. El año pasado, la OTAN decidió que debía crear una fórmula de sinergia para mejorar la coordinación entre las dos misiones cuando actúen en la misma zona, pero no se ha logrado nunca un consenso para unificarlas. España y Francia, que han participado en las dos, son los países mas reticentes a esta unificación. Sin embargo, los militares de la OTAN creen que eso se producirá de una forma natural si la presencia de militares occidentales tiene éxito, es decir, que la lucha contra el terrorismo termina con la derrota de los terroristas. En otro caso, puede suceder lo contrario, que la lucha contra Al Qaida se generalice y que al final sea la ISAF la que termine teniendo que usar los mismos métodos que libertad duradera Los mandos norteamericanos que han estado combatiendo en el sur han advertido que los talibanes no estarán esperando a los soldados de la OTAN con comités de bienvenida, sino que muy probablemente intentarán complicar todo lo posible la instalación de las fuerzas de la ISAF. En estas mismas páginas, De Hoop Scheffer ya advirtió que los militares que van al sur no llegan con una mano atada a la espalda sino que tienen instrucciones de defenderse en caso de que su misión sea puesta en peligro. Libertad duradera En Afganistán, la ISAF convive con una misión previa lanzada por Estados Unidos justo después del 11 de septiembre y bendecida después por la ONU, llamada libertad duradera con misiones mucho más ofensivas de lucha directa contra los grupos terroristas de Al Qaida, que intentan levantar cabeza en las zonas de Afganistán donde no llega la autoridad del Gobier-