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18 Nacional LUNES 13 2 2006 ABC Aunque no ha existido una ruptura formal con ERC y IU, José Luis Rodríguez Zapatero y su Ejecutivo no ocultan ya que prefieren a CiU. Los gestos y las formas en estos primeros plenos del mes de febrero en la Cámara Baja así lo demuestran Los socialistas cambian de socios TEXTO: J. L. LORENTE FOTO: DANIEL G. LÓPEZ MADRID. El pacto sobre el Estatuto catalán alcanzado en la Moncloa durante la noche del día 21 de enero entre el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de CiU, Artur Mas, ha marcado un antes y un después en el devenir de la legislatura, justo ahora que se llega al ecuador de la misma. Así se ha podido comprobar en el recién comenzado periodo de sesiones del Congreso. Los gestos y las formas en estos primeros plenos del mes de febrero dejan claro que el Gobierno socialista ha cambiado de socios. Aunque no ha existido una ruptura formal con ERC y IU, José Luis Rodríguez Zapatero y su Ejecutivo no ocultan ya que prefieren a CiU. Prueba de ello fue la imagen el pasado miércoles de Zapatero esperando en los pasillos de la Cámara Baja a que el portavoz de los nacionalistas catalanes, Josep Antoni Duran Lleida, saliese del hemiciclo para caminar juntos a la zona de gobierno del palacio de la Carrera de San Jerónimo, donde se reunieron por espacio de quince minutos. Zapatero, con Pérez Rubalcaba al fondo, escenificó esta semana con Josep Antoni Duran las buenas relaciones PSOE- CiU Duran defiende a Zapatero Otro ejemplo de ese cambio de parejas de baile fue la actitud de Duran también el pasado miércoles cuando salió en defensa del jefe del Ejecutivo ante los ataques del líder de la oposición, Mariano Rajoy, en la sesión de control al Gobierno. El portavoz de CiU aprovechó la pregunta sobre el IPC que iba a formular a Zapatero para criticar al presidente del PP. El líder del primer grupo de la oposición había cuestionado minutos antes, durante su interpelación al jefe del Ejecutivo, el pacto del 21 de enero. Pero la prueba más clara de ese cambio de socios del Gobierno socialista fue la rueda de prensa que Duran ofreció también el miércoles. El motivo de dicha comparecencia ante los medios informativos era hacer balance del anterior periodo de sesiones y explicar las prioridades de CiU para el actual. Pero Duran terminó dando a conocer los peajes inmediatos que deberá pagar el PSOE en materia legislativa para contar con el respaldo de los nacionalistas catalanes: cambios sustanciales en los proyectos de ley de dependencia y reforma fiscal, además de mantener la unidad de acción durante el trámite parlamentario del nuevo Estatuto catalán, que al fin y al cabo es la principal prioridad de CiU. Desde luego, no hubiera sido posible entender las exigencias de Duran si el Gobierno mantuviera todavía su alianza con ERC e IU. En esa rueda de prensa, el portavoz de los nacionalistas catalanes explicó que su grupo afronta la nueva etapa con una voluntad de implicación positiva en todos los temas, como hemos hecho siempre, pero con la confianza y la seguridad de que en este periodo de sesiones va a ser más posible implicar- Nos han robado la cartera decía resignado hace unos días uno de los ideólogos de ERC CiU ha dejado claro que no va a establecer ningún pacto permanente en esta legislatura con el PSOE nos positivamente Tras esa afirmación, Duran sostuvo que CiU no va a establecer ningún pacto permanente con el Gobierno del PSOE, le falten o no apoyos parlamentarios y sea cual sea la actitud de otros grupos parlamentarios que le vienen prestando apoyo estable en referencia a ERC e IU. Desolación en Esquerra No obstante, el dirigente nacionalistas hizo hincapié en que CiU es una opción política responsable, que ha sabido en todo momento garantizar la estabilidad política a un Gobierno cuando éste lo ha necesitado Además, explicó que estamos en disposición de garantizar esa estabilidad política siempre y cuando seamos capaces de encontrarnos a partir de los acuerdos y de los contenidos de nuestro programa Por último y sin que ningún informador le preguntase, Duran quiso aclarar que a lo largo de este periodo de sesiones y de esta legislatura no va a existir implicación de CiU en el Gobierno, participando en el Ejecutivo socialista Mientras tanto, en ERC e IU también dan por hecho que han dejado de ser socios preferentes del Gobierno de Zapatero. En la filas republicanas reina la desolación. Nos han robado la cartera señalaba con tono de resignación hace unos días uno de los ideólogos del grupo de los independentistas catalanes. En efecto, el protagonismo parlamentario de ERC ya no es tal justo en la semana en que se puso en marcha la tramitación en ponencia del Estatuto catalán. Se han terminado los contactos permanentes con la dirección del Grupo Socialista y al portavoz de los republicanos, Joan Puigcercós, se le ha visto muy poco en el nuevo periodo de sesiones. Ejemplo de ello fue la rueda de prensa posterior a la primera reunión de trabajo de la ponencia estatutaria, en la que Puigcercós ni siquiera abrió la boca, tras dejar todo el protagonismo al máximo dirigente de su partido, Josep Lluis Carod- Rovira. En Izquierda Unida están a la espera de los movimientos del Gobierno, aunque ven con malos ojos el acercamiento del PSOE a CiU. En cuanto a principios ideológicos, la coalición que lidera Gaspar Llamazares está a años luz de los nacionalistas catalanes- -especialmente, de los democristianos que lidera Duran- -y ese cambio de socios del Ejecutivo de Zapatero es interpretado como una ruptura de la unidad de acción de los partidos de izquierda. Pese a todo, en IU hay menos desolación que en ERC. Se consuelan pensando que un distanciamiento del PSOE no estaría del todo mal visto por su electorado a estas alturas de la legislatura, dado que la coalición de Llamazares no ha frenado la caída en las encuestas de intención de voto. Por su parte, en el PP se ve el cambio de socios del Gobierno de Zapatero con expectación, aderezada con ciertas do- sis de intranquilidad. Los populares conocen ya cuál será la estrategia de socialistas y nacionalistas catalanes a partir de ahora: meter al PP y a ERC en el mismo saco mientras ellos intentan quedarse en la moderación del centro político. Así lo dejaron claro PSOE y CiU en la primera reunión de trabajo de la ponencia estatutaria. PP, cambio de estrategia Además, los dirigentes del principal grupo de la oposición son conscientes de que el cambio de parejas de baile en el Congreso les hará cambiar su estrategia. No será válido su discurso de que el Gobierno socialista se ha instalado en la radicalidad, porque ya no existirán los sobresaltos permanentes a los que ERC sometía al PSOE con su actitud de chantaje permanente. Las miradas en las filas del PP se dirigen a las elecciones generales. Habida cuenta de la dificultad que entraña lograr la mayoría absoluta, un compromiso preelectoral entre el PSOE y CiU dejará a los populares sin muchas opciones de conseguir apoyos estables en caso de que resulten ganadores por la mínima en los comicios legislativos. Rajoy y su núcleo duro no confían en que Zapatero se comprometa ahora a no intentar formar gobierno si su partido no es la fuerza más votada en las elecciones, como hizo el actual jefe del Ejecutivo durante la campaña del 14- M. No obstante, los dirigentes del PP esperan que, llegado el caso, un vuelco en los comicios generales hará a CiU replantearse la situación y recuerdan que en 1996- -antes del pacto del hotel Majestic, que llevó a José María Aznar a la Moncloa- -las relaciones de populares y nacionalistas tampoco eran buenas.