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ABC LUNES 13 2 2006 Opinión 7 TRIBUNA ABIERTA POR JUAN G. COTINO UNAS NOTICIAS INQUIETANTES Queremos que el Estado de Derecho gane la batalla contra ETA y que no se deje engatusar por los supuestos cantos de sirena de los etarras. Ellos sólo conocen el canto de las bombas, de las pistolas y de los gritos de dolor STOS días se están sucediendo una serie de noticias relacionadas con la lucha antiterrorista que podríamos calificar, siendo magnánimos, de inquietantes. Da la sensación de que alguien quiere que retrocedamos en el tiempo y volvamos a los años en los que las víctimas estaban olvidadas, escondidas e incluso rechazadas por la sociedad, y los terroristas tenían carta blanca para adueñarse de la calle, de las instituciones, de la libertad de todos los españoles. No quiero caer en el tremendismo fácil, pero inquieta conocer algunos acontecimientos. Inquieta, y mucho, que el fiscal general del Estado, en una clara maniobra política que no ha tenido ni la vergüenza de maquillar, aparte a Eduardo Fungairiño de la Fiscalía Jefe de la Audiencia Nacional. Se destituye a un hombre, sin argumentos, olvidando que ha sido una de las personas claves en la lucha contra el terrorismo que tan buenos frutos ha dado en los últimos años. ¿Esta medida es una prueba de que el Gobierno busca contentar a los terroristas? ¿Tiene algo que ver este cese con los juicios de la Casa de Campo? ¿Y con las condenas pendientes de Otegi? Unas preguntas que estos días se han escuchado en diferentes medios y que ahora mismo no tienen respuesta, pero su simple planteamiento ya resulta inquietante. Inquieta, y mucho, que tras anunciar la salida de Eduardo Fungairiño de la Audiencia Nacional conozcamos que el fiscal general del Estado, Cándido Conde Pumpido, apoya la acumulación de penas en el caso de los terroristas más sanguinarios y crueles de la banda criminal ETA. Inquieta saber que el inmovilismo de la fiscalía puede llevar a la calle a los autores de atentados tan brutales como el de Hipercor; el atentado contra la casa- cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza, que mató a 11 personas, entre ellas cinco niños; el asesinato de Manuel Broseta o de la fiscal Carmen Tagle. Inquieta, y mucho, pensar que pronto podremos ver en la calle a Henri Parot, a Santi Potros, a Pakito o a tantos terroristas que han sembrado de horror, sufrimiento y desesperación toda la sociedad española. Inquieta, y mucho, ver como Batasuna, ETA según los tribunales, sigue tranquilamente contaminado a la sociedad vasca y a la española sin que veamos la firmeza necesaria por parte del Ministerio del Interior para impedir que escuchemos la sinrazón de los terroristas. Han vuelto a la calle, ha renacido la kale borroka y el Gobierno parece que no dice ni hace nada. Inquieta, y mucho, escuchar al presidente del Gobierno afirmar, en un periódico ruso, que no está lejos el momento en el que se creen las condiciones necesarias para el inicio de dicho proceso de diálogo con ETA. Inquieta porque llevamos mucho tiempo con estas afirmaciones de Zapatero sin que haya dado ni una sola explicación sobre las supuestas negociaciones de los dirigentes socialistas con la banda terrorista ETA. Inquieta, y mucho, que el presidente del Gobierno no esté en Valencia con las víctimas del terrorismo, con los que sufren las terribles secuelas del terroris- E ÁNGEL CÓRDOBA mo. No hay un acto del presidente, por importante que parezca, que le impida acudir a este Congreso para dar un abrazo a cada una de las víctimas del terrorismo. Frente al terrorismo no valen las excusas. Zapatero se contenta con enviar una carta a regañadientes aceptando formar parte del Comité de Honor del Congreso, pero no estará allí. Inquieta, y mucho, comprobar cómo nos estamos durmiendo otra vez y estamos olvidando. Nos dormimos en la lucha contra el terrorismo que tan buenos resultados estaba dando. ETA ha estado al borde del precipicio pero alguien ha pensado que no era conveniente darle la puntilla definitiva a la banda terrorista. Algún día tendrá que explicar las razones de su comportamiento y por qué enterró el Pacto Antiterrorista. Y olvidamos a las víctimas, a los que sufren. El Gobierno se ha empecinado en deslizar la idea de que las víctimas del terrorismo están politizadas. A Irene Villa, a los padres de Miguel Ángel Blanco, a la viuda del teniente coronel Blanco, a los familiares de Fernando Buesa, de Fernando Múgica o de Manuel Broseta, a la madre de Joseba Pagazurtundúa, a los familiares de muchos miembros del Cuerpo Nacional de la Policía, de la Guardia Civil, de militares, de ciudadanos anónimos, estoy recordando a un conductor de la EMT de Madrid, les une el dolor, la rabia, la impotencia. Si alguien es capaz de lanzar la insidia de que están politizados demuestra que ha dedicado muy pocas horas a hablar con ellos, a escucharles, a darles apoyo y cariño. Frente a estas inquietudes quiero, queremos, un Gobierno valiente. Queremos un presidente del Gobierno firme, que no busque atajos, que no se sienta en la tentación de creer que él solo, alejado de los medios que han funcionado tan bien en los últimos años en la lucha contra el terrorismo, acabará con la banda criminal. Queremos un presidente del Gobierno que no piense tanto en los nacionalismos, en los beneficios políticos, en las rentas electorales. Queremos un presidente del Gobierno que piense en las víctimas y no sólo en un diálogo con ETA o en una tregua que sólo esconderá una nueva trampa. Queremos que el Estado de Derecho gane la batalla contra ETA y que no se deje engatusar por los supuestos cantos de sirena de los etarras. Ellos sólo conocen el canto de las bombas, de las pistolas y de los gritos de dolor. Presidente, ya se lo dije una vez, olvide la hoja de ruta trenzada por la banda terrorista, sea fiel al Pacto Antiterrorista, aléjese de los atajos que la experiencia del pasado ha demostrado que nunca son buenos, apoye de verdad a las víctimas, no se olvide nunca de ellas y nos tendrá a todos a su lado, juntos, contra ETA, por la paz y la libertad. Consejero de la Comunidad Valenciana REVISTA DE PRENSA POR JUAN PEDRO QUIÑONERO AMÉRICA DUDA DE ESPAÑA ¿Cuál es el puesto de España en América? De Nueva York a Santiago de Chile, de México a Brasil, Reuter, La Nación y una veintena de periódicos destacan la petición urgente de Naciones Unidas al Gobierno español para que reconsidere su decisión de retirar a los infantes de Marina de Haití. En Santiago de Chile, El Mercurio destaca su entrevista con José María Aznar, fechada en Washington, lanzando graves advertencias: El mundo iberoamericano tiene dos riesgos. Está el peligro de quedar descolgado del mundo desarrollado. El segundo riesgo es el del populismo, el recurso a viejas fórmulas que han fracasado Aznar propone una reflexión común, entre españoles y americanos, cuando también está en juego el puesto de España en América. Desde esa óptica, la retirada de los infantes de Marina de Haití se percibe con inquietud y callada consternación. La Nación destaca las declaraciones de José Miguel Insulza, secretario general de la OEA, defendiendo con energía la permanencia de las tropas de la ONU. Univisión subraya que el anuncio de la retirada española se consuma cuando los países del Caribe y América central se disponen a negociar nuevos acuerdos con la UE. La retirada española favorecerá la expansión de las influencias francesa y anglosajona. Jamaica Observer comenta que el nuevo mercado único caribeño es una fuente de oportunidades comerciales, cuando Haití se hunde en su endémica crisis. Desde la República Dominicana, Hoy comenta, al mismo tiempo, la lejana esperanza de los posibles efectos del reingreso de Haití en la Comunidad Económica del Caribe, y el histórico legado cultural español simbolizado en Cervantes, patriarca común de España y los pueblos americanos. En el terreno de las influencias culturales, la Frankfurter Rundschau consagra un amplio reportaje a una nueva exposición de la escultura de un gran maestro catalán, Appeles- Fenosa. El Guardian prefiere insistir en la nube de arquitectos españoles internacionales y la nube de arquitectos internacionales que construyen en España. Menos optimista, Francesco Frangialli, secretario general de la Organización mundial del turismo, declara a L Express: En algunas zonas del litoral turístico español se están alcanzan la saturación, peligrosa. En las Canarias está prohibido construir hoteles, y los existentes están envejeciendo. En las Baleares, deben destruirse los edificios envejecidos prematuramente