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6 Opinión LUNES 13 2 2006 ABC VADE MECUM EN FIN FINAL DE ETA (Y DE ZAPATERO) LA DEMOCRACIA NUNCA ES UN ERROR H AY algo en lo que coincido plenamente con el editorialista de El País y que viene repitiendo de forma insistente: determinadas iniciativas, como una posible negociación para que ETA entregue las armas, sólo son posibles desde un gran consenso político y ciudadano; y el PP representa, no se olvide, a diez millones de votantes, tantos como el PSOE. Que lo diga el portavoz progresista y oficioso del Gobierno- -votado por otros diez millones de votos- -tiene su trascendencia. Pero en lo que ya no estoy de acuerdo es en la conclusión a la que llega ese periódico: que el PP no es leal al pacto en la política antiterrorista. JORGE TRIAS Ahora, el Partido SoSAGNIER cialista es el que gobierna y el que debe llevar la iniciativa en la lucha contra ETA. Y es, pues, ese partido el que tiene que ser leal con aquellos otros de la oposición que quiera incluir en un acuerdo sobre esa política para que apoye las medidas que piensa impulsar. Felipe González, hasta el inicio de la guerra sucia, fue leal con el PP y, no digamos, Aznar con el PSOE cuando suscribió el Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo el 8 de diciembre del año 2000. ¿Es hoy Zapatero leal con el PP? No da esa sensación sino, más bien, parece todo lo contrario. Mucho más preocupado por agradar a los grupos terroristas y a los partidos nacionalistas que se benefician directamente de ellos, ignora y desprecia al principal partido de la oposición, llegando a extremos paranoicos. Y no olvidemos que, si bien es cierto que la oposición tiene el deber de ser leal con sus compromisos (si los adquiere) no lo es menos que el Gobierno debería tener, precisamente por su posición, un plus de lealtad y de credibilidad. Zapatero tiene algo en común con Suárez: la osadía. Una osadía que le llevó al ex presidente a tomar decisiones trascendentales para España. El gobierno de Zapatero tendrá, sin duda, que dar pasos, incluso pasos arriesgados, para conseguir el fin de ETA, para lo cual el concurso del PP será imprescindible. ¿Habrá precio político? El precio político, terrible y dramático, lleva treinta años pagándose y ahí están los casi mil muertos que merecen un respeto. ¡Las víctimas, señor presidente, que son las víctimas! Quienes deseamos que Zapatero se apunte el éxito del fin de ETA no tenemos la sensación, de momento, que esté jugando limpio. El 11- M, cuando Aznar estaba convencido que la matanza de los trenes era obra de ETA, debió convocar al Pacto para involucrarlo en la repulsa. Luego ya no fue posible y el precio que pagó Rajoy fue perder las elecciones. A Zapatero le puede ocurrir lo mismo: si no involucra a Rajoy, de forma leal y convincente, es probable que, si lo del fin de ETA fuese una quimera, su sueño, además de no acabar con la serpiente, acabaría siendo su tumba política. E Sin embargo, más allá de la desolación que provoca tal L cuadro no puede resultar más desolador cuanpanorama, todas esas situaciones comparten un denomido se contempla desde la óptica de los estrategas nador menos desalentador: son el corolario de eleccionorteamericanos que diseñaron la Iniciativa panes celebradas en unas condiciones de relativa libertad. ra el Gran Oriente Medio. El 6 de noviembre de 2003, seis Como aseguraba un prestigioso semanario británico en meses después de la ocupación de Irak, George Bush ensu editorial principal de la semana pasada, de todos los marcaba el derrocamiento del tirano de Bagdad dentro errores cometidos por Estados Unidos (y el resto de Occide un esfuerzo estratégico mucho más ambicioso para dente) en Oriente Medio, su política de democraextender la causa de la libertad en un arco geotización no es uno de ellos Las elecciones libres gráfico que abarca desde el norte de África hasta no son una panacea, y muchos dictadores han siPakistán. Se trataba de una tarea dura y prolondo aupados a sus satrapías desde las urnas, como gada en el tiempo, pero que merecía la pena pormuestra la historia europea del siglo pasado. Peque, como afirmaba el propio Bush, durante los ro su inexistencia no es la alternativa. últimos sesenta años, los países occidentales Como sostenía Karl Popper, la prueba del nuehan justificado y se han acomodado a la falta de ve de un régimen auténticamente democrático, libertad en Oriente Próximo, pero esto no nos ha EDUARDO dejando de lado consideraciones de mayor enjunproporcionado una mayor seguridad A largo SAN MARTÍN dia, consiste simplemente en la posibilidad de plazo- -confesaba- -la seguridad no se puede obque los ciudadanos puedan mandar a casa a sus gobertener a costa de la libertad nantes sin derramamiento de sangre. La celebración de Dos años y medio después, el futuro cercano de tan unas elecciones libres no garantiza que ocurra lo mismo encomiable visión se presenta tan triste y oscuro como con las siguientes cuando quien alcanza el poder lo hace el reinado de Witiza. En síntesis: la ocupación de Irak ha con la pretensión de permanecer, no importa qué meencendido la mecha de una guerra civil en potencia y ha dios pueda utilizar para conseguirlo. Pero, ¿existe una alimentado el fenómeno del terrorismo más letal, y las opción mejor que aceptar sus resultados? Disponemos últimas elecciones no han podido conjurar ninguna de de ejemplos cercanos y dolorosos de lo que ocurre cuanlas dos amenazas; en Palestina, los radicales de Hamás do se violenta la voluntad popular en nombre de un bien se hacen con el poder, y en Egipto, sus hermanos mayosupuestamente superior (Argelia) res, la Fraternidad Musulmana, consigue importantes En Irak, el fragor de las bombas impide observar una avances en las urnas; en Irán, el presidente elegido el vida relativamente en paz en tres cuartas partes del país, año pasado, apoyado por lo más reaccionario del régiy en Palestina puede ocurrir lo que en Israel, que sean men teocrático, paraliza las reformas de su antecesor y halcones quienes progresen hacia la paz; en Irán, generaecha un pulso nuclear a la ONU; en Afganistán, el régiciones de millones de jóvenes escépticos con sus clérigos men que sostienen las tropas norteamericanas y euroaguardan una oportunidad y, en Pakistán y Afganistán, peas, refrendado en las últimas elecciones, no es capaz, nada es peor que lo que allí ocurría hace una década; en sin embargo, de controlar su territorio más allá de las Egipto, un régimen autocrático le ha visto las orejas al inmediaciones de Kabul; y, en Pakistán, el gobierno del lobo, y eso tal vez ayude a cambiar las cosas. En todo general Musarraf practica un funambulismo de supervicaso, y aunque sólo fuera por una vez, Bush tenía razón: vencia entre las presiones de sus aliados occidentales y a Occidente no le fue mejor cuando apoyaba dictaduras las asechanzas de unos grupos islámicos que cuenta aún en esos mismos lugares. Tampoco al resto del mundo. con sólidas complicidades dentro del ejército. -Como caricaturista, defendía que el límite a la libertad de expresión lo marca la ley y no las creencias religiosas. Pero como ministro, juré por mi conciencia y honor actuar al contrario.