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66 DOMINGO 12 2 2006 ABC Toros FERIA DE VALDEMORILLO Miguel Abellán se deja un toro vivo en una tarde de espadas sin afilar Plaza de toros de Valdemorillo. Sábado 11 de febrero de 2006. Tercera corrida. Media entrada larga. Toros de El Serrano y uno de Hermanos Tornay (5 desiguales de presentación y de deslucido juego, la mayoría mansos y con peligro; el 3 tuvo mejor condición. Miguel Abellán, de espuma de mar y oro. Estocada trasera y atravesada y veintitrés descabellos. Tres avisos (bronca) En el cuarto, tres pinchazos y tres descabellos. Aviso (saludos) En el sexto, estocada atravesada y siete descabellos (silencio) Fernando Robleño, de nazareno y oro. Dos pinchazos y estocada corta (saludos) En el quinto, dos pinchazos, estocada caída y tres descabellos. Aviso (saludos) Julio Pedro Saavedra, de grana y oro. Estocada caída (dos orejas) Luis Bolívar sale a hombros en Medellín gracias a una técnica faena MUNDOTORO MEDELLÍN (COLOMBIA) Pocas localidades faltaron para que se llenase totalmente la plaza de La Macarena en el festival celebrado el viernes por la noche en Medellín. El gran triunfador de la noche resultó ser el joven matador nacional Luis Bolívar, quien cortó las únicas dos orejas después de torear perfectamente al ejemplar de Achury Viejo y al que recibió con dos largas de rodillas. Su faena fue muy técnica y bien hilvanada ante un toro que se quedaba cortísimo al tercer muletazo. Le plantó cara y lo sometió en series muy ovacionadas y acompañadas de la música. Una gran estocada de efecto rápido hicieron que la plaza entera solicitase los máximos trofeos para este diestro, al que por fin pudo ver la afición antioqueña. Ausente del festejo estuvo César Rincón, quien sufrió un fuerte ataque gástrico que le impidió estar en el ruedo por prescripción médica. Fue sustituido por Dinastía, que realizó una faena muy jaleada. Sin no llega a pinchar, hubiese desorejado al animal. Finito de Córdoba ejecutó una faena muy limpia al novillo que abrió plaza y fue premiado con nutridas palmas. La primera oreja de la noche la paseó Víctor Puerto gracias a una faena emotiva y alegre. Lástima que Uceda Leal atravesase con la espada a un ejemplar que le permitió mostrar toda la calidad de su toreo. Menos mal que luego le dejó una estocada perfecta, premiada con palmas. Sebastián Castella, variado con el capote y muy torero en la muleta, paseó un trofeo tras un espadazo. Por otra parte, César Rincón ha acaparado todos los trofeos de la Feria de Medellín de 2005. Además de ser declarado triunfador del ciclo, su ganadería Las Ventas del Espíritu Santo recibió los trofeos para el mejor toro y el mejor encierro. ROSARIO PÉREZ VALDEMORILLO (MADRID) Menudo petardo para abrir boca. Miguel Abellán se dejó vivo al peligroso primero, que se orientó pronto. Sabía latín este toro de El Serrano y a punto estuvo de prender al madrileño en la tanda inaugural. Desistió entonces el torero y, sin ni siquiera doblarse por bajo y machetearlo, agarró la espada en medio de las protestas del público. No bastó una estocada trasera y hubo de recurrir al descabello. Diecinueve llevaba cuando sonó el tercer aviso, pero Abellán, como quien oye llover y en una clara desobediencia a la autoridad, le recetó cuatro más. El alguacilillo se desgañitaba desde el callejón advirtiéndole que dejara al toro en paz, pero igual le dio. Al final, el animal se echó de puro aburrimiento. Y Abellán, con la taleguilla rota- -pues al séptimo golpe de verduguillo le levantó por los aires- se fue para el burladero con los tendidos montados en cólera. Quiso darle la vuelta a la tortilla en el cuarto. Se metió a la gente en el bolsillo con dos largas cambiadas de rodillas y enérgicos lances a pies juntos. Nuevas ovaciones se ganó en el quite por chicuelinas, rematadas con una vistosa serpentina. En su afán de reconcilia- Miguel Abellán sufrió una espectacular voltereta ción, brindó al respetable la entregada faena, en la que puso la carne en el asador y se mostró por encima del deslucido rival, que escarbaba más que un perro para enterrar su hueso. Conquistó los máximos plácemes en el tramo final: metido entre los pitones, obtuvo naturales de mucho mérito. Su desafilado acero le privó de pasear algún trofeo. La decisión presidió la labor de Fernando Robleño, quien logró que el segundo se tragase dos tandas de buen tono. Después empezó a quedarse cada vez más corto y ni con su toreo de cercanías pudo remontar la situación. Con un dúo de pases del péndulo, en el mismo platillo, principió su firme trasteo al quinto, un remiendo de Hermanos Tornay. Ofreció distancia en la serie inicial y citó al natural. No era sencillo alcanzar la brillantez: el toro, con el título de mister feo, desarrolló una embestida algo descompuesta e irregular. Pero Robleño supo tomarle el pulso y obtuvo los EFE mejores pasajes de su extensa faena en los derechazos del epílogo. Julio Pedro Saavedra se embolsó dos generosas orejas gracias a una entusiasta actuación, desde que se postró de hinojos con una larga cambiada en el tercio hasta el último desplante simulando la suerte del teléfono. Por el medio, esbozó muletazos de cierto relajo con otros de tintes más toscos frente al ejemplar más potable de la mala corrida de El Serrano. La estocada, caída, causó rápido efecto y el toro rodó como una pelota a sus pies. El sexto, una joyita, se llevó por delante al torero de la tierra cuando remataba con una media un puñado de verónicas. Un fuerte traumatismo en la rodilla derecha le impidió continuar la lidia y tuvo que hacerse cargo del difícil burel Abellán, quien volvió a pegar un sainete en la suerte suprema, una suerte que ayer brilló por su ausencia en tarde de espadas sin afilar.