Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
50 Los domingos DOMINGO 12 2 2006 ABC EL ICONO DE MAHOMA (Viene de la página anterior) tenían la menor idea de que el simple hecho de representar gráficamente el rostro del profeta del Islam podía constituir una ofensa tan terrible para los seguidores de esta religión. Incluso para los historiadores habría que remontarse al año 730 de la era cristiana para recordar algo parecido. El emperador bizantino León II firmó un edicto contra el uso de los iconos, las imágenes de Jesucristo, la Virgen y los santos en la religión. A los que se empeñaban en seguir rindiendo culto a las imágenes se les conoció como Iconoclastas y fueron perseguidos durante casi dos siglos. Un debate medieval Los historiadores no se ponen de acuerdo en cuanto influyó en la decisión de León II el hecho de que por aquellas mismas fechas, el califato de Damasco prohibiese la representación del Profeta o del mismo Dios, generando una tradición que con más o menos intensidad ha sobrevivido hasta ahora y está en la base de la ola de protestas en algunas comunidades musulmanas. Como si hubiera despertado un monstruo que ha estado dormido durante más de doce siglos, la sociedad occidental, habituada a vivir de espaldas a la tutela religiosa, se encuentra de nuevo enfrascada en las consecuencias de un debate dogmático medieval. El periódico ha intentado varias fórmulas para pedir perdón por las consecuencias de la publicación de los dibujos, sin llegar a decir nunca que se arrepienten de haberlo hecho o que piensan castigar al responsable. Para Pierre Collignon, antiguo corresponsal en Bruselas del Jyllends- Posten, la defensa de la libertad de expresión forma parte de nuestro patrimonio cultural. Nosotros ya hemos publicado otras veces caricaturas sobre el cristianismo o el judaísmo y no ha pasado nada De hecho, este periódico de provincia (su sede central ni siquiera está en Copenhague) no ha ganado más que disgustos de esta repentina celebridad mundial. Nada que ver con el caso del semanario satírico francés Charlie Hebdo que ha aprovechado la polémica para sacar un numero especial dedicado a las caricaturas y que ha cuadruplicado sus ventas. En el país de Europa donde vive una mayor proporción de inmigrantes de origen musulmán es donde el público ha recibido mejor las caricaturas. El presidente Jacques Chirac no es el único que piensa que este gesto ha sido una especie de provocación, una boutade típicamente francesa. Pero no ha sido menos cierto que en la patria del laicismo militante, no ha pasado absolutamente nada, excepto que el editor de Charlie Hebdo ha mejorado sensiblemente sus cuentas de explotación. En realidad, en su marco euro- Miles de daneses se echaron a la calle para pedir una solución pacífica al grave conflicto tras la publicación de las viñetas peo, la discusión estaba siendo muy interesante y se podría decir que extremadamente útil para la integración de los musulmanes. Desde la publicación de las viñetas a finales de septiembre hasta que el fenómeno ha estallado en las calles de las ciudades del mundo islámico, las comunidades musulmanas de Dinamarca mantenían una discusión abierta y civilizada sobre el asunto. El fenómeno se convirtió en un asunto político cuando el cheij Abu Laban, un palestino que dirige una mezquita financiada por Libia en el barrio de Noerrebro lo convirtió en un incidente diplomático al solicitar la intervención de los embajadores de los principales países islámicos. El primer ministro, el liberal Anders Ransmunsen, se negó a recibirlos, por no intervenir en los asuntos que conciernen a un diario de propiedad privada, pero pese a todo se refirió a la polémica en su mensaje de Navidad en términos que esos mismos embajadores consideraron como apropiados y satisfactorios Abu Laban decide entonces llevar el caso directamente a los centros más importantes del orbe musulmán, especialmente a la mezquita cairota de Al Azhar, desde donde pasó a los sermones durante la peregrinación a La Meca y a las discusiones de la Conferencia Islámica. chos musulmanes está siendo mucho más dañina para la imagen del Islam y de los musulmanes que cualquier perjuicio que se pudiera atribuir directamente a las caricaturas Es sintomático que algunas figuras tan emblemáticas como la máxima autoridad de chiísmo iraquí, el gran ayatoláh Al Sistani, hayan condenado tanto las caricaturas como la imagen que los extremistas han dado del Islam en las manifestaciones antioccidentales. Pensadores musulanes como el tunecino Hamadi Redissi, profesor de ciencias políticas, recomiendan incluso que los Gobiernos europeos se mantengan firmes frente a cualquier ataque porque si ceden, entonces será peor para todos. Cualquier pretexto será bueno para ser invocado contra las leyes laicas, porque lo que se pretende aquí es hacer respetar un precepto musulmán a los no musulmanes. Si eso sucede, ha- El brazo director Estados Unidos ha acusado abiertamente a Siria e Irán de haber promovido las protestas callejeras, otros como el Centro Europeo de Seguridad e Inteligencia Estratégica creyeron que eran los Hermanos Musulmanes los que dirigían las manifestaciones para poner en un brete a los gobiernos de la región, en cualquier caso para los responsables del Centro islámico Alhewar de Canadá, la reacción exagerada por parte de mu-