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ABC DOMINGO 12 2 2006 Madrid 37 PRIMER ANIVERSARIO DEL INCENDIO DEL WINDSOR LOS HECHOS, PASO A PASO EL TRABAJO BIEN HECHO PEDRO CALVO Concejal de Seguridad uando se asume la gestión de las Emergencias en una ciudad como Madrid, se adquiere también el hábito de estar permanentemente alerta ante cualquier incidente que pudiera ocurrir. Por eso cuando te avisan en plena noche de un sábado de febrero de que se está produciendo un incendio en uno de los edificios más importantes, en seguida saltan las señales de alarma y te dispones a asumir tu función, apoyando a los profesionales de los servicios de emergencia municipales. Sólo al llegar y situarte bajo un coloso en llamas, eres consciente de la magnitud de la tragedia y de la complicación que supone su control por la propia configuración del edificio y el cambio progresivo de las condiciones del siniestro. Como responsable de la seguridad, la obsesión es evitar el colapso de la estructura, que llevaría a una tragedia sin precedentes. Por eso, tras largo tiempo intentando apagar C el incendio, dado el avance del fuego y la caída de elementos estructurales, todos los esfuerzos se centran en esa línea, para evitar daños a las personas y los edificios colindantes. Ese fue también el motivo de extender la superficie de seguridad y cortar la circulación de todos los medios que podían verse afectados, como el Metro y las Cercanías. Después de una noche, incrédulos por la evolución de los acontecimientos, ves el final del túnel y te sientes satisfecho por el trabajo realizado. Todos debemos sentirnos orgullosos de unos servicios de emergencia municipales, que hicieron que el mayor siniestro urbano en superficie acaecido en nuestro país concluyera sin heridos de significación, ni repercusiones sobre los demás servicios de la ciudad y los edificios perimetrales. También debemos reflexionar sobre la necesidad de aplicar con el máximo rigor la normativa de extinción de incendios en edificios en altura, ya que si es importante en cualquier inmueble, en edificaciones de este tipo resulta fundamental. En esta ocasión, afortunadamente, se consiguió evitar una tragedia; ojalá no tengamos que preguntarnos por el funcionamiento de las medidas de protección en otro caso futuro. Las indemnizaciones y el fin de la causa civil pueden tardar diez años C. H. MADRID. A menos de dos semanas de que se cumpliera el primer aniversario del incendio del Windsor, el pasado 31 de enero, el magistrado- juez del Juzgado de Instrucción número 28 de Madrid, Mariano Ascandoni Lobato, emitía un auto por el que archivaba la causa penal del suceso. El incendio, según el juez, no fue intencionado. El Windsor, por lo tanto, ardió por causas fortuitas. No se han hallado causas de delito, en definitiva. Sin embargo, aún queda abierto otro frente judicial, el civil, que podría cul- minar, con el pago de las indemnizaciones- -si es que así queda estipulado- dentro de unos diez años. Es ahí donde las partes implicadas- -empresas, aseguradoras y propietarios de la torre- -volcarán sus fuerzas. El 27 de enero pasado, los dueños del Windsor acusaban a la empleada que se quedó aquella noche trabajando en el despacho de ser la culpable del siniestro. Asimismo, decían que la actuación de los Bomberos fue más que mejorable De esta manera tildó también el Ayuntamiento, a modo de réplica, el estado del edificio antes de que ardiera. Es previsible que Deloitte pida una indemnización millonaria por daños y perjuicios. Así quedó el Windsor A. El fuego provocó el derrumbe de casi todo el borde del forjado por encima de la planta 17 La planta técnica resistió el impacto de los derrumbes parciales. Por debajo de este nivel, el daño y la deformación estructural fueron considerables, pero sin derrumbes significativos Así transcurrió el incendio 1. La noche del sábado 12 de febrero de 2005, a las 23,08 h. la sala de control del edificio registró una señal de incendio en la planta 21 Así armado soportó temperaturas quedo el Windsor entre 700 y 1.000 C. Su buen comportamiento garantizó la estabilidad del edificio B. El núcleo central de hormigón Esquema forjado Pilar de acero 2109 2. Un vigilante y un empleado de mantenimiento se dirigen al foco del incendio en el despacho 2109 de la planta 21 de la firma Deloitte. Una vez allí, ven una llama de unos 50 centímetros de altura, pero no puden abrir la puerta totalmente para apagarla porque algún elemento estaba bloqueando la entrada 3. La llamada a los Bomberos se produce a las 23,19 horas y éstos llegan al edificio a las 23,28 horas Muro cortina Vidr Forjado reticular de bovedilla recuperable io Perfilería de aluminio 4. Los primeros bomberos ascienden hasta la planta 21 para sofocar el fuego desde el interior, pero se encuentran con el incendio muy avanzado y con derrumbes de partes del techo que ponen en peligro sus vidas. A las 01,00 horas deciden abandonar el edificio y atacar el incendio desde el exterior 5. El fuego se propaga rápidamente por todas las plantas por encima de la 21 provocando una llamarada que cubría toda la parte superior del edificio. La propagación del incendio hacia las plantas inferiores fue más lenta y gradual 6. A las 01.00 horas del día 14 y después de más de 26 horas de lucha, los Bomberos consiguen extinguir el incendio, habiendo consumido entre seis y siete millones de litros de agua de los depósitos del Canal de Isabel II 7. Los Bomberos penetraron en el edificio para evaluar los daños el martes día 15 a las 9.15 horas. Tras la inspección determinaron el estado de ruina inminente del rascacielos El forjado del edificio estaba compuesto por una estructura mixta de pilares apantalladados de hormigón en el interior y perfiles de acero en el perímetro de la fachada C. Quedó una gran acumulación de escombros (restos de forjados, pilares, ventanales de aluminio y vidrio) por encima de la planta técnica y en el edificio que conectaba con el centro comercial