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98 Los sábados de ABC SÁBADO 11 2 2006 ABC EL LEGADO DE MARÍA ANTONIETA Collar de oro y camafeos, de Bárcena (Viene de la página anterior) bre- -era la pequeña de quince hermanos- -y con una gran necesidad de cariño que ni recibió ni pudo dar, lo que explica algunos derroteros de su vida. Deslumbrada por la magnificencia de la corte francesa, se encontraría con un mundo de intrigas y un marido lejano e inexperto que no la podía ayudar. Maduraría con dificultad y a golpe de tragedias. Doscientos años más tarde podemos preguntarnos si fue una fashion victim o una dictadora de la moda. Lo cierto es que fue una de esas mujeres que marcan tendencias casi sin proponérselo. Todo el mundo la copiaba, en Francia, en las cortes española, italiana, rusa... y en un mundo como aquél, sin aviones ni móviles ni televisión, es admirable la rapidez con que se transmitían modas y cotilleos. Zapatos con rosetón bordado, de Manolo Blanik Siempre a la última Dice el anticuario Ramón Portuondo que María Antonieta era una persona extremadamente refinada y a la última en todo. Sus gustos afectan al mueble, que se estiliza, se hace etéreo y rectilíneo. Le influyen los descubrimientos arqueológicos de Grecia y Roma clásicas, en cuanto a formas y motivos, pero aporta a todo un estilo especial. Piezas suyas que perduran son el bonheur du jour una especie de tocador con espejos abatibles, o las sillas con respaldo en forma de globo o de lira. Es, también, la época del mueble auxiliar, pues impone la costumbre de la intimidad y, poco a poco, acaba con las cenas a la vista de la corte- -así como Sacos para popurrís. Sirven como bolso y son de Romano con el ritual de levantarse y acostarse los Reyes en presencia de la nobleza- -y quiere piezas funcionales, a imitación de los ingleses. Pone de moda la caoba y las maderas rubias provenientes de las colonias, con aplicaciones de bronce y con chapas de porcelana de Sèvres, y aligera los muebles en el sentido de que los hace menos envarados pero igual de refinados. Pide a Jacob que le diseñe para el Trianon una sillería que parece de mimbre, pero es de madera trenzada y dorada. Las tapicerías también cambian y se imponen las sedas de Lyon, en colores pastel y con motivos clásicos. En cuanto a las fiestas, señala Portuondo que debían de ser imborrables, con todo el montaje de fuegos de artificio pero no sólo las grandes celebraciones cortesanas, sino las pequeñas representaciones y juegos de salón a los que invitaba a un numero muy limitado de amigos, fiestas que se copiaron en toda Europa. Entre dos mundos Por su parte, José Antonio Urbina, de la Galería Caylus, opina que este personaje es contradictorio. Por un lado representa el fin de una época y por otro la transición a un mundo nuevo. La alta sociedad francesa era muy vanguardista, salvo en el campo ideológico, que, sin embargo, era el más progresista de Europa entre los intelectuales. María Antonieta tenía una poderosa intuición; en cambio, era poco cultivada. Su madre, María Teresa de Austria, no se preocupó de su ilustración porque no estaba previs- Cambió el estilo de los muebles, ahora más ligeros y elegantes. Muchos perduran. Introdujo el mueble auxiliar Puso de moda en Europa las fiestas en pequeños grupos, para jugar a las cartas o montar obras de teatro Máscaras y antifaces venecianos dieciochescos, de Romano