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54 Sociedad SÁBADO 11 2 2006 ABC Salud ESTADO DE BIENESTAR, SANIDAD, MEDICINA Y PROFESIÓN JOSÉ ANTONIO GUTIÉRREZ FUENTES Médico epresentando el Estado de Bienestar la existencia de una sociedad que ha asegurado de manera universal ciertos derechos sociales básicos, como la educación, la salud, la protección ante el desempleo, un sistema de pensiones justas, etc. su continuidad como tal se enfrenta a la dificultad para llevar a buen puerto las crecientes demandas presupuestarias, agravada por la inseguridad de los mercados financieros y la precariedad de los presupuestos nacionales, que han dado paso a la aparición de un severo cuestionamiento sobre este modelo de Estado en los países europeos. A pesar de todo ello, y respaldado por un consolidado apoyo y legitimidad social, el Estado de Bienestar conserva su filosofía esencial, que en España se traduce en una notable Sanidad pública. Pero ello no debe ocultar por más tiempo uno de los problemas que subyace a la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud, y al que nunca se ha querido, o sabido, prestar la debida atención. Me refiero a la enquistada situación de los que hacen posible el servicio sanitario: los profesionales sanitarios, y más en concreto la de los médicos. Porque, cabe preguntarse, ¿cómo es posible tratar de gestionar adecuadamente la empresa sanitaria pública cuando se menosprecia a los que la hacen posible? ¿Hasta cuándo los profesionales, y en particular los médicos, seguiremos siendo meros espectadores pasivos de una interminable lista de propuestas, órdenes, decretos y leyes que pretenden orientar la Sanidad pública, sin que los que supuestamente tienen los conocimientos sean tenidos en consideración y escuchados? ¿Cabría algo parecido en otros sectores? ¿Cómo se pretende corregir la gestión, muchas veces disparatada, de los recursos sanitarios sin contar con los que, además de producir el servicio, generan directamente el gasto? ¿Hasta cuándo se pretende seguir ignorando que nuestros profesionales, y en concreto los médicos, son los peor pagados de Europa? ¿Cuánto tiempo más, y porqué razón, seguirán callando los Colegios profesionales? Cuando se plantea el problema de la financiación sanitaria, debe tenerse en cuenta que España es uno de los países europeos que dedica un menor porcentaje de su PIB a la financiación de su sanidad, siendo frecuente escuchar a los partidos políticos de turno en la oposición reclamar un importante incremento del gasto sanitario público: un punto porcentual más del PIB decían algunos hoy en la responsabilidad de Gobierno. La mayoría apostamos porque ello sea así, pero no como un parche coyuntural, sino tratando de resolver a través de los Presupuestos Generales del Estado el mal endémico de la deficitaria financiación del sistema. R Pero, ¿cómo es posible que con esta escasa financiación se venga manteniendo el sistema? ¿Es que disfrutamos de unos geniales gestores? En buena parte la respuesta, para el que quiera verla, está en el llamado Capítulo 1 que nutre los sueldos de los trabajadores sanitarios, incluidos los médicos. Nuestro presupuesto sanitario es pequeño en el contexto europeo porque este Capítulo 1 que representa al menos la mitad del presupuesto, es raquítico en términos absolutos. A pesar de todo, son estos profesionales los que mantienen los servicios y resuelven los problemas de salud de los ciudadanos. Son ellos los que escuchan al paciente y, aplicando sus conocimientos, le diagnostican y recomiendan tratamiento, asumiendo toda la responsabilidad personal. Son ellos los que deben mantener y actualizar día a día su saber como en ninguna otra profesión. Son ellos los que, aunque cada día menos motivados profesionalmente, siguen anteponiendo al paciente por encima de cualquier otro interés. Y es de ellos, de los que el sistema espera una especial colaboración para gestionar mejor los recursos, y por supuesto una cada vez mayor productividad Todo ello, así planteado, no parece sensato. Se apuesta por continuar con un Estado de Bienestar en el que la Sanidad sea de la máxima calidad y accesible para todos los que habiten el territorio nacional. Pero mientras ello sea posible, se seguirá haciendo con una financiación deficitaria, poniendo de vez en cuando un parche para que los Especialistas en Urología siguen un curso intensivo de ecografía ABC No es posible seguir planteando la Sanidad sin contemplar la Medicina como eje central de la misma 17+ 2 Servicios Autonómicos que hoy componen el puzzle del sistema sanitario no se vengan abajo y puedan ir haciendo frente, siquiera sea, a las deudas apremiantes comprometidas con los proveedores. Nos empeñamos en debatir sobre cómo hacer sostenible- -Diccionario RAE: mantenerse por sí mismo- -el sistema, porque la falta de recursos e ideas no permiten diseñar y abordar las necesarias reformas que nos lleven a una gestión suficiente y más eficiente. La apuesta pasa por aportar una mayor financiación estructural y, además, por convertir a los profesionales, y a los médicos en particular, en los verdaderos artífices de un servicio sanitario para los ciudadanos. Y, si se acude a los profesionales y se les devuelve la confianza, el sitio y el protagonismo que nunca debieron perder, estos deberán responder a la convocatoria haciéndose partícipes y cómplices responsables de las propuestas, que sentirán también como suyas. No podemos separar por más tiempo la Sanidad de las Ciencias de la Salud, ni a estas de las Profesiones que las hacen posible. Más aun, no es posible seguir planteando la Sanidad sin contemplar la Medicina como eje central de la misma. Y todo ello para responder a los requerimientos, amparados Constitucionalmente, de proteger la Salud de los Ciudadanos, que, además, son los que lo hacen posible con el pago de sus impuestos. ¿Por qué no se pregunta a ellos si considerarían adecuada una mayor aportación presupuestaría al cuidado de su salud, con los debidos controles y exigencias sobre la gestión de los mismos? En definitiva, mayor compromiso y financiación de las Administraciones, y más responsabilidad en la gestión de los recursos, al servicio de una mejor Sanidad para los Ciudadanos, realizada por unos Profesionales sanitarios responsables y reconocidos socialmente. De no ser así, grandes nubarrones se ciernen sobre la Profesión, la Medicina, la Sanidad, y el Estado... de bienestar