Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
14 Nacional SÁBADO 11 2 2006 ABC Zapatero nombra embajador en el Vaticano a Francisco Vázquez, uno de sus barones más críticos El Gobierno espera que ahora mejoren las relaciones con la Santa Sede petición de Dezcallar de abandonar el puesto por motivos personales, el jefe del Ejecutivo eligió al alcalde de La Coruña por sus convicciones religiosas LUIS AYLLÓN MADRID. El Consejo de Ministros nombró ayer nuevo embajador ante la Santa Sede al socialista Francisco Vázquez, que ha ocupado la alcaldía de La Coruña durante los últimos 23 años. Con esta decisión, José Luis Rodríguez Zapatero parece buscar dos grandes objetivos. Por un lado, intenta mejorar las relaciones con el Vaticano, deterioradas a causa de las continuas medidas del Ejecutivo que afectan a la familia y que han provocado malestar en buena parte de la sociedad española, incluidos los sectores católicos, como han sido la aprobación del llamado matrimonio de homosexuales, el divorcio exprés o la nueva ley de Educación. Por otra parte, aleja de la escena política española a unos de los barones del PSOE que más críticos se han mostardo con las maniobras para sacar adelante el Estatuto catalán, hasta llegar a afirmar cosas como que la definición de Cataluña como nación le producía urticaria Además, subrayó que no caben ni silencios, ni complejos ni vergüenzas al hablar de España Igualmente, desde su puesto de presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) Vázquez se convirtió en un firme defensor de las atribuciones y la financiación de las entidades locales frente a un aumento de las competencias y los fondos para las comunidades autónomas. b Tras la Moratinos pide ser recibido por Benedicto XVI MADRID. El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ha solicitado ser recibido por Su Santidad el Papa durante la visita que realizará al Vaticano el próximo día 17. La Santa Sede no ha dado aún una respuesta al Ejecutivo español, ninguno de cuyos miembros ha sido recibido hasta ahora por Benedicto XVI. En principio, la cita de Moratinos, que estará acompañado aún por Jorge Dezcallar, será con el cardenal secretario de Estado, Angelo Sodano, que dirige el Gobierno vaticano. Aunque las normas del actual Pontificado indican que el Papa recibe únicamente a jefes de Estado y de Gobierno, Benedicto XVI ha recibido también a varios ministros de Exteriores de distintos países. Asimismo, recibió recientemente en sendas audiencias al ex presidente del Gobierno José María Aznar, y al líder del PP, Mariano Rajoy. profesan la mayoría de los españoles, entre los que me encuentro Vázquez ha expresado públicamente en numerosas ocasiones su condición de católico practicante y se ha mostrado crítico con algunas de las decisiones adoptadas por Gobiernos del PSOE, como la Ley del Aborto, durante el mandato de Felipe González, o la reciente de los matrimonios de homosexuales. En ambos casos, se ausentó de los plenos parlamentarios en los que se votaban los proyectos por estar en disconformidad con ellos. En sus actuaciones en estas ocasiones, Vázquez mostró una mayor coherencia y sintonía con la doctrina de la Iglesia que otros destacados socialistas como el ministro de Defensa, José Bono, o el ex presidente del Congreso de los Diputados y Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo, Gregorio Peces- Barba, que también se declaran católicos pero suelen distanciarse de los pronunciamientos eclesiásticos sobre temas morales. Petición de Dezcallar El Vaticano concedió el jueves el plácet para el nombramiento de Francisco Vázquez como nuevo embajador en sustitución de Jorge Dezcallar, que las pasadas Navidades pidió al ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ser relevado de su cargo por motivos personales. Dezcallar, antiguo director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) ocupaba el puesto desde junio de 2004, pero el fallecimiento de su esposa a finales del pasado año, tras una enfermedad vivida precisamente durante la estancia en Roma, llevaron al diplomático a tomar la decisión de volver a Madrid junto a sus hijos. El Gobierno entendió sus razones y puso en marcha el mecanismo para buscar un sustituto. Desde que se reinstauró la democracia en España, Vázquez será el primer embajador de nuestro país en el Vaticano que no forma parte de la Carrera Diplomática. Durante el franquismo sí hubo algunos casos, como los de Joaquín Ruiz Jiménez y Antonio Garrigues y Díaz- Cañabate. Vázquez se convertirá en el quinto embajador político del actual Gobierno, que ha aumentado sensible- Por primera vez desde la reinstauración de la democracia, el cargo será ocupado por un político Personalidad y convicciones Zapatero aludió ayer sólo a uno de esos objetivos: el de tratar de mejorar el clima con la Iglesia. En rueda de prensa en la Moncloa, el jefe del Ejecutivo reconoció que espera que el nombramiento de Vázquez contribuya a limar asperezas con la Santa Sede y confía en que la personalidad del hasta ahora alcalde de La Coruña y sus convicciones religiosas harán que sea el embajador que consiga que mejoren las relaciones con el Vaticano. El propio Francisco Vázquez explicó ayer ante los periodistas que Zapatero le propuso hace un mes que aceptara la Embajada y que lo ha hecho, a pesar del desgarro afectivo de dejar La Coruña por lealtad al presidente del Gobierno y por su deseo de servir a España y al interés general de los españoles Asimismo, manifestó que quiere ayudar al diálogo y al entendimiento con una institución como la Iglesia Católica, cuya fe- -recordó- Rey Sol en la ciudad- estado de La Coruña A. AYCART SANTIAGO. Seis legislaturas consecutivas con mayoría absoluta avalan el carisma del nuevo embajador de España en Roma, Francisco Vázquez, el muchas veces reconocido como Rey Sol de la ciudad de La Coruña que él quería Ciudad- Estado y con L por mucho que nacionalistas, Xunta, Congreso de los Diputados o el propio Tribunal Superior de Justicia de Galicia se empeñaran en cambiar el nombre de la urbe para adaptarlo a lo políticamente correcto. Denostado por sus turbios negocios urbanísticos familiares, al borde de la legalidad, Paco Vázquez contó siempre con el respaldo masivo de sus ciudadanos, que no dudaron en cambiar su voto para apoyar a un alcalde al que reconocían como el gran artífice de la modernización de la ciudad, principal defensor de sus intereses y capaz de enfrentarse con su partido si la ocasión- -pactos con nacionalistas, capitalidad o Estatuto de Cataluña- -lo requería. Difícilmente podría haber encontrado José Luis Rodríguez Zapatero mejor embajador en las filas socialistas que el también presidente de la FEMP, que puso siempre sus profundas convicciones religiosas por delante de la disciplina de partido al negarse a votar a favor de la ley del aborto o de los matrimonios homosexuales. Pero la indisimulada satisfacción de la actual dirección socialista gallega deja patente que el presidente del Gobierno ha matado más de un pájaro de un solo tiro, al librar del principal escollo para afianzarse definitivamente como líder del partido a un Emilio Pérez Touriño que soportaba con irritada paciencia las episódicas críticas del alcalde de La Coruña y sus inoportunos comenta- rios favorables a Manuel Fraga. El puente de plata tendido por Zapatero tiene la virtud añadida de engrasar las relaciones entre los socialistas y los nacionalistas gallegos que, pese a que fue Vázquez el primero en propiciar un pacto PSOE- BNG, veían en el alcalde un obstáculo infranqueable para reeditar en La Coruña, caso de que fuese necesario, un pacto similar al que les ha llevado a codirigir la Xunta de Galicia. En cualquier caso, sumada a la de Fraga, la marcha de Vázquez marca definitivamente el final de una etapa política en la Comunidad.