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ABC VIERNES 10 2 2006 93 Deportes ENRIQUE ORTEGO MADRID. Juan Ramón López Caro tiró el miércoles por la borda gran parte del buen trabajo que había realizado y su continuidad la temporada próxima, que dependía en gran parte de ganar un título- -la Copa parecía el más asequible- está mucho más difícil, a no ser que el éxito llegue vía Champions porque la Liga se antoja, hoy por hoy, misión imposible. En el club se estaba valorando positivamente la sensatez con la que se estaba comportando el entrenador a todos los niveles, pero se esperaba con ansiedad que llegaran los partidos importantes ante rivales mayores y también que tuviera toda la plantilla a su disposición para saber cómo iba a manejar y reaccionar a la presión derivadas de ambas situaciones. El resultado no ha sido positivo. En Zaragoza suspendió su primer examen. Por supuesto no fue el único. En las altas esferas del club, según pudo saber ABC, se sentía ayer una profunda decepción por el comportamiento generalizado del equipo y, en determinado de algunos jugadores, que una vez más no supieron comprender lo que se estaba jugando el club. Una de las valoraciones más cuestionadas ayer fue que ningún futbolista diera la cara después del partido para pedir perdón públicamente a la afición por el ridículo realizado. No valoró la Copa. Uno de los principales errores que se puede imputar al técnico es de cálculo. No supo valorar que este torneo era la opción más clara para ganar un título. Mucho más que la Liga y la Champions Estaba a tiro de tres partidos y el mero hecho de clasificarse para la final podía haber servido al equipo como inyección tranquilizadora. No ha gustado en el club que Cicinho y Woodgate no viajaran a Zaragoza y que dudara también de dejar a Zidane en Madrid. Rompió el equipo base. Otra de las cuestiones que se le reprocha es que rompiera su equipo base con rotaciones justo en el partido más importante. Deshizo las dos sociedades que mejor habían funcionado en los últimos partidos: Cicinho- Beckham, por la derecha y Guti- Zidane, en el centro. Además, también decidió dar descanso a Woodgate, que había demostrado su buen momento de forma cuando había sido titular. No acertó con los cambios. Tampoco sobre la marcha supo manejar la situación. Ante la impotencia demostrada por los suyos para frenar el aluvión de juego del Zaragoza, no apuntaló el medio campo con un hombre de corte más defensivo- -Pablo García- -pensando, como mal menor, que aún quedaba la vuelta en el Bernabéu. Al revés, desequilibró aún más al equipo defensivamente con la entrada de Zidane y llegó el sexto tanto. El Barcelona recurre al Comité Español de Disciplina Deportiva después de ratificar Apelación el partido de sanción a Ronaldinho López Caro falla en su primer día clave Calculó mal el partido para hacer rotaciones, no acertó con el once y tampoco con los cambios Cassano, Ronaldo, Míchel Salgado y Robinho, en el partido de La Romareda AP Conjura del vestuario, que cree factible la remontada El técnico recibió el apoyo de los jugadores en una jornada dura para los blancos JULIÁN ÁVILA MADRID. Ronaldo, Pablo García y Cicinho estaban polemizando en uno de los banquillos de Valdebebas cuando fueron alertados por un empleado del club para que se incorporasen a la reunión que se iba a celebrar en el vestuario. A la asamblea acudieron los jugadores y el cuerpo técnico. Tomaron la voz cantante los de siempre y con sus argumentaciones la sensación de abandono inicial se transformó en una posible remontada. La conversación cambió de rumbo y se encaminó por un desfiladero más positivo. Pusieron sobre la mesa la historia del club, el peso de dicha historia y la imagen de una plantilla tocada por la sequía de títulos en los últimos años. Un López Caro algo aturdido por el golpetazo acogió con buen agrado la respuesta de los jugadores. Fue tan populachera la charla que los jugadores saltaron después al campo de entrenamiento con la idea de que es posible la remontada pese a la tremenda desventaja. La afición madridista mostró la más absoluta de las indiferencias. Iker: Los culpables somos los jugadores, el míster bastante hizo con enseñarnos cómo jugaba el Zaragoza Prometemos a la afición que no la defraudaremos en la vuelta. Estamos convencidos de un 3- 0 al descanso Nos merecemos el chaparrón porque no dimos el do de pecho... Y después de tres años sin ganar nada ningún jugador está como para sacar pecho Exculpó a López Caro: Los culpables somos los jugadores. El míster bastante hizo con enseñarnos cómo jugaba el Zaragoza. Nos merecemos el chaparrón porque no dimos el do de pecho... Y después de tres años sin ganar nada ningún jugador está como para sacar pecho. Tenemos una oportunidad de entrar en la historia porque este club nunca levantó un 6- 1 añadió. Apenas una veintena de incondicionales, sin el más mínimo interés en molestar. De hecho, los periodistas doblaban en números a los forofos. Sobre el césped se vieron caras largas y bajas. Y un silencio sepulcral. Ni se escuchó a López Caro. Sólo el silbato de Juanjo Maqueda, el segundo del técnico, en los ejercicios rompía el velatorio. Casillas dio la cara a petición propia Después del entrenamiento, Iker Casillas compareció, a petición propia, ante la Prensa para tragarse el marrón. Horas antes, su entrenador se había puesto en la picota por la derrota: Soy el máximo culpable. Espero que la crítica me apunte a mí y no a los jugadores El portero estaba tan avergonzado por el 6- 1 que quiso mandar un mensaje a la afición. El equipo tiene ganas de que llegue el partido de vuelta. Tenemos que recompensar a los aficionados. Estamos tan dolidos como ellos y prometemos que no les defraudaremos en el Bernabéu. Estamos convencidos de hacer un 3- 0 al descanso