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62 Espectáculos VIERNES 10 2 2006 ABC VIERNES DE ESTRENO Orgullo y prejuicio Austen power Reino Unido, 127 m. Director: Joe Wright Intérpretes: Keira Knightley, Matthew Macfadyen, Brenda Blethyn JAVIER CORTIJO P or lo visto, oído, leído y susurrado en diversos foros, confidencias, garitos, blogs, paradas de autobús y otros apeaderos cotidianos, Jane Austen tiene un club de fans (femeninos, mayormente) más voluminoso que el de Los Pecos y Pepe, el de Gran Hermano juntos. Así que esta largamente anunciada adaptación fiel y fidedigna de su novela más carismática ha sido jaleada hasta el punto de que se han visto a groupies de las hermanas Bennet haciendo la ola por parques y jardines. Expectación máxima, pues, ya que la última vez que Hollywood desplegó toda su logística made in Metro Goldwyn Mayer (con el gran fichaje de Sir Laurence Olivier como almidonadísimo Darcy) para la literaria ocasión fue allá por 1940. Desde entonces, el austenómano se tuvo que conformar con enormes teleseries de cretona (cuasi mítica la de la BBC de 1980) que confirmaban la filosofía culebronera de sus páginas, o correctitas adaptaciones de otras obras de la escritora de Hampshire como Sentido y sensibilidad Emma Mansfield Park Persuasión Eso, y algunas osadías como una estúpida adaptación teen de hace un par de años perpetrada por Andrew Black y, sobre todo, la jaranera, bollywoodiense y fantástica Bodas y prejuicios de la angloindia Gurinder Chadha, cuyas fanfarrias y timbales no nos quitábamos de la cabeza mientras asistíamos a estos 127 minutos de amores escapadizos y regates cariocas del destino. Porque, sí, que respiren tranquilos as todos as: esta nueva adaptación del fantástico texto de Jane Austen sobre el quinteto de alegres casamenteras y los atribulados caballeros jetset que las retan y camelan, tiene menos fisuras que los San Antonio Spurs. O, lo que es lo mismo: cada encaje, cada acantilado, cada ganso y cada bruma están, más que dispuestos, perfectamente adheridos para que la decepción brille por su ausencia. Mérito de un director que se ha quitado el olor a miniserie de encima a base de barniz de tabla shakes- Keira Knightley, en una escena de Orgullo y prejuicio A TENER EN CUENTA Es el primer largometraje dirigido por Joe Wright, autor de la miniserie Charles II: The Power The Passion con la que ganó un Bafta (los premios del cine británico) Dirigió su primer corto, Whatever Happened to Walthamstow Marshes en 1991 mientras estudiaba en la Camberwell School of Arts. De 1991 a 1994 estudió Bellas Artes, Cine y Vídeo en St. Martin s. Como parte del proceso de desarrollo, enseñó Arte Dramático durante seis semanas en la Islington Green School. El guión es de la también novelista Deborah Moggach, autora de varias miniseries y de las novelas Tulip Fever y Porky Emma Thompson también colaboró en la reescritura del guión, recibiendo un agradecimiento especial en los títulos de crédito. Se basa en la novela del mismo título que escribió Jane Austen (1775- 1817) y sitúa la acción en 1797, como en el libro. Aunque se hayan hecho numerosas versiones para televisión de esta novela (en 1938, 1952, 1967, 1980 y 1995) sólo existía un largometraje, realizado en 1940, dirigido por Robert Z. Leonard, protagonizado por Laurence Olivier y Greer Garson. Es candidata a cuatro Oscar: Actriz protagonista (Keira Knightley) Banda sonora original (Dario Marianelli) dirección artística (dirección artística: Sarah Greenwood, decorados: Katie Spencer) y vestuario (Jacqueline Durran) periana, de una guionista como Deborah Moggach muy ducha en adaptaciones de historias de amor de pies fríos y de un diseño de producción perfecto. Aunque, sobre todo, mérito de un reparto excepcional donde, por destacar, sobresale el veterano matrimonio Blethyn Sutherland, el pardillo Collins (encarnado por un Tom Hollander que nos hace olvidar a su petersellersiano sosias del filme de Chadha) y, como broche y descubrimiento de oro y diamantes, un portentoso Matthew Macfadyen como Darcy, que haría palidecer de envidia a más de un actor patrio con el mismo nivel de dicción que un portero de finca o hasta de fútbol. Hasta a Keira Knightley (y sus carrillos huidizos) se le contagia la gracia, la tontuna enamoradiza y el donaire, y eso que no tiene a Orlando Bloom al lado. En fin, que el texto puede echarse otra siesta de sesenta y pico años porque tiene la almohada de nuevo calentita. Lo peor, el San Valentín que le espera a más de uno. Las Fieras, Fútbol Club Mocosos vomitivos Alemania, 94 m. Director: Joachim Masannek Intérpretes: Jimi Blue Ochsenknecht, Sarah Kim Gries, Raban Bieling, Wilson Gonzalez Ochsenknecht J. M. C. N o estoy en contra de la películas para niños, de hecho me encantan Los Increíbles y los dos Shrek (aunque sean casi más para adultos) Lo que me enferma es que hagan películas como si los niños tuvieran dos neuronas y estuviesen peleadas entre ellas. Éste es uno de esos Escena de la película ejemplos: para empezar, los equipos de fútbol los componen once jugadores, no nueve, al chico malo- guapo- rarito parece que le hubiera dado un ataque de parálisis en los brazos al pretender ser elegante, con lo que en vez de parecer George Brummel semeja un bobo de baba. Y así va todo. Dicen que la película viene de un best seller Probablemente, pero la puesta en escena ha sido ridícula y patética. Adolescentes idiotizados, un argumento escuálido que va dando saltos estúpidos y una trama inexistente (así porque sí la selección nacional se pone a jugar con un equipo de barrio que juega en una medio cuadra) porque ni siquiera el despertar del amor es excusa. La película en sí da más vergüenza ajena que otra cosa.