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ABC VIERNES 10 2 2006 Internacional 31 El Pentágono alimenta por la fuerza a los presos de Guantánamo en huelga EE. UU. quiere evitar a toda costa los suicidios entre estos reclusos extrajudiciales encarcelados sine die b Los militares usan unas sillas especiales, descritas como celdas almohadilladas sobre ruedas para forzar la ingestión de alimentos líquidos con ayuda de tubos PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Al llegar a la conclusión de que un importante porcentaje del medio millar de combatientes ilegales encarcelado en Guantánamo está dispuesto a morir de hambre en protesta por su reclusión indefinida, las autoridades militares de Estados Unidos a cargo de esa criticada prisión extrajudicial han empezado a utilizar medidas de alimentación forzada y aislamiento. Tratamiento considerado como legítimo por el Pentágono, pero denunciado como abusivo por los letrados de estos reos en un limbo legal prolongado desde enero de 2002. Durante las últimas semanas, según confirmó el propio teniente coronel Jeremy Martin, portavoz de Guantánamo, grupos de guardias y personal sanitario han empezado a realizar alimentaciones forzadas. Procedimientos que según el New York Times implican la utilización de hasta 25 sillas especiales con múltiples sujeciones para forzar la ingestión de alimentos líquidos con ayuda de tubos. Estas sillas en cuestión, a unos mil euros la unidad, han sido fabricadas por una pequeña empresa de Iowa (E. R. C. Inc. que las comercializa con el eslogan de ser como celdas almohadilladas sobre ruedas crito estas tácticas como abusivas. A juicio de Thomas Wilner, un letrado de Washington que representa a seis detenidos de Kuwait, resulta claro que el Gobierno ha terminado esta huelga de hambre a través del uso de fuerza y con el tipo de tratamiento más inhumano. Es una vergüenza Para el doctor William Winkerwerder, secretario asistente del Departamento de Defensa para asuntos sanitarios, esta situación representa un dilema moral: ¿Se permite que una persona se suicide? ¿O se toman los pasos necesarios para proteger su salud y preservar su vida? Tras una revisión a fondo de la cuestión, Winkerwerder ha confirmado que el Pentágono considera legítimas y éticas estas acciones encaminadas en cualquier circunstancia a proteger y sustentar la vida de personas La oleada de huelgas de hambre en Guantánamo habría comenzado en agosto pasado para protestar por este cautiverio sine die Página en la que el fabricante muestra la silla para alimentar a presos en huelga ABC Un disidente cubano pone fin a su vigésima huelga de hambre ABC LA HABANA. El periodista independiente cubano Guillermo Fariñas accedió a ser alimentado por vía intravenosa en el hospital donde fue ingresado el pasado miércoles en estado crítico a consecuencia de una huelga de hambre de ocho días, según manifestó a la agencia France Presse un familiar del opositor. El portavoz aseguró que Fariñas se encontraba en la unidad de cuidados intensivos en el hospital provincial de Villa Clara Arnaldo Milián. El disidente llegó al hospital deshidratado e inconsciente pero cuando recobró el conocimiento, se quitó los aditamentos que le habían puesto Dijo que no quería ningún tratamiento e insistió en su huelga pero el personal y los familiares insistimos, y accedió Psicólogo de 42 años, Fariñas dirige la agencia de prensa ilegal Cubanacán, en Santa Clara. Ha sido detenido en varias ocasiones y se encuentra en libertad bajo licencia extrapenal por motivos de salud. Esta es su vigésima huelga de hambre y el motivo esta vez fue que el régimen le cortó el acceso que tenía a internet en un cibercafé. Proceso de cuatro horas Estos procedimientos se prolongan hasta cuatro horas para evitar vómitos provocados y asegurarse la efectiva nutrición de los presos empeñados en protestas suicidas. Este grupo, según han denunciado algunos letrados contratados para velar por sus intereses, también se encontraría sometido a medidas de disuasión como celdas de aislamiento, mantenidas a bajas temperaturas con la ayuda de aire acondicionado y sin acceso a mantas o libros. Con todas estas tácticas, encaminadas sobre todo a evitar la polémica y pesadilla que supondría el fallecimiento de uno de estos presos, el número de retenidos en Guantánamo que permanece en huelga de hambre se habría reducido desde finales de diciembre de 84 a 4, todos en condición estable. De acuerdo a las regulaciones carcelarias con que opera el Pentágono, una huelga de hambre es definida como el rechazo de nueve comidas consecutivas. Abogados que han tenido ocasión de visitar a sus clientes en Guantánamo durante las últimas semanas han des-