Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 10 2 2006 Nacional 21 Cae un oficial de la dictadura argentina, autor de 161 secuestros y torturas La Policía lo detuvo en Madrid donde trabajaba como zapatero remendón en vigor, vivía en España de forma muy modesta desde hace 21 años junto a su mujer y su hijo sin que nadie sospechara de su pasado CRUZ MORCILLO MADRID. Sus víctimas- -casi dos centenares- -no olvidarán jamás su cara por más tiempo que haya pasado. Llevaba 21 años en España y ahora ha sido detenido por la Policía en la puerta de su casa en Madrid en virtud de una orden de búsqueda y detención de las autoridades argentinas. El prófugo es Ricardo Taddei, de 63 años, un ex oficial de la Policía federal de ese país acusado de 161 secuestros y torturas durante la época de la dictadura militar en Argentina. Fue guardián, captor e interrogador- -con los métodos de sobra conocidos- -entre 1976 y 1979, en algunos de los centros clandestinos de detención más siniestros que funcionaron tras el golpe militar. Ahora trabajaba como zapatero remendón en dos negocios que regentaba junto a su mujer y su hijo en Madrid. Vivía de forma muy humilde, conducía un coche de tercera mano y nadie sospechaba de su inquietante pasado. b Con permiso de residencia Las acusaciones piden que se condene al Estado por los crímenes de la baraja b Galán se entregó a la Policía Local de Puertollano el 3 de julio de 2003 y se inculpó de los crímenes atribuidos al asesino de la baraja pero luego se retractó ABC MADRID. Las acusaciones particulares pidieron ayer al Supremo que declare al Estado responsable civil subsidiario de los seis asesinatos que cometió en 2003 Alfredo Galán, conocido como el asesino de la baraja y el intento de otros tres, porque usó una pistola que compró durante su estancia en Bosnia cuando era militar, a lo que se opuso el fiscal. Así lo solicitaron los seis abogados que ejercen la acusación particular ante la Sala Segunda del TS durante la vista pública de los recursos interpuestos contra la sentencia de la Audiencia de Madrid que condenó al ex militar Alfredo Galán, el asesino de la baraja a 142 años y tres meses de prisión. El tribunal estableció que Galán debía pagar indemnizaciones que suman 773.435 euros de las que el Estado no es responsable civil subsidiario y recordó que la acción derivada del funcionamiento normal o anormal de la Administración puede ser ejercitada en el orden jurisdiccional contencioso administrativo. Ricardo Taddei, tras su detención en Madrid. Hoy tiene 63 años tisubversiva dedicada principalmente a combatir grupos de extrema izquierda como los Montoneros, la llamada Guardia Nacional o el Partido Comunista Revolucionario. En 1976 sus cometidos ganan relevancia y comienza a ejercer en el comando del primer cuerpo del Ejército, con base en Buenos Aires. Desde entonces y hasta 1979, según se conoció años después, se empleó a fondo en los centros de detención clandestinos Club Atlético El Banco y Olimpo auténticos campos de tortura idénticos a la tristemente célebre Escuela Mecánica de la Armada (Esma) donde muy pocos de los que entraban salían, según el perverso plan de desapariciones sistemáticas ejecutado por los militares argentinos. En esos tres años al fugitivo le alcanzó para secuestrar y torturar, junto a otros militares y policías, a 161 personas, la mayoría disidentes políticos, con los mé- DGP Reconocimiento de otras víctimas La Policía está convencida de que cuando se divulgue su fotografía, pese al tiempo transcurrido, otras víctimas podrán identificarlo, ya sin la peluca, las caretas y los burdos disfraces utilizados por los militares de la Escuela Mecánica de Buenos Aires y centros afines. Taddei fue expulsado de la Policía de su país tras destaparse algunos de los oscuros sumarios en los que estaba implicado. En octubre de 1985 decidió trasladarse a España junto a su mujer y a su hijo y aquí vivía desde entonces bajo la apariencia de un honrado y modesto trabajador hasta que ha llegado información sobre su pasado. Los encargados de su arresto han sido los agentes del Grupo de Localización de Fugitivos y los de la Oficina de Interpol- Madrid, ambos dependientes de la Comisaría General de Policía Judicial. La orden de búsqueda y captura había llegado sólo tres días antes de su detención, que tuvo lugar en la puerta de su casa, en la calle Capitán Blanco Argibay. Taddei tenía permiso de residencia y trabajo en vigor, según confirmaron fuentes policiales. Su historial, enviado a España desde su país, está salpicado de dolor y sangre. El fugitivo ingresó en la Policía federal argentina en 1961; llegó al cargo de principal, el equivalente español a un capitán del Ejército o al de inspector jefe en el CNP. Siempre estuvo destinado en los servicios de inteligencia, con especialidades en la lucha an- todos de tabicamiento (los vendaban día y noche para aislarlos) alojamiento en tubos (celdas de miniatura) o prohibición de hablar o escribir. Entre sus víctimas se encuentra, según informó ayer la Dirección General de la Policía, el empresario Osvaldo Sivak, que fue retenido en 1979 y los secuestradores pidieron a su familia dos millones de dólares. Cuando iban a pagar el rescate, los agentes detuvieron a dos subcomisarios que pasaban por allí El caso se archivó pero los nombres de Taddei y de otros funcionarios salieron a relucir y fueron expulsados de la policía. Ese mismo año fue integrado en el Ejército argentino con el grado de coronel. Consiguió alcanzar la jerarquía más alta también en inteligencia militar hasta que en 1985 tuvo que abandonar Argentina con lo puesto, donde jamás ha vuelto. Ahora lo hará para pagar sus delitos. En Mostar Galán se entregó a la Policía Local de Puertollano (Ciudad Real) el 3 de julio de 2003 y se inculpó de los crímenes atribuidos al asesino de la baraja pero posteriormente se retractó y en el juicio se negó a declarar. Entre 2000 y 2002 formó parte del contingente español en la ciudad de Mostar y allí adquirió en el mercado negro una pistola marca Tokarev, que introdujo en España escondida en un televisor. En 2002 y tras regresar a España la unidad Asturias 31, a la que pertenecía, fue destinado a Galicia a fin de limpiar la playa de los vertidos depositados por el Prestige donde sufrió una reacción de ansiedad y fue ingresado en el hospital Gómez Ulla. Fue dado de alta al día siguiente de forma voluntaria. Permaneció en baja médica laboral hasta el 4 de marzo de 2003 en que se resolvió su solicitud para poner fin a su compromiso con las Fuerzas Armadas y pasó a la situación de reservista. Según el letrado Félix Pancorbo, cuando Galán intentó matar su patrocinada, T. S. G. era cabo del Ejército y, según dijo, hubo negligencia por parte de las Fuerzas Armadas al permitir que saliera del recinto militar en Bosnia para adquirir la pistola, así como que la trajera a España. Igualmente se pronunciaron el resto de los letrados de la acusación. Me llamaban el artesano de la piel humana No le sorprendió su detención en la puerta de su casa madrileña pese a llevar más de 20 años en nuestro país. Nadie sospechaba quién era ese zapatero de pelo blanco y acento dulce que se esmeraba en arreglar las tapas de los tacones y en coser las pieles de calidad de los zapatos callejeados. Para redondear sus dos negocios de remiendo duplicaba llaves, como es habitual en estos tenderetes. No debía de ser muy hábil porque tenía las manos como un cisquero dicen los agentes. Tras su arresto mostró la misma frialdad que transpiran los terribles casos de torturas y asesinatos en los que le implican los sumarios abiertos en Argentina. Sólo comentó a los agentes del Grupo de Fugitivos que le detuvieron que su busca se debía a una vendetta política de los mismos que corrían delante de nosotros hace 30 años Y añadió otra frase inquietante sobre sus trabajos de inteligencia Me llamaban el artesano de la piel (humana) supuestamente por las reconstrucciones que tuvieron que hacer en los centros de tortura con las pocas víctimas que no hacían desaparecer o mataban en reyertas.