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ABC VIERNES 10 2 2006 Nacional 15 LA POLÍTICA ANTITERRORISTA DEL GOBIERNO Máxima tensión entre el Gobierno y el VÍCTIMAS DE ZAPATERO PP por las excarcelaciones de etarras Acebes recuerda a Alonso que se opuso al cumplimiento íntegro de penas b El actual ministro afirma que el PP se ha pasado de la raya y López Garrido, que Acebes está vinculado patológicamente a la mentira desde el 11- M J. L. LORENTE C. DE LA HOZ MADRID. La lucha antiterrorista, que debería estar fuera del debate político, está a punto de dinamitar las deterioradas relaciones entre el Gobierno y la oposición. La polémica sobre las excarcelaciones de etarras hizo que populares y socialistas elevaran ayer al máximo el tono de sus reproches al adversario. El Ejecutivo socialista acusó al primer grupo de la oposición de pasarse de la raya con sus mentiras El PP, por su parte, sostuvo que el que se excede es el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, por negociar con ETA a través de un precio político Los primeros en abrir fuego fueron los ministros del Interior y Justicia, José Antonio Alonso y Juan Fernándo López Aguilar, quienes reunieron al grupo del PSOE en el Congreso para pedir una mayor implicación de los diputados socialistas en explicar los motivos de las excarcelaciones de etarras. Durante la reunión, Alonso y López Aguilar se emplearon a fondo en descalificar al PP. El ministro del Interior denunció que los populares han puesto en marcha una campaña dirigida a desgastar electoralmente al Gobierno, instrumentalizando la lucha antiterrorista y cuestionando seriamente las instituciones del Estado de Derecho. Según resaltó, el PP se ha metido de ara Zapatero, las víctimas son un enemigo político están en contra de una paz negociada, no creen que ésta sea la salida al conflicto vasco y se oponen a las medidas que él y la dirección socialista consideran necesarias para el entendimiento con ETA (por supuesto, después de abandonar las armas blablablá) Se diría que Zapatero confía en llegar a acuerdos con Otegi y nunca con Alcaraz. Ésta es la cuestión. Desde el comienzo de la legislatura Zapatero comprendió que para sacar adelante sus planes debería ganarse a las víctimas. ¿Por qué iban a ser menos oportunisCÉSAR ALONSO tas que la generalidad P DE LOS RÍOS Alonso, López Aguilar y Rubalcaba, ayer en el Congreso lleno en una operación innoble e infame plagada de manipulaciones Por su parte, el secretario general del PP, Ángel Acebes, recordó que si bien hubo excarcelaciones durante los gobiernos del PP, fueron esos mismos ejecutivos los que pusieron en marcha dos reformas de calado que contribuyeron a debilitar y acorralar a ETA: por un lado, la ley de Partidos Políticos- -que apoyó el PSOE- -y que permitió la expulsión de Batasuna de las instituciones; por otra, la reforma del Código Penal para hacer efectivo el cumplimiento íntegro de las penas (hasta treinta años de reclusión) Fue en este punto cuando recordó que el actual ministro del Interior votó en contra de ambas iniciativas en el seno del Consejo General del Poder Judicial por lo que, dijo, le tenía que dar vergüenza salir en público EFE ahora, porque la consecuencia es que el PSOE tiene una política antiterrorista diferente Además, recordó que en el caso del sanguinario etarra Henri Parot se da la peculiaridad de que la fiscalía de la Audiencia Nacional negó que se le acumularan las penas y que fue la fiscalía del Supremo la que cambia de criterio algo que, a juicio de Acebes, demuestra que el presidente del Gobierno ha pasado la raya de la negociación con ETA y, además, a través del pago de un precio político Las palabras de Acebes tuvieron rápida réplica en el secretario general del Grupo Socialista, Diego López Garrido, acusó al número dos del PP de estar vinculado patológicamente a la mentira tras el papelón que, según dijo, el ex ministro de Interior interpretó en el 11- M. UGT coincide con el PSE y ve positivo que su organización vasca se reúna con la dirección de LAB M. V. R. A. A. M. L. G. F. MADRID VITORIA BILBAO. Mientras el PSE y la ejecutiva federal de UGT vieron ayer positiva la reunión mantenida entre los ugetistas vascos y el sindicato LAB, el PP la calificó como el encuentro entre los comisionados de Zapatero y ETA- Batasuna. El secretario de Acción Sindical de UGT, Toni Ferrer, explicó a ABC que la reunión se ha enfocado bien ya que se trata de mantener relaciones con todas las fuerzas, tanto partidos políticos como sindicatos. El objetivo, en su opinión, es alcanzar la plena normalización, lo que ocurrirá el día en que cese la violencia y todos se puedan expresar con libertad El dirigente ugetista recalcó que la reunión, pese a ser histórica por tratarse de la primera vez que se produce, se enmarca dentro de la normalidad: No hay que buscar ninguna otra intención ni elemento distorsionador concluyó. En la misma línea, el secretario general del PSE, Patxi López, coincidió con Otegi al valorar la reunión entre LAB y UGT como un paso hacia la paz. En su opinión, sirvió para expresar la voluntad de normalizar la vida sindical, no sólo la vida política así como las ansias de paz. Todo lo que sea alentar el camino hacia la paz tendrá que ser bien recibido por la sociedad vasca y española dijo. En este contexto, el dirigente de UGT del País Vasco, Dámaso Casado, comentó que tras la reunión la paz está más cerca. Por el contrario, el secretario general del PP en el País Vasco, Carmelo Barrio, afirmó que fue un encuentro entre los comisionados del presidente Zapatero y de ETA- Batasuna en la carrera que, a su juicio, mantiene el PSE con el PNV por ver quién hace las propuestas más ingeniosas con vistas al supuesto proceso de paz. Tras denunciar esta ceremonia de acercamiento se preguntó si pretenden convertir su futuro calendario de encuentros en el prolegómeno de un escenario de negociación, como sucedió con el pacto de Estella y la tregua trampa de ETA en 1998. Para Barrio, más que una reunión sindical ha sido una reunión política, con un resultado patético sentenció. Por último, recordó que hace un año el mismo Dámaso Casado mostraba su rechazo a Batasuna. de las gentes que conocía? Pensó que Peces- Barba podría reconducirlas y el propio Peces- Barba también creyó que él podría convencer a las víctimas de algo tan razonable como secundar los planes del Gobierno en relación con la excarcelación de etarras. No previeron ni el presidente ni el Alto Comisionado que estaban ante gentes de principios. A partir de ahí, las víctimas se convirtieron en el enemigo político del Gobierno y de sus terminales mediáticos. Los campos quedaban clarificados. Para Zapatero, las víctimas son un obstáculo en su marcha triunfal hacia la conquista del Estado plurinacional que, de momento, consiste en el reconocimiento de la nación catalana y la autodeterminación del País Vasco. De este modo, el Gobierno considera que la Asociación de Víctimas es un aliado político del PP e, incluso, más eficaz en la medida que millones de españoles entienden que es el depósito de los mejores valores de la sociedad sin mezcla de interés político alguno. Ahora bien, en esta historia de tensiones y desencuentros, el Gobierno parece no haberse dado cuenta de que, mientras ante la opinión pública ETA cuida a los terroristas como a las niñas de sus ojos, él está dispuesto a traicionarlas. Si para ETA sus presos- criminales son su gran capital, para nuestros gobernantes son un lastre del que habría que liberarse. Para Zapatero, la negociación con ETA es el reencuentro de la izquierda cuarenta años más tarde, la vuelta al proceso de Burgos (con Peces- Barba de abogado) el diálogo sobre la autodeterminación que no pudo hacer el franquismo ni ha sabido el sistema democrático. Para las víctimas, negociar con ETA es tanto como legitimarla retrospectivamente, aceptar la derrota de la Nación y de este modo tirar por la borda de la Historia el heroísmo de las víctimas. Éstos son los dos planos y, por ello, Zapatero no quiere asistir al III Congreso Mundial sobre Víctimas del Terrorismo. Todo lo demás son excusas. Por cierto, utilizando, como coartada, una víctima, un muerto.