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6 Opinión VIERNES 10 2 2006 ABC VISTO Y NO VISTO ÍDOLOS DE LA CUEVA PAZ Y SIESTA LAS de Otero daba todos sus versos por un hombre de paz. Ese hombre lo tenemos, pero no está en Arco, donde hasta Cristo, por obra- -y gracia, según los progres- -de un machote madrileño con afán de notoriedad, anda con misiles. El hombre que vale todos los versos de Blas de Otero está en La Moncloa y preside una nación que sólo pide, aparte de dinero de bolsillo, paz y siesta arrullada por una fuente y un canario. Se lo decía en Yuso el abad de San Millán a Carmen Calvo, mármol egabrense de la posmodernidad, esta vez sin guardainfante de Ruiz de la Prada: Si eres campana, ¿dónde está el IGNACIO RUIZ badajo? Bueno, esto QUINTANO no lo dijo el abad; esto lo dijo Quevedo de una mujer puntiaguda con enaguas. Lo que dijo el abad fue que, hombre, ya que en el Gobierno estaban por la labor de devolver papeles históricos, por qué no hacían que los franceses devolvieran las glosas. ¡Es que los papeles de Cataluña fueron robados a punta de pistola! -exclamó la ministra. ¡Y las glosas de San Millán, a punta de cañón! -contestó el abad. Tranquilícese el abad, porque el proyecto de hacer estallar la paz que se trae entre manos Rodríguez contempla la reparación de todas estas injusticias. ¿Estallar la paz, hemos dicho? Esto nos lleva al caso de la suelta de presos- bomba que se cocina en el cuarto oscuro del Régimen. Al hablar de presos- bomba, hablamos de etarras, es decir, de gente de izquierdas, que necesita una solución. ¿Qué solución? Pues algo parecido a lo que hizo Azaña en el indulto del 31: Concedemos perdón a los presos comunes, precisamente porque no han atentado contra la República Con un argumento semejante, salvo la derecha recalcitrante, ¿quién se va a oponer? Jurídicamente, Rodríguez cuenta para su plan con el singularismo penitenciario de Azaña. Éticamente, con el pluralismo moral de Savater, extraído de Lakoff, el Arriola del pobre Kerry. Y socialmente... De momento, para callar a la derecha recalcitrante, la idea es propagar, como hace la prensa de progreso, que la suelta de etarras es cosa del franquismo, cuyo Código Penal era tan humanitarista como la defensa del Madrid en Zaragoza. Bajo el franquismo, por ejemplo, se podía fumar en los bares, pero no en los colegios. ¿Cómo explicar este humanitarismo franquista que, al cabo, va a hacer posible la reunificación de la izquierda burguesa, de beca, moto y bragueta abierta- -como iba Solana por la Castellana- con la izquierda abertzale de hacha, monte y talego? Gabriel Maura lo explicó con una boutade El régimen es una dictadura paliada por el incumplimiento Otra explicación la dio el duque de Pinohermoso, ayudante del general, cuando dijo que de la guerra, de la paz y de todo Franco sabía más que la paloma azul LA CULPA ESCONDIDA B P estilo y rigor. Por eso conviene dejar descansar los ODRÍA empezar con un chiste: Llegan Jesucrisartículos que salen calientes. to, Buda y Mahoma a un restaurante y... Pero Pero lo que me ha resultado verdaderamente nuevo vamos a dejarlo. No estoy seguro de que, si se lo en esta crisis es, además de la abundancia de voces que cuento, los partidarios de uno de los tres no le pidan mi claman por una mayor autorregulación de la libercabeza al director de ABC, ahora que todavía soy nuetad de expresión, la ligereza con la que muchos se vo en esta página. Podría, en otro registro, citar los muestran dispuestos a pedir disculpas. Ya sé que vivitremendos versos escatológicos en los que Dante desmos una época en la que excusarse es casi una cribe el tormento del maltrecho Muhammad forma de presentación. Yo, por ejemplo, tendría en el canto XXVIII del Infierno. Tampoco lo haque pedir perdón por si alguno de mis antepasaré, porque, tal como está el ambiente la cita dos fue despiadado inquisidor, o contribuyó al de una de las obras fundamentales de la literaexterminio de la población indígena de Nueva tura occidental- -un libro escrito, como todos, Granada. Los agraviados- -y con razón- -por desde los prejuicios de su autor- -podría suscilas caricaturas del Jyllands- Posten no entientar una airada respuesta de quienes se sintieden que, en las democracias que les acogen, la ran insultados. Y, la verdad, no me apetece la MANUEL suprema instancia para esos conflictos es la perspectiva de ver la Commedia alimentando RODRÍGUEZ Ley. Pueden exigir el perdón del periódico. Pero la hoguera purificadora. Y, en cuanto a nuesRIVERO no de los gobiernos, ni de las sociedades. Por eso tros clásicos- -empezando por Quevedo, mi esresultaba tan incongruente la imagen del ciudacritor reaccionario favorito- -y a sus sangrandano danés que portaba un cartel en el que sólo se leía tes (y racistas) sátiras, mejor corramos un tupido velo Sorry. El sentido de culpa de grandes capas de la poblaa cuenta de que no está el horno para bollos. ción europea ha quedado patente en muchas de las reYo creía que en nuestras sociedades democráticas la acciones a unos desafortunados acontecimientos única censura que merecía ese nombre era la del mer (Zapatero y Erdogan) que, a estas alturas, parece claro cado: o vendes o te tendrás que callar tarde o tempraque forman parte de una estrategia calculada: darle un no. Pero lo que la crisis de las caricaturas ha puesto de toque a la UE por su mayor firmeza ante la nuclearizamanifiesto es que la censura sigue existiendo, y de qué ción de Irán y por su posición ante Hamás, y otro a modo. Entiéndanme: no es que me haya caído estrepiDinamarca por su política de integración de los emitosamente de mi confortable guindo. Ya sabía que exisgrantes en el estilo de vida democrático. ten límites a la libertad de expresión. Los que marca la Occidente necesita pasar por el diván del psicoanaLey, primero. Y, luego, los que cada uno se impone por lista y asumir su culpa histórica por los pecados (y son interés o sentido común. Sospecho que en ABC, por muchos) del pasado. Una de las más importantes- -diejemplo, no se vería con buenos ojos una caricatura de go importantes, no hermosas- -películas europeas de mal gusto de la familia real. Y en otro diario, una en este año (Escondido, de Michael Haneke) explora precique su propietario apareciera como un rata babeante. samente ese abrumador sentido de culpa ante el Y, en ninguno de los dos, una feroz sátira de esos gran Otro que nos está llevando a confundir lo justo con lo des almacenes que son uno de los primeros anuncianabusivo. Y, a juzgar por el signo de los tiempos, más tes de España. La autocensura no es necesariamente vale que, cuanto antes, lo vayamos teniendo claro. negativa: a veces funciona como una herramienta de -Es de Esquerra; leía los documentos devueltos a Cataluña y se ha enterado de que su abuelo Jaume colaboró con Franco en la toma de Barcelona.