Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
4 Opinión VIERNES 10 2 2006 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: José Luis Romero Adjunto al Consejero Delegado: Emilio Ybarra Aznar Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil ESPAÑA Y SU MISIÓN EN A decisión que acordó la OTAN en su reunión informal de ministros de Defensa celebrada en Sicilia de unificar sus acciones en Afganistán ha sido apoyada por el Gobierno de Zapatero. Con ello, España no sólo participará en las tareas de reconstrucción que lleva a cabo la OTAN, sino que nuestras tropas formarán parte del operativo militar que, con el nombre de Libertad Duradera combate a los talibanes. De este modo, el Gobierno se desdice de su decisión de retirar en abril de 2003 a los militares españoles que operaban en Afganistán dentro de esta misión, decisión que coincidió con nuestro repliegue de Irak. Que España colabore con sus aliados en operaciones militares que traten de conducir a Afganistán hacia una estabilidad política que haga viable su frágil democracia es un gesto de responsabilidad exterior que merece ser apoyado. Incluso cuando nos ubica en uno de los epicentros de tensión entre el islamismo y Occidente y en un área de enfrentamientos religiosos. Claro que esta responsabilidad española podía haberse evidenciado también en abril de 2003, cuando nuestro país comprometió su crédito con una decisión que sigue pesando sobre nuestra imagen en el exterior. AFGANISTÁN L EL MODELO VALENCIANO L acuerdo alcanzado ayer en el Congreso de los Diputados entre populares y socialistas para la aprobación del Estatuto valenciano es una buena noticia desde el punto de vista del sistema territorial vigente. En último término, el sentido común y la voluntad negociadora han prevalecido sobre determinados intereses oportunistas, dado que el afán del PSOE por complacer a sus socios parlamentarios estuvo a punto de dar al traste con un pacto contraído de forma pública y solemne ante los ciudadanos de aquella comunidad autónoma. Según el acuerdo final alcanzado en la Cámara Baja, se conserva en sus propios términos la referencia al idioma valenciano, evitando así un conflicto lingüístico artificial que sólo beneficia al catalanismo radical. Asimismo, la disputada rebaja de la barrera electoral para acceder a la Cámara Autonómica desde el cinco al tres por ciento, planteada con un objetivo político muy concreto (tender puentes de plata al nacionalismo) queda resuelta con habilidad: la cuestión se remite a una ley que habrá de ser aprobada por mayoría cualificada, lo que garantiza a medio plazo el mantenimiento del criterio actual. El consenso de los dos grandes partidos de ámbito nacional debería ser la regla- -y no la excepción- -cuando está en juego la arquitectura territorial del Estado. El modelo vigente, ofrece, sin duda, un generoso cauce para el autogobierno de las nacionalidades y regiones que integran la nación española. Nadie puede acusar de timidez al texto valenciano, que avanza sin complejos por el ancho campo de posibilidades que ofrece el Estado de las Autonomías, tanto en su formulación constitucional y legal como en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, llegando al límite de lo posible en materias tan sensibles como la Administración de Justicia. Pero el estatuto se mantiene siempre dentro del marco de la norma fundamental, como expresión de la solidaridad y el compromiso con el conjunto de España de una comunidad puntera en el plano social y económico. Éxito político, por tanto, para Francisco Camps, puesto que Valencia es una plaza fuerte en el proyecto nacional del PP. El PSOE, por su parte, ha acertado al encauzar de forma razonable las posiciones de ciertos sectores de Ferraz y del socialismo valenciano. En el ámbito nacional, se trata de un mo- E delo de referencia para muchos socialistas que se sienten incómodos ante los excesos de sus socios. Para el PP, es una muestra de que la capacidad para alcanzar acuerdos no está reñida con la defensa de los valores que dan sentido a una formación política. El primer mérito que cabe atribuir al proyecto es que respeta plenamente el fundamento democrático de la legitimidad, que es la soberanía nacional plasmada en la Constitución y no los derechos históricos o las tradiciones seculares a los que se apela desde la mentalidad nacionalista. Sobre esta base, se incorpora una declaración de derechos complementarios a los derechos fundamentales de todos los españoles, incluyendo algunos tan sensibles como el derecho al agua Se adapta y perfecciona el esquema institucional otorgando al presidente la facultad de disolver las Cortes, lo que permite que la política autonómica tenga su dinámica propia. En materia competencial, la Comunidad Valenciana recupera la prioridad entre las comunidades constituidas al amparo del artículo 143, que ya alcanzó en su día en virtud de una ley orgánica de transferencias. Como fórmula de cierre, la llamada cláusula Camps mantiene, sin rigidez ni automatismo, la aspiración de conseguir el más alto techo competencial que se atribuya a cualquier otra comunidad autónoma. De todo ello se desprende un estatuto a la altura de los tiempos y capaz de cumplir a satisfacción de todos su función como norma institucional básica. El Estatuto valenciano es, pues, un modelo para la actualización y desarrollo del sistema vigente, como se comprueba por una simple comparación con el proyecto catalán. El texto pactado por Zapatero con CiU elimina algunas aspectos inaceptables del aprobado por el Parlamento de Cataluña. Subsisten, no obstante, la definición nacional en el preámbulo, el deber de conocer la lengua, el blindaje de competencias y un sistema privilegiado de financiación. Ninguno de estos defectos de orden político y jurídico puede ser reprochado al estatuto pactado en su día por los populares y socialistas valencianos, que ha logrado superar el trámite del Congreso a pesar de las dificultades sobrevenidas a última hora y que estuvieron a punto de hacer descarrilar el proyecto. TELEFONÍA: EL MERCADO SE LIBERA A Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones dio ayer luz verde a la liberalización de las tarifas de telefonía fija, lo que supone la eliminación del actual sistema de precios regulados por el Gobierno para Telefónica price cap Desde ahora, será el propio mercado el que determine los precios, aunque el operador se verá obligado a comunicar cualquier oferta comercial con diez días de antelación. Esta decisión amplía el margen de autonomía de la compañía que preside César Alierta, obligada hasta ahora a moverse dentro de una banda cuyo tope lo fijaba el Ejecutivo. La medida coincide con el anuncio hecho por el secretario de Estado de Telecomunicaciones, Francisco Ros, quien confirmó que las operadoras, al amparo de la futura orden ministerial de Calidad, tendrán que dar de baja automáticamente la facturación al usuario cuando cambie de compañía y no podrán cobrar servicios que no hayan prestado. Los citados cambios suponen un importante paso hacia adelante en la liberalización de un sector en el que, con demasiada frecuencia, el intervencionismo coartaba la competencia, con repercusiones negativas en el bolsillo del consumidor. Vía ancha en un mercado que se libera de ataduras y amplía miras para beneficio- -así, al menos, debiera ser- -de los usuarios. L ZAPATERO DEBE IR AL CONGRESO DE LAS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO L debate político con la oposición sobre la excarcelación de presos etarras, con ser fuerte y tenso, no es el principal problema del Gobierno, sino más bien las interferencias que está transmitiendo su relación con las víctimas del terrorismo. No cabe dudar de la buena voluntad del Ejecutivo, ni de que su intención sea reservar un lugar preferente a quienes han sido víctimas del azote terrorista. Pero sí es cierto que la opinión pública no entiende que la agenda del presidente no se amolde a un acontecimiento tan relevante y de tan alto valor simbólico como el III Congreso Internacional de Víctimas del Terrorismo, que acogerá la ciudad de Valencia desde el próximo lunes. También es cierto que algunos de los reproches al Gabinete de Zapatero han podido resultar excesivos y en algunas ocasiones trufados de injustas descalificaciones personales. Pero quizás haya sido el presidente del Gobierno el que no ha acertado a transmitir la importancia que para él tenía el asunto. No obstante, si el Ejecutivo y Zapatero de- E sean que la sociedad española perciba con total nitidez su proximidad a las víctimas del terrorismo tal vez debieran ser más claros a la hora de emitir esas señales de afecto. En cualquier caso, Rodríguez Zapatero tiene en Valencia una ocasión perfecta para demostrarlo. Es decir, además de aceptar su presencia en el Patronato de esta cita debería asistir a ese acontecimiento, que siempre ha contado con la presencia del jefe del Gobierno del país anfitrión. Álvaro Uribe lo hizo en Colombia y José María Aznar en España, en el congreso inaugural. La coherencia es atributo de los actos, no de las palabras, y Zapatero debe ser consciente de que no basta con adhesiones institucionales a distancia, sino que las víctimas requieren el calor que propician la proximidad y el compromiso en persona. No pueden percibir frialdad y lejanía. Los discursos no bastan cuando está de por medio quien tanto ha sufrido y tan impagable tributo ha entregado en el altar de la libertad de todos.