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ABC JUEVES 9 2 2006 Opinión 5 UNA RAYA EN EL AGUA BISEXUALIDAD OSTIENE Tardá, ese diputado tan moderado y ecuánime de Esquerra Republicana, aficionado a lucir sus rizos haciendo de escamot en ciertas algaradas callejeras, que los de CiU son bisexuales. Políticamente, válgame Dios, qué susto se habrá llevado el amplio club de fans de Duran i Lleida. Encelados como están en su partido por el cortejo que se trae Zapatero con Artur Mas y sus chicos, tan presentables y burgueses frente a la agreste y montaraz cuadrilla del clan de la avellana advierte Tardá al presidente que se ande con cuidado con esos nuevos amigos, que son gente promiscua y poco de fiar, y buscan la convergencia y la unión según la dirección del viento. Vamos, que van a vela y a vapor, que son hermafroditas políticos, y que IGNACIO hoy se comen el pico en CAMACHO Moncloa con los socialistas pero mañana pueden encerrarse en la suite del Majestic con la plana mayor del PP y ponerse a hablar catalán en la intimidad más íntima. Y algo de eso hay, desde luego, en esta especie de bisagrismo profesional que desde los años noventa, y gracias a los privilegios de una Ley Electoral que nadie quiere cambiar, practica el nacionalismo catalán a costa de convertir la política en un mercado negro. Desde luego que con la factura por delante les da igual carne que pescado: se besaron con Felipe, se morrearon con Aznar y ahora se encaman con Zapatero y hasta se fuman con él los cigarrillos de después de la coyunda, pero si llegase el caso no le harían ascos a nuevos tratos carnales con Rajoy, o con quien se tercie. En cada revolcón pactista se llevan un pellizco mayor de inversiones, competencias, estatuto o, como ahora, todo a la vez. Y luego dicen muy campantes que lo hacen para darle estabilidad a España y gobernabilidad al Estado. De ahí las protestas de Tardá y los camisas negras del independentismo, a los que Zapatero había prometido una alianza estable basada en la mayoría republicana y en el principio fundacional del Pacto del Tinell, monumento democrático que consiste en excluir expresamente de cualquier acuerdo al Partido Popular, y que CiU no firmó, lo que le honra. Mas, Duran y compañía se ponen muy duros y estupendos ante las críticas del PP al Estatuto, pero saben que si Rajoy se adelantase por un solo escaño en las elecciones, iría en procesión a Barcelona con todo el comité nacional haciendo penitencia, para postrarse de hinojos ante la Moreneta entre proclamas de protocatalanidad y ofrendas de derechos históricos y de lo que menester fuera. En política ya decía Romanones que jamás quiere decir por ahora. Y para siempre también quiere decir de momento, como acaban de comprobar los de Esquerra Republicana, que por cierto no aclara Tardá si son políticamente homos o heteros, ahora que gracias a Zapatero ya se puede casar todo el mundo con todo el mundo. Pero también se puede divorciar cualquiera. Los compromisos, como el amor, son eternos... mientras duran (i Lleida, por supuesto) S EL EJEMPLO DE OMÁN S estúpido, además de sucio, el asunto de las viñetas. Los europeos deberían dar prueba de entereza, frente a una parte ínfima, extrema y manipulada del islam para pactar con la gran mayoría musulmana, defensora del diálogo. Se mezclan en este punto muchos hilos: el sentido de humillación de las masas dirigidas, en Pakistán o Siria; la torpeza del presidente Bush al invadir Irak; las dictaduras eternas, desde la argelina a la saudí. El mundo cristiano, creador de la sociedad postindustrial, ha evolucionado más deprisa. Pero el sabio mundo musulmán del Cairo o de Masqat invita a no simplificar. Las reducciones sobre la Europa de Voltaire son dignas de Robert Kagan, escritor de supermercado, inspirado al escribir lo de Venus, Marte y otras vulgaridades. Esos polvos traen estos lodos. En Europa, de modo distinto al islam, el mundo cristiano es sobre todo una gran cultura, lejos de la fanátiDARÍO ca fijación de las formas. Uno de sus VALCÁRCEL valores, desde Vico a Freud, es la intimidad del credo religioso, la interiorización de las creencias. El mundo árabe es diverso, el mundo musulmán lo es más. Hay países moderados y sabios junto a regímenes tiránicos, aficionados a amenazar. Ejemplo de lo primero: el modelo de civilización que representa Omán, con su creciente influencia en la India y de la India. Hay 370 indios por cada omaní, pero el peso cultural no es sólo cuestión de cantidad. Omán tiene una gran historia. Y además, petróleo y mucho gas natural: China, Japón, India, Corea del Sur y España son hoy, por este orden, sus principales clientes. En Masqat trabajan grandes empresas españolas, ACS, Unión Fenosa, Técnicas Reunidas... En pocas líneas: Omán, con el territorio del Reino Unido y la población de Madrid, puede ser un modelo. Tiene 1.600 kilómetros de costa frente a India, Irán y Pakistán: altamente estratégicos, en el Índico y el Golfo. Casi nadie E conoce en España la situación geográfica, o cultural de Omán, la monarquía más templada y moderna del mundo árabe. Hay allí un sentido de la independencia exigente, aunque mantenga en su territorio una base logística, gajes del oficio, desde la que Estados Unidos mantiene su control electrónico en 2.000 kilómetros a la redonda, desde el Caspio a la costa malabar. Pero Omán depende de Omán, no de Estados Unidos. Un ministro prudente nos lo explicaba. Advertimos a nuestros amigos americanos: no invadan Irak. No cometan ustedes ese error. Lo pagarán durante años, con sangre y riesgo grave de división del país. Nosotros defendemos la paz y por eso tenemos un ejercito capaz de disuadir. Y por eso mismo tenemos una diplomacia que ha entrevisto la cobertura atómica del Reino Unido o de Francia. Los reductores califican a Omán de despotismo ilustrado, lo cual es una tontería. Omán se apoya en un sistema protector, más que avanzado para el promedio árabe, inspirada por Oxford, también por la escuela militar de Sandhurst. Pero es lo contrario de un régimen militar. Un monarca avisado, culto, activo, recorre el país desde hace 35 años, para conocer directamente las necesidades de pueblos y ciudades. Al lado de su vecino saudí, Omán es una Suiza en el Índico: alguna libertad de prensa; instituciones incoadas que garantizan (o garantizarán) la libre asociación; un microparlamento... Ahora se alzan manifestaciones de ira con muertos y heridos por unos dibujos daneses aparecidos en septiembre. ¡Unos dibujos! Se olvida de pronto el hambre, el sida, la guerra de Irak, el precio del petróleo, la catástrofe humanitaria de Chechenia... Al lado de la alegría con que se tira el dinero en los emiratos o en Kuwait, Omán es un buen ejemplo de discreta y sabia riqueza. ¿Por qué no presentarlo como ejemplo a los árabes? ¿Por qué tragarnos hipócritamente, cobardemente, la espontaneidad de las manifestaciones? Nadie parpadea en Teherán o Damasco sin permiso del poder.